El éxito en la vida depende en un 20% del cociente intelectual y un 80% de la inteligencia emocional

15/01/2013

Corren tiempos difíciles. En escenarios de crisis, las emociones rebrotan, y en no pocos casos a flor de piel. Aprender a identificar las emociones propias y ajenas para poder gestionarlas y encauzarlas es fundamental para no perderse en el abismo de la negatividad. El Hospital Nisa Valencia al Mar ha puesto en marcha una consulta psicológica centrada en la inteligencia emocional.

cociente intelectualEn 1995, Daniel Goleman publicaba su libro Emotional Intelligence (Inteligencia emocional). En él, el psicólogo estadounidense definía la inteligencia emocional como la capacidad para reconocer sentimientos propios y ajenos, y la habilidad para manejarlos.

Según Goleman una persona inteligente emocionalmente es aquella que: es capaz de motivarse a sí misma, preserva en su empeño a pesar de las frustraciones, regula sus propios estado de ánimo, controla sus impulsos y agradece las cosas, evita que la angustia le paralice y empatiza y confía en los demás.

El grado de dominio que alcance una persona sobre estas habilidades resulta decisivo para determinar el motivo por el cual ciertos individuos prosperan en la vida mientras que otros, con un nivel intelectual similar, acaban en un callejón sin salida.

En el Hospital Nisa Valencia al Mar Belén Sánchez Laguía, psicóloga clínica, ha puesto en marcha un programa de entrenamiento en Inteligencia emocional (IE).

¿DE DÓNDE SURGE EL CONCEPTO?

La Inteligencia emocional surge fruto de la inconformidad de muchos científicos y académicos ante el enfoque meramente cognitivo o intelectual que tradicionalmente se tenía de la inteligencia.

Es decir, se empezó a cuestionar por qué personas que eran intelectualmente muy inteligentes y académicamente habían obtenido resultados muy satisfactorios, en su etapa adulta no habían conseguido el éxito profesional y personal esperado, y viceversa. La respuesta está en la inteligencia emocional. De hecho, se ha comprobado que el éxito profesional y personal en la vida depende en un 20% del cociente intelectual y un 80% de la inteligencia emocional.

¿SE NACE CON UNA DETERMINADA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

La inteligencia emocional se desarrolla a lo largo de toda la vida, no es algo estático.

Por ello, lo importante no es con qué inteligencia nacemos sino qué hacemos con ella. La Inteligencia emocional no deja de crecer si se estimula.

¿EN QUÉ CONSISTE EL PROGRAMA DE INTELIGENCIA EMOCIONAL QUE APLICÁIS EN LA CONSULTA?

El programa tiende a durar entre 10 y 20 sesiones dependiendo de las habilidades emocionales a entrenar.

Lo más destacable del programa es la personalización del mismo, es decir, cada persona es diferente y necesita aprender unas habilidades u otras, cada persona tiene un ritmo de aprendizaje distinto y en cada caso el orden de las herramientas a entrenar varía.

Belén Sánchez Laguía es psicóloga clínica en el Hospital Nisa Valencia al Mar.

Belén Sánchez Laguía es psicóloga clínica en el Hospital Nisa Valencia al Mar.

En un primer momento, el programa va dirigido a ser consciente, a través de unos ejercicios, de nuestras, emociones, sentimientos, pensamientos, creencias, valores, necesidades, deseos, temores, frustraciones… Una vez tenemos esta información, decidimos cuáles
de estos aspectos queremos modificar. Es decir lo primero que hacemos es cuestionarnos cómo vivimos, lo que somos y cómo nos relacionamos con el mundo que nos rodea. A partir de ese momento decidimos qué queremos cambiar de nosotros mismos y de nuestra vida para poder comenzar así con el entrenamiento en las distintas competencias emocionales (conocimiento de las propias emociones, capacidad de controlar las emociones, capacidad de motivarse a uno mismo, la empatía y las habilidades sociales).

¿QUÉ BENEFICIOS PODEMOS OBTENER SIGUIENDO EL PROGRAMA DE INTELIGENCIA EMOCIONAL?

Realmente es un entrenamiento que proporciona beneficios en todas las áreas de nuestra vida porque:

  • Favorece el equilibrio emocional
  • Propicia nuestro bienestar físico
  • Fomenta la motivación por el cambio, el entusiasmo
  • Desarrolla la autoestima
  • Favorece una actitud positiva ante la vida
  • Enseña el manejo adecuado de las dificultades que inevitablemente surgen en la vida
  • Permite un mejor desarrollo de nuestras relaciones personales, en el área familiar, afectiva, social y profesional
  • Mejora el rendimiento laboral

 

¿CUÁLES SERÍAN LAS EMOCIONES MÁS NOCIVAS O DIFÍCILES DE TRABAJAR?

Más que de emociones nocivas tendríamos que hablar de mala gestión de las emociones o de falta de control de las mismas.

Es decir, el miedo en sí no es malo ya que nos suele avisar de un peligro, el miedo nos protege pero cuando es desmesurado nos limita y nos hace sufrir. La tristeza, suele ser señal de que algo no va bien en nuestra vida y es necesario un cambio o es señal de que hay que asumir una pérdida para llevar a cabo los ajustes necesarios. En este sentido, la tristeza es útil, la depresión no. Por lo tanto todas las emociones son necesarias y cumplen un papel adaptativo en nuestra vida. El problema surge cuando no somos capaces de detectar a tiempo los problemas y por lo tanto nuestras emociones nos desbordan. Por ello, resulta imprescindible saber reconocer las emociones de enfado, tristeza, miedo… En un grado incipiente ya que en este punto resulta mucho más fácil de gestionar.

El objetivo es tener las emociones apropiadas a las circunstancias. Hay una frase de Aristóteles que resume perfectamente esta idea. “Cualquier persona puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo.”

Te dejamos aquí una entrevista a Belén Sánchez en nuestro canal de Nisa TV

secciones: psicología