Cirugía guiada por la imagen en intervenciones de cráneo y columna

La neurocirugía es uno de los campos quirúrgicos más complejos. Las vías de abordaje de este tipo de intervenciones atraviesan estructuras y tejidos que desempeñan importantísimas funciones: médula espinal, nervios… No hay margen para el más mínimo error. El neuronavegador es la herramienta más avanzada en manos del neurocirujano para trabajar con máxima seguridad.

Intervención de un tumor cerebral con neuronavegador (Dr. Miguel Orozco, neurocirujano en el Hospital Nisa 9 de Octubre).

Intervención de un tumor cerebral con neuronavegador (Dr. Miguel Orozco, neurocirujano en el Hospital Nisa 9 de Octubre).

Hace más de una década, Hospitales Nisa adquiría el primer neuronavegador de la Comunidad Valenciana y uno de los primeros de toda España.

TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA SEGURIDAD. El altísimo precio que puede derivarse del más pequeño error o desviación, tanto en la vía de acceso como en la intervención en sí misma, en casos de patología craneal sirvió de inspiración para el desarrollo de esta tecnología que permite al neurocirujano “navegar” durante el acto quirúrgico y planificar la vía de abordaje más corta, así como visualizar las estructuras que atraviesa con el instrumento quirúrgico y eludir aquellas de alto nivel funcional.

“La cirugía guiada por la imagen que aparece con el neuronavegador pone en manos del neurocirujano procedimientos para saber “on line” donde está el instrumental que utiliza el neurocirujano en relación con el tumor. El margen de error es inferior a un milímetro”, afirma el Dr. Miguel Orozco, neurocirujano en el Hospital Nisa 9 de Octubre.

INFORMACIÓN “ON LINE”. El neuronavegador ofrece información en 2 y 3D de la lesión o zona que se va a intervenir. La posibilidad de “recrear” con absoluta exactitud la ubicación que interesa al neurocirujano parte de su capacidad de fusionar imágenes de dis tintas pruebas diagnósticas como RM, PET o TAC.

La utilización del neuronavegador arranca con la localización de la lesión y la planificación previa a la intervención de la vía de abordaje más corta.

El proceso se inicia con la realización de una RM con una secuencia especial con contraste. Los resultados de esta prueba se trasladan directamente a quirófano, donde se encuentra el neuronavegador, que procesa la información y la muestra en una pantalla.

Durante la intervención, dos cámaras de rayos infrarrojos se proyectan hacia la cabeza del paciente. “Estas cámaras”, explica el Dr. Orozco, “localizan los instrumentos que utiliza el cirujano, que incorporan una terminación en forma de estrella con puntos fiduciales cuya ubicación y recorrido se muestra en pantalla gracias a un sistema similar al GPS”. Esta pantalla recoge también la situación y movimiento de la punta del instrumento quirúrgico que, en el interior del cráneo, trata de extirpar el tumor o lesión.

El resultado es un flujo de información continua a lo largo de toda la intervención “de la situación del tumor y de la punta del instrumental quirúrgico, que aparece representado por una línea azul”.

Pero la aportación a la seguridad de la intervención que supone el uso del neuronavegador va más allá. Una vez concluida la resección de la lesión, éste permite hacer un recorrido perimetral de la lesión tumoral que aparece en pantalla para “asegurar que el tumor se ha extirpado totalmente”.

Estudio de RN para una intervención con navegación cerebral.

 

 

 

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