Alternativa al peor de los pronósticos

01/07/2011

El pronóstico ante un glioblastoma multiforme es poco halagüeño. De hecho, en términos globales apenas uno de cada diez enfermos gana la batalla al cáncer pasados dos años. Sin embargo, su gravedad no justifica que la medicina se dé por vencida ante uno de los tumores más agresivos. La radiocirugía contradice la negativa de luchar por la vida de quienes sufren este tipo de neoplasia cerebral.

El diagnóstico del glioblastoma multiforme es uno de los más duros; sin un tratamiento rápido de quimioterapia y radioterapia no parece fácil una supervivencia que supere en torno a los catorce meses.

El diagnóstico del glioblastoma multiforme es uno de los más duros; sin un tratamiento rápido de quimioterapia y radioterapia no parece fácil una supervivencia que supere en torno a los catorce meses.

Los tumores cerebrales pueden originarse en las mismas células cerebrales -se denominan entonces tumores primarios- o ser consecuencia de la diseminación de una lesión tumoral que afecta a otro órgano. Estos últimos son tumores metastásicos y ocurren en cerca del 40% de los casos de cáncer.

EL TUMOR MÁS TEMIDO

El glioblastoma multiforme (GM) es el tumor cerebral primario más común y constituye el 15% de las lesiones tumorales cerebrales. Su pronóstico es grave; la esperanza de vida con tratamientos convencionales se sitúa entre los seis meses y los dos años; sin un tratamiento rápido de quimioterapia y radioterapia no parece fácil una supervivencia que supere en torno a los catorce meses.

El tratamiento convencional para el GM combina cirugía -en los casos en los que la lesión sea accesible sin riesgo de producir daño neurológico grave- radioterapia y quimioterapia. Sin embargo, afirma el Dr. Luis Larrea, responsable de la Unidad de Radiocirugía del Hospital Nisa Virgen del Consuelo, “esta fórmula no consigue aumentar mucho la supervivencia del paciente, que sigue siendo muy baja”.

Por desgracia, ante este desalentador panorama hay cierta tendencia a tirar la toalla y a dar a este tipo de pacientes por desahuciados.

La capacidad infiltrante del glioblastoma multiforme facilita su rápida diseminación y dificulta su extirpación total.

La capacidad infiltrante del glioblastoma multiforme facilita su rápida diseminación y dificulta su extirpación total.

DOBLAR LA ESPERANZA DE VIDA

La Unidad de Radiocirugía del Hospital Nisa Virgen del Consuelo lleva más de diez años luchando contra la negativa de plantar cara a este tipo de tumores, y la experiencia apunta que en nueve de cada diez casos -siempre y cuando el tumor no sobrepase los tres centímetros-tratados con radiocirugía se ha logrado controlar el poder destructivo de la enfermedad. “En muchos casos hemos conseguido doblar la supervivencia del paciente; tenemos pacientes que siguen vivos después de cinco años”.

EVOLUCIÓN SILENTE

La agresividad del GM parte de su gran capacidad infiltrante y su ocasional carácter multicéntrico que le permite alcanzar gran tamaño antes de ser diagnosticado. De hecho, puede crecer de forma notable antes de afectar la función cerebral. Esta capacidad de avanzar silenciosamen­te dificulta su diagnóstico precoz, ya que resulta bas­tante común que los sínto­mas no aparezcan antes de los tres o seis meses de ser diagnosticado.

Por otra parte, su facili­dad infiltrante imposibilita su resección total, y en la mayoría de los casos solo puede ser extirpado par­cialmente.

CENTRO DE REFERENCIA

La experiencia de más de diez años realizando con éxito tratamientos de res­cate -es decir, en pacientes considerados como “no tra­tables” y que han recidivado después de cirugía, radio­terapia y quimioterapia- le ha valido al Hospital Nisa Virgen del Consuelo para consolidarse como centro de referencia en España en el tratamiento oncológico con radiocirugía. Su res­ponsable el Dr. Luis Larrea fue el único oncólogo ra­dioterápico español ponen­te en el último congreso de la Sociedad Internacional de Radiocirugía celebrado en París. Recientemente, el trabajo de la Unidad de Radiocirugía ha sido reco­nocido a través del nom­bramiento del Dr. Luis Larrea como miembro del Comité Editorial de la Re­vista Journal of Radiosur­gery & SBRT (es el único español).

NISA, CON EL RESCATE DE PACIENTES

La Fun­dación Hospitales Nisa está comprometida con actuaciones de interés so­cial, vinculadas al ámbito médico y sanitario. En esta línea, ha definido una serie de actuaciones relaciona­das con el acceso a la in­formación por parte de los potenciales pacientes. Una de ellas es el apoyo al “Pro­grama de tratamientos de Rescate”.

El objetivo es difundir información sobre las po­sibilidades existentes y las mejoras realizadas en los tratamientos que generan “una puerta a la esperanza”.

LUZ DE ALARMA FRENTE A LESIONES CEREBRALES

Los tumores cere­brales no siempre se manifiestan clínica­mente. En ocasiones, sin embargo, la pre­sión intracraneal pro­vocada por las alte­raciones anatómicas o la localización de la lesión pueden dar lugar a determinados síntomas. Los más frecuentes son:

> cefaleas

> vómitos

> náuseas

> somnolencia

> pérdida de fuerza

> dificultad al hablar

> pérdida de campo visual

> hemorragias

> convulsiones