Antihistamínicos, benzodiazepinas, diuréticos, antidepresivos y otros medicamentos pueden favorecer la aparición de golpes de calor

Factores que pueden llevar a la deshidratación y recomendaciones del Servicio de NeuroRehabilitación de Hospitales Nisa para que no suceda

04/07/2017

En condiciones normales el sistema termorregulador mantiene la temperatura central entre 37,2 y 37,6º y el hipotálamo toma medidas correctoras conduciendo la sangre al exterior para disipar el calor. Sin embargo, en algunas situaciones, como las que se están viviendo estos días en España, y en personas con características fisiológicas especiales, pueden dar lugar a disfunciones termorreguladoras.

HIPERTERMIA

La hipertermia es un incremento de la temperatura corporal debido a un desajuste entre la producción de calor y su disipación. Según explica la Dra. Eva Albors, médico del Servicio de NeuroRehabilitación de Hospitales Vithas Nisa, “el excesivo calor gasta las reservas energéticas del organismo lo que provoca una depresión del hipotálamo, en donde reside el centro termorregulador, el sudor disminuye y el cuerpo pierde su habilidad para disipar el calor. A altas temperaturas las proteínas empiezan a desnaturalizarse produciéndose una necrosis de los tejidos, disfunción y fallo orgánico”.

FACTORES DE LA DESHIDRATACIÓN

La habilidad del organismo para regular la temperatura central depende de varios factores: temperatura ambiente, la aclimatación, la humedad, el viento, la vestimenta, las condiciones médicas de partida y la medicación. Aunque, como también comenta Albors, existen varias enfermedades que pueden causarla como el alcoholismo, anorexia, patología cardíaca, fibrosis quística, deshidratación, diabetes insípida, fiebre, desórdenes alimentarios, gastroenteritis, hipocalcemia, obesidad, privación del sueño, quemaduras solares, disfunción de las glándulas sudoríparas, hipertensión no controlada, alteración de la función del tiroides y un largo etcétera.

Existen también varios fármacos que pueden inducir las patologías del calor, como por ejemplo los alfaadrenérgicos, anticolinégicos, antihistamínicos, benzodiazepinas, batabloqueantes, bloqueadores de los canales de calcio, neurolépticos, diuréticos o los antidepresivos tricíclicos.

RECOMENDACIONES

A todo ello hay que sumar que muchas personas mayores o con daño cerebral permanecen en un estado crónico de deshidratación por lo que carecen de este mecanismo termorregulador. Por este motivo, desde el Servicio de NeuroRehabilitación de Hospitales Vithas Nisa inciden en la importancia de las siguiente recomendaciones para este grupo de población:

  1. Pre-hidratarse generosamente con líquidos y evitar las bebidas alcohólicas, café, té, cola o muy azucaradas.
  2. Beber líquidos antes de tener sed
  3. No hacer ejercicios en horas centrales del día, sobre todo si son intensas
  4. Tratar las condiciones prexistentes
  5. Vestir ropas adecuadas con el ambiente: usar ropas ligeras y de color claro. Usar sombrero, calzado fresco, cómodo y que transpire
  6. Consultar temperaturas y humedades previstas
  7. Aclimatarse durante un periodo de 2 semanas para hacer ejercicio con calor
  8. Permanecer en lugares frescos, a la sombra y si es posible pasar dos horas en algún lugar climatizado. Tomar una ducha o baño fresco
  9. Bajar las persianas evitando que el sol entre directamente. No abrir las ventanas cuando la temperatura exterior sea alta. Evitar el uso de maquinas que puedan producir calor en horas calurosas. A partir de 35ºC en el interior de la vivienda, recordar que un ventilador solo mueve el aire, no lo enfría
  10. Comer de forma ligera y con alimentos que repongan las sales perdidas por el sudor : ensaladas, frutas, verduras, gazpachos, zumos, etc.