La cirugía de cataratas se abre paso como la nueva cirugía refractiva

operación_cataratasLa catarata es un proceso fisiológico benigno que genera opacidad del cristalino; como consecuencia, se reduce la calidad óptica y la visión se vuelve borrosa. Es una de las enfermedades oculares más comunes y, aunque puede aparecer en cualquier momento, es más frecuente a partir de los 55 años, edad en la que comienza a envejecer el cristalino.

Actualmente, la cirugía es la opción más habitual para eliminarlas: se extrae la catarata y se coloca una lente intraocular en el lugar que ocupaba el cristalino. Hoy día, con los avances en materia de lentes, es posible lograr una independencia de las gafas, que puede ser total según el tipo de lentes que se implanten.

Esta posibilidad está generando un incremento del número de cirugías de cataratas en casos donde aún no se ha desarrollado dicha enfermedad; sería lo que se conoce por el nombre de cirugía de cristalino transparente, según indica la Dra. Amina El Rubaidi, responsable del servicio de oftalmología del Hospital Nisa Vithas Pardo de Aravaca. De hecho, de entre todas las cirugías que realiza este servicio (cirugías de párpados, de desprendimiento de retinas…), es la más demandada en los últimos años.

PROCEDIMIENTO

El procedimiento de la cirugía de cristalino consiste en extraer el cristalino y sustituirlo por una lente intraocular, bien monofocal/acomodativa, bien trifocal, según las necesidades y preferencias del paciente junto con la indicación médica. De esta manera, al adelantar la cirugía de cataratas, el paciente consigue una visión nítida sin necesidad de gafas o reduciendo su uso a momentos muy puntuales.

La Dra. El Rubaidi señala que “cuando un paciente se opera de cataratas con lentes monofocales seguirá necesitando gafas para intermedia y cerca. Si el estado sensorial del paciente y su retina lo permiten, podemos optar por otro tipo de lentes premium que permitan la independencia de las gafas”.

Esta intervención es factible para cualquier persona de al menos 55 años, aunque se haya operado previamente de cirugía refractiva, siempre que no presente ninguna contraindicación. Se suele realizar en dos fases, un ojo en cada ocasión y dura unos 20 minutos. Se emplea anestesia tópica (gotas) y el intervenido no precisa ingreso hospitalario.

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