Aprender el buen uso de las lentes de contacto

uso_lentes_de_contactoEl uso y mantenimiento incorrecto de las lentes de contacto puede provocar incómodas molestias que van desde el simple enrojecimiento del ojo hasta complicaciones más severas que pueden producir pérdida de visión.

El Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime ha puesto en marcha una Unidad de Contactología que enseña a sus pacientes cómo utilizar sus lentes de contacto en aras a sacar el mayor beneficio de ellas y prevenir complicaciones.

Las lentes de contacto suponen una liberación para quienes, por su actividad diaria y por padecer problemas de visión, necesitan gafas en su día a día. Sin embargo, un mal uso puede desencadenar problemas que, más allá del trastorno que pueda suponer dejar de utilizar lentes de contacto, pueden acabar en serias complicaciones.

UNIDAD DE CONTACTOLOGÍA

La contactología es la parte de la optometría que se encarga del estudio exhaustivo de la visión, en especial de la córnea, con el fin de adaptar lentes de contacto (LC) para la mejora de la funcionalidad del sistema visual.

“Las consultas más frecuentes son las adaptaciones de LC para la compensación de las anisometropias, presbicia y errores refractivos comunes (miopía, hipermetropía y astigmatismo). También los casos de córnea irregular: ueratocono, ectasias corneales, implantes de anillos y trasplantes corneales”, explica Elena Santolaria, responsable de la Unidad de Contactología del Hospital Nisa Rey Don Jaime.

La práctica de esta unidad, explica su responsable, “está basada en la evidencia científica (de primer orden). Disponemos de estudios de todo tipo en los que se muestran multitud de aspectos y los enormes beneficios que proporciona la compensación mediante LC, siempre y cuando se cumplan las pautas de higiene por parte del paciente”.

LA IMPORTANCIA DE LA HIGIENE

Las complicaciones asociadas al uso de LC son en su mayoría debidas a un mal uso por parte del paciente e incumplimiento de pautas, sobre todo de higiene. “Podemos esperar desde ligeras incomodidades y enrojecimiento ocular leve a lesiones epiteliales. El mayor riesgo o complicación asociada al mal uso de las lentes de contacto es la queratitis microbiana (infección de la córnea que suele incrementarse en los meses de verano al bañarse con ellas puestas en piscinas tratadas con cloro y productos químicos).

NUEVOS MATERIALES

En los últimos años, las líneas de investigación para dar con materiales que respondan a las nuevas necesidades de los usuarios de lentes de contacto se están centrando en ofrecer materiales adaptados a la interacción del usuario de LC con las nuevas tecnologías como tablets, teléfonos móviles, etc. Otros trabajos de investigación se están centran- do en ofrecer soluciones a usuarios con ojo seco y/o mala calidad de la película lagrimal o desarrollar LC como solución para la presbicia y estudios clínicos sobre el control de la miopía en niños.

 

CÓMO EVITAR LAS COMPLICACIONES POR EL USO DE LAS LENTES DE CONTACTO

El uso diario de lentes de contacto transcurre sin incidentes en la mayoría de los casos. Sin embargo, puede suceder que se existan malos hábitos que no se evidencien hasta que surge el problema y el daño ya está hecho. En este sentido, los expertos aseguran que si se tratan de forma precoz la mayoría de problemas asociados a las lentes de contacto no conducen a problemas de visión a largo plazo. Sin embargo, en los casos graves se pueden producir cicatrices, visión reducida.

Estos son algunos consejos para garantizar el correcto uso de lentes de contacto:

1. Nunca se debe limpiar las lentillas con agua del grifo o con la boca, sino emplear una solución específica

2. No dormir con las lentillas. Algunos fabricantes aseguran que dormir con las lentes de contacto es seguro. Sin embargo, casi todos los estudios sobre infecciones asociadas a las lentes de contacto ponen de manifiesto una estrecha relación entre el riesgo de infección y dormir con las lentillas. Esto puede deberse a que por la noche el ojo recibe un flujo de oxígeno menor. Y aunque es cierto que existen lentes para uso nocturno, es recomendable quitárselas en las lentes de uso diurno.

3. Realizar un examen anual de los ojos. Si tus lentes de contacto están demasiado holgadas o demasiado sujetas puedes tener problemas. La adaptación de las lentes puede cambiar a lo largo de la vida y una revisión anual puede determinar si se necesitan realizar ajustes. Además con la edad cambia la composición de la lágrima. Así pues existen diferentes tipos de materiales relacionados con el tema del ojo seco y también diferentes diseños según las actividades/necesidades del paciente. Por ejemplo, existen dise- ños de lentes de contacto para los usuarios de ordenador y otros dispositivos que reducen la “fatiga visual”.

4. No utilizar las lentillas pasado el tiempo recomendado. Algunas personas dicen que las llevan hasta que sienten que necesitan cambiarlas. Pero eso es un signo de que algo malo ha empezado a ocurrir. Algo así podría deberse a una abrasión en la córnea o a una acumulación de bacterias en la parte interior de las lentillas que sumado a falta de oxigenación y consecuentemente incrementa la probabilidad de infección, llegando incluso hasta la intolerancia.

5. Limpiar las lentillas y su contenedor de forma adecuada. El agua del grifo no es estéril y podría contener organismos que causan varias infecciones graves. Las lentes de contacto deberían limpiarse con una solución comercial específica y siguiendo las instrucciones proporcionadas por el fabricante y el especialista. Limpiar y secar su caja cada día y rellenarla con nueva solución en vez de rellenar la solución del día anterior.

6. No ignorar los signos de advertencia de infección. Si ignoras el dolor, el enrojecimiento, la visión borrosa o la sensibilidad a la luz, tus ojos podrían tener un problema que requiriera atención médica.

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