Atención especializada para el paciente pediátrico

01/06/2007

El equipo de pediatría del Hospital Nisa 9 de Octubre ha puesto en marcha dos nuevas unidades, una de gastroenterología y otra de neumología. Trabajar en el diagnóstico precoz y seguimiento adecuado de una serie de patologías que pueden tener graves consecuencias en el desarrollo del niño es el objetivo de esta nueva línea de trabajo.

El diagnóstico precoz es fundamental en trastornos alimenticios infantiles.

El diagnóstico precoz es fundamental en trastornos alimenticios infantiles.

Las enfermedades gastro­intestinales crónicas, sin un diagnóstico precoz y un tratamiento eficaz pueden desembocar en estados de desnutrición proteico-calórica crónica y en otros estados carenciales, como anemias crónicas o raquitismo (conjunto de deficiencias provocadas, principalmente, por falta de vitamina D). En algunas enfermedades, como la enfermedad celíaca, un tratamiento deficiente prolongado aumenta la frecuencia de padecer linfomas; en otras, como la fibrosis quística, pueden acabar en un síndrome de insuficiencia respiratoria crónica.

SIGNOS DE ALERTA

El hecho de que se encuentren en pleno proceso de crecimiento y desarrollo convierte a los niños en un paciente muy especial en tanto en cuanto determinadas patologías pueden afectar gravemente a su correcta evolución. En este sentido, la importancia de una correcta alimentación resulta de sobra evidente. Los padres que han pasado por alguna afección digestiva de sus hijos saben lo complicado que puede llegar a ser dar con un diagnóstico preciso que acabe con el calvario de ver cómo sus hijos no crecen al ritmo de los demás.

Sin embargo, es cierto que la primera reacción ante un niño con problemas de alimentación es, habitualmente, pensar que simplemente, el niño es “poco comedor”. Ahora bien, existen signos que deben despertar la alerta en los padres, y que deberían llevar a éstos a acudir al especialista adecuado que garantice un diagnóstico preciso. “Retrasos pronunciados en el aumento de peso y talla, diarreas crónicas, vómitos persistentes o dolores abdominales recurrentes”, son, según explica el responsable del Servicio de Pediatría del Hospital Nisa 9 de Octubre– motivos suficientes para acudir a un especialista.

EXPLORACIONES DIAGNÓSTICAS

Enfermedad celíaca, alergias alimentarias, diarreas crónicas de diversas etiologías, síndrome de mala absorción o fibrosis quística son algunas de las patologías más frecuentes que se diagnostican en la Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil del Hospital Nisa 9 de Octubre.

“La unidad”, explica el dr., “está dotada con todo el material necesario para la realización de exploraciones complementarias que ayuden a establecer un diagnóstico lo más preciso posible”.

Test de Hidrógeno Espirado, test del sudor, test de la ureasa, phmetría esofagogástrica o endoscopias y biopsias digestivas son algunas de las pruebas diagnósticas que se realizan en la Unidad de Gastroenterología y Nutrición Infantil del Hospital Nisa 9 de Octubre.

UNIDAD DE NEUMOLOGÍA

Según una encuesta sobre Enfermedades Pediátricas en la Población Española hecha pública por el INESME (Instituto de Estudios Médico Científicos) en 2006, la neumonía y la bronquitis son, junto con la meningitis, las enfermedades infecciosas que más afectan a los niños españoles.

Bronquiolitis, insuficiencias respiratorias de las vías respiratorias superiores, asma de causa alérgica, infecciones respiratorias… el problema asociado a las enfermedades respiratorias es su carácter recurrente, capaz de desencadenar un proceso evolutivo que conduzca, irremediablemente, a la cronicidad y provocar broncopatías obstructivas en la edad adulta. Ahora bien, esta evolución puede atajarse con un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado en edades tempranas.

La Unidad de Neumología Pediátrica del Hospital Nisa 9 de Octubre cuenta con las siguientes exploraciones para el correcto diagnóstico y tratamiento de patologías respiratorias: pruebas funcionales respiratorias, test del óxido nítrico expirado, fibrobroncoscopias, radiología convencional y tomografía pulmonar.

“Un diagnóstico preciso”, explica el dr., “y un buen manejo de la enfermedad”, son, en patología respiratoria crónica, “perfectamente compatibles con una vida normal”. “Y en muchos casos”, prosigue el responsable de pediatría, “el paciente puede llegar a curarse”.