Los expertos en suelo pélvico advierten que las mujeres que corren deben fortalecer los músculos de la zona perineal

fortalecer suelo pélvico18/04/2017

El running se ha convertido en la actividad física individual por excelencia. Su coste es insignificante, se puede practicar en un rango horario amplio, en infinidad de lugares y el equipamiento necesario está al alcance de cualquiera. La infinidad de carreras que hoy en día se organizan en ciudades y pequeños municipios atestiguan el interés que el running despierta.

Sin embargo, como en toda actividad deportiva, el running tiene sus lesiones asociadas. Principalmente en miembros inferiores o espalda, aunque no exclusivamente. “También se ve muy afectado el suelo pélvico, tanto en hombres como en mujeres”, asegura Carla Talens, fisioterapeuta especialista en suelo pélvico del Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime.

MÚSCULOS DE LA PELVIS

El suelo pélvico es un conjunto de músculos que tapizan el suelo de la pelvis, de ahí su nombre. Al correr infundimos importantes presiones sobre nuestro suelo pélvico en cada impacto de talón. “Cuando el suelo pélvico está sometido a esas presiones de forma más o menos frecuente se debilitan los músculos del periné y como consecuencia aparecen pérdidas de orina, gases, heces o sensación de “bulto en la vagina” o “algo que asoma”, explica Carla Talens.

Estos síntomas pueden aparecer durante la carrera, tras ella o en el día a día. “El caso es que si practicas este deporte puedes estar perjudicando tu suelo pélvico; pero no se trata de dejar de correr sino de trabajar el periné para evitar o corregir esos síntomas”. Las consecuencias nocivas sobre nuestro suelo pélvico no se van a producir inmediatamente después del inicio de la práctica de running pero tampoco se puede estimar a partir de cuándo podemos empezar a experimentar síntomas.

“Esto depende de la calidad muscular del suelo pélvico de cada persona, del tono de base desde el que parta cada uno, no todos somos iguales Se trata de un factor de riesgo igual que el hábito de fumar con respecto al cáncer de pulmón; no todo fumador padece cáncer de pulmón pero sí tiene más probabilidades. Habrá personas con perinés más debilitados y susceptibles por ello de padecer patología perineal tras añadirle el sobreesfuerzo que supone la práctica de running.

Esta susceptibilidad no se puede conocer de antemano sin una valoración particular por parte de un fisioterapeuta especialista. Dependiendo de la calidad muscular perineal será más o menos aconsejado practicar este deporte. Añadido a ello podemos identificar más factores de riesgo relacionados con patología de suelo pélvico como son el sobrepeso, los embarazos y partos, la tos crónica, hipotono de base muscular, etc. Cuantos más factores de riesgo reunamos, lógicamente más riesgo presentamos de padecer patología perineal. No solo las mujeres son personas con probabilidad de padecer patología perineal, los hombres no están exentos.

EJERCITAR EL SUELO PÉLVICO

Frente al riesgo a sufrir lesiones en el suelo pélvico, los expertos aconsejan realizar un trabajo de los músculos del suelo pélvico, como el resto de músculos de nuestro cuerpo, para contrarrestar esos sobreesfuerzos que les infundimos y así tratar de evitar el desencadenamiento de síntomas tales como las tan frecuentes incontinencias de orina o también de gases o heces o prolapsos.

Este trabajo debe realizarse a diario y sobre todo después de la práctica de running. “Durante la carrera, es posible que cuando hayas conseguido un perfecto control de tu suelo pélvico, puedas realizar alguna contracción perineal al mismo tiempo. Aún así es aconsejable que al finalizar la carrera realices las contracciones perineales en solitario, sin presiones sobre el suelo pélvico”.

El trabajo a realizar consiste en contracciones rápidas y lentas; las contracciones rápidas duran 1 seg y consisten en contraer el periné cerrándolo y subiéndolo hacia el ombligo”. Las contracciones lentas se realizan de la misma manera pero intentado mantener unos segundos antes de relajar.

CONSULTA A ESPECIALISTAS

La mayor dificultad del trabajo perineal realizado por uno mismo es la comprobación de su correcta ejecución por tratarse de una zona corporal que no acostumbramos a trabajar y que no podemos ver. Es por ello por lo que es necesario acudir a fisioterapeutas especializados, quienes personalizan los tratamientos para cada caso y verifican y guían la correcta ejecución y evolución con objeto de resolver los síntomas, particulares de cada uno.

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