Menos dolor y más rapidez en el tratamiento de piedras de riñón

17/07/2013

Conocidas como piedras de riñón, el temor a padecer litiasis se asocia al dolor que supone su expulsión o fragmentación mediante distintos métodos. El tratamiento endoscópico se configura como el menos doloroso y más efectivo para fragmentar y facilitar la expulsión de cálculos renales.

El tratamiento endoscópico de la litiasis renal permite el abordaje de casi cualquier tipo de litiasis y en cualquier localización renal sin necesidad de realizar heridas

El tratamiento endoscópico de la litiasis renal permite el abordaje de casi cualquier tipo de litiasis y en cualquier localización renal sin necesidad de realizar heridas

La litiasis renal o nefrolitiasis es una enfermedad que produce la formación de cálculos (litiasis o piedras) en el interior del riñón. Es relativamente frecuente: en los países industrializados afecta, aproximadamente, al 10% de la población.

La principal manifestación de la litiasis renal es el dolor y el famoso cólico nefrítico producido por la movilización de un cálculo renal. La mayoría de las litiasis pueden ser expulsadas de manera espontánea, sin embargo, existen estudios que cifran la probabilidad de expulsión espontánea de litiasis entre 5-10 mm en tan sólo el 47%. Por ello, los especialistas aconsejan el tratamiento activo de la litiasis renal a partir de los 7 mm de tamaño.

TRATAMIENTO ENDOSCÓPICO

El tratamiento endoscópico de la litiasis renal permite el abordaje de casi cualquier tipo de litiasis y en cualquier localización renal sin necesidad de realizar heridas, ya que el acceso al riñón se realiza siguiendo la anatomía del aparato urinario: desde la uretra hasta el interior de la vejiga. Una vez en su interior se localiza el orificio ureteral y a través del uréter se accede al interior del riñón. “Para ello”, explica el Dr. Palmero, urólogo en los hospitales Nisa Aguas Vivas y 9 de Octubre, “utilizamos un instrumento, el ureteroscopio flexible que conectado a una cámara-monitor HD nos ofrece una imagen de gran calidad del interior del uréter y el riñón. Por otro lado, la flexibilidad del ureteroscopio permite alcanzar cualquier localización de la litiasis en el interior del riñón de una forma mínimamente traumática”.

CIRUGÍA RETRÓGRADA INTRARRENAL

El desarrollo de ureteroscopios flexibles cada vez más finos y manejables, unido al desarrollo de la tecnología láser y la mejora en la imagen, han permitido el desarrollo y expansión de un nuevo tipo de cirugía para el tratamiento de la litiasis renal; la cirugía retrógrada intrarrenal (CRIR o RIRS).

La CRIR es una alternativa a la litotricia extracorpórea, incluso a la cirugía percutánea para el tratamiento de la litiasis renal.

La CRIR consigue eliminar más del 90% de litiasis y puede utilizarse en casi cualquier tipo de litiasis renal -excepto en grandes litiasis que ocupan el todo interior del riñón conocidas como litiasis coraliformes- y en cualquier localización.

Respecto a otros tratamientos convencionales, la CRIR mejora las tasas de éxito global en localizaciones como el cáliz inferior (estructura en forma de copa situada en el borde la pelvis renal y que recoge la orina). “A este nivel”, explica el Dr. Palmero, “las tasas de éxito de litotricia extracorpóreas son pobres, puesto que la expulsión de restos es complicada y pueden quedar retenidos”. Por otro lado, la CRIR  no se ve condicionada por factores anatómicos del paciente -obesidad, anticoagulación- de la litiasis -tamaño y dureza- que ensombrecen los resultados de la litotricia extracorpórea o la convierten en un proceso no exento de complicaciones mayores: hemorragias por contusión renal, siendo mayor el riesgo de esta en pacientes anticoagulados.

En casos de litiasis de mayor tamaño, superiores a dos cm, la litotricia extracorpórea tiene resultados pobres y suelen tratarse con cirugía (percutánea o abierta). En este tipo de casos, “la CRIR se ha convertido en una alternativa en centros especializados y con cirujanos expertos, ya que permite el tratamiento de este tipo de litiasis de mayor tamaño con menor riesgo de complicaciones y reduciendo las necesidades de ingreso hospitalario”.

BREVE POSTOPERATORIO

Tanto en tratamientos endoscópicos como en las CRIR, el postoperatorio breve y no suele precisar de más de una noche de ingreso hospitalario. La reducción del dolor, permite al paciente llevar un postoperatorio cómodo con analgésicos menores.

“No obstante”, matiza el Dr. Palmero, “el punto fuerte y diferenciador de estas técnicas son la alta tasa de éxito con escasas complicaciones y que se acorta el tiempo de resolución del caso -eliminación de la litiasis- con respecto a otras técnicas como la litotricia extracorpórea que suelen necesitar de varias sesiones espaciadas en el tiempo hasta acabar con el problema”.

secciones: urología