Andar sin dolor: la cirugía percutánea soluciona deformaciones del pie con técnicas mínimamente invasivas

01/12/2007

Juanetes, dedos en garra, espolones de calcáneo… con el paso del tiempo los pies pueden desarrollar un sinfín de deformaciones que acaban convirtiendo una actividad tan básica como la marcha en una auténtica pesadilla. Sin hospitalización y con procesos postquirúrgicos que permiten salir del hospital andando, la cirugía percutánea soluciona con incisiones mínimas procesos degenerativos del pie y devuelve al paciente la posibilidad de volver a andar sin dolor.

Los especialistas desaconsejan el calzado con punta excesiva, tacón alto o aquellos zapatos que no sujetan bien el pie, como los destalonados o atados con cintas.

Los especialistas desaconsejan el calzado con punta excesiva, tacón alto o aquellos zapatos que no sujetan bien el pie, como los destalonados o atados con cintas.

Las deformidades en los dedos de los pies afectan a un alto porcentaje de la población; el dolor al andar o las limitaciones en la utilización de calzado son las consecuencias más frecuentes.

Juanetes dolorosos, espolones o los dedos en garra son algunas de las deformaciones más comunes y que como consecuencia, entre otros factores, de la moda en el calzado, afectan cada vez a más personas y en edades más tempranas. Según los expertos, los zapatos de punta estrecha y con tacón excesivamente alto son especialmente perjudiciales para la salud del pie.

FRENAR EL AVANCE DE LA DEFORMACIÓN

La aparición de alguno de estos problemas obliga a la utilización de calzado cómodo, ancho y de longitud suficiente para que los dedos puedan situarse sin dificultad en un espacio amplio. El empleo de plantillas y prótesis ortopédicas también son recomendables en las fases iniciales para evitar la progresión de la deformidad. Para los casos más avanzados en los que estas medidas resultan insuficientes y el dolor al andar se agrava, la solución pasa por la intervención quirúrgica.

INDICACIONES QUIRÚRGICAS

El notable desarrollo que en los últimos años han experimentado las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas ha permitido un avance importante en la cirugía del pie.

Y así, los métodos quirúrgicos convencionales con grandes incisiones para acceder a puntos profundos donde se encuentran los huesos del pie, y donde se practican las correcciones quirúrgicas necesarias, cada vez se utilizan menos. En su lugar, la cirugía percutánea permite, mediante pequeñas incisiones de apenas tres milímetros -tamaño que puede llegar a multiplicarse por diez con la cirugía convencional- realizar correcciones y tratar el dolor.

El Dr. Carlos Franch, traumatólogo del Hospital Nisa Pardo de Aravaca y responsable del Servicio de Urgencias, ha empezado a utilizar esta técnica. “Las pequeñas incisiones nos sirven para introducir una broca que corrige la deformación del hueso limándolo o cortándolo. Al cabo de seis semanas, los huesos se han vuelto a ensamblar”, explica el Dr. Franch.

VENTAJAS

Las intervenciones de cirugía percutánea no precisan hospitalización y se realizan con un tipo de anestesia local, la troncular, que consigue “dormir el pie con tres pequeños pinchazos”.

El hecho de que el acto quirúrgico pueda resolverse con mínimas incisiones reduce considerablemente el dolor postraumático y el paciente recupera su capacidad de andar de inmediato. Tampoco se precisa enyesar el pie, tan sólo la utilización de un calzado especial entre cuatro y seis semanas después de la intervención. Además del clásico juanete, los dedos en garra o el espolón del calcáneo, la cirugía percutánea del pie es eficaz en el tratamiento del juanete de sastre (desviación del quinto dedo hacia el cuarto), el neuroma de Morton (pequeña lesión tumoral que aparece justo en la bifurcación del nervio plantar hacia los dedos y que produce dolor al pisar) o la metatarsalgia o dolor producido por callosidades en la planta del pie a la altura del nacimiento de los dedos.

TÉCNICA DE VANGUARDIA

En muchos casos, el temor al paso por el quirófano ha llevado a muchas personas con deformaciones en el pie a vivir su problema con resignación. En este sentido, la irrupción de la cirugía percutánea, afirma el Dr. Franch, “puede devolver calidad de vida a mucha gente”.

Hasta la fecha, la especial destreza y formación que requiere la cirugía percutánea del pie hace que sean pocos los profesionales capacitados para su aplicación. El Servicio de Traumatología del Hospital Nisa Pardo de Aravaca en Madrid es uno de los pocos centros en los que se puede acceder a esta innovadora técnica quirúrgica.