Cero margen de error en diagnóstico de Alzheimer

09/09/2015

Hasta la aparición, en 2013, de la PET Amiloide, el diagnóstico de Alzheimer sólo podía ser confirmado post-mortem; tres de cada diez casos resultaban haber sido “falsos Alzheimer”. La PET Amiloide, realizada por primera vez en Europa fuera de un estudio clínico en el Hospital Nisa 9 de Octubre, alcanza un acierto del 100% en el diagnóstico de la enfermedad (siempre que los síntomas sean confirmados clínicamente).

Desde finales de 2013, los neurólogos tienen a su disposición una prueba diagnóstica (PET Amiloide) que detecta la enfermedad de Alzheimer años antes de que ocurra la demencia.

El Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Nisa 9 de Octubre -que dirigen los doctores Carlos Martínez y Pablo Sopena– fue el primer centro en Europa que realizó el PET Amiloide en el ámbito clínico.

Mediante la administración por vía intravenosa de un isótopo, esta exploración incruenta es capaz de mostrar imágenes de los depósitos de amiloide -como si fuera un estudio anatomopatógico ¨in vivo¨ del paciente- que den respuesta a una sospecha fundada de enfermedad de Alzheimer.

“Entre la inyección y la finalización de la prueba transcurren unos 40 minutos. Después, el paciente puede hacer vida normal. Además, la baja dosis de radiación que precisa, permite repetir la prueba en caso necesario”, explica el Dr. Pablo Sopena.

“La prueba debe solicitarla un especialista en demencias -neurólogos o geriatras, principalmente- ante síntomas incipientes de la enfermedad (generalmente una alteración de la memoria para hechos recientes) y deber ir acompañada de una exploración neuropsicológica indicativa”, explica el Dr. Antonio del Olmo, neurólogo y responsable junto con José Mazón de la Clínica de Memoria del Hospital Nisa 9 de Octubre.

“Un resultado positivo de la PET Amiloide, unido a una clínica estudiada de forma exhaustiva que apunta a padecer la enfermedad, deja cero margen de duda: estamos ante un caso de Alzheimer”, afirma el Dr. Sopena.

MEJORA DIAGNÓSTICA

La capacidad diagnóstica de la nueva exploración contrasta con el margen de error existente antes de la aparición de la PET Amiloide. “La única forma de confirmar la presencia de depósitos de amiloide -condición indispensable para padecer la enfermedad- era mediante un estudio cerebral tras el fallecimiento. Los resultados desvelaban que entre un 2o y un 30 por cien de los pacientes que habían sido tratados como enfermos de Alzheimer, no lo eran”, afirma el Dr. Del Olmo.

El hecho de contar con métodos diagnósticos limitados -un margen de error del 20/30% se considera muy elevado en medicina- ha condicionado durante décadas el avance en el tratamiento del Alzheimer.

Así las cosas, la aparición de la PET Amiloide ha supuesto un empujón para la investigación en torno al Alzheimer. Por otro lado, supone una dosis extra de confianza y tranquilidad para el neurólogo que tiene que dar la noticia, tanto al paciente como a su familia, de estar ante un caso de Alzheimer. “Ahora podemos decir con una certeza del 100% que estamos ante un caso de Alzheimer en fase incipiente, lo que permite que el paciente todavía esté en condiciones de tomar decisiones, al tiempo que puede, tanto él como la familia, anticiparse al problema”.

USO ADECUADO

Con todo, las ventajas en las conclusiones de una PET Amiloide pasan, irremediablemente, por un uso adecuado de la exploración, indicada exclusivamente para casos que presentan síntomas leves de memoria alterada y que han sido clínicamente valorados o ante la duda clínica de la existencia de otra patología.

INTERPRETACIÓN CORRECTA

Los especialistas insisten reiteradamente en la importancia de reservar la PET Amiloide sólo en casos clínicamente evidentes. “Hoy tenemos tests cognitivos muy precisos que funcionan como método de criba entre el despiste y un caso incipiente de Alzheimer; si el paciente los pasa es muy difícil que se trate de Alzheimer, con lo que la PET es absolutamente innecesaria”.

Y es que, si bien es cierto que los depósitos de amiloide funcionan como única vía para el desarrollo del Alzheimer, su presencia no siempre constata su aparición. “Sería algo así como la existencia de un único camino para llegar a un destino determinado. Si ese camino fuera por tren (los depósitos de amiloide) y el destino Madrid (Alzheimer), todos los que suben al tren no tienen porqué bajar al final del trayecto, pueden apearse antes”, explica el Dr. Del Olmo. Recientemente, y gracias a la iniciativa del Servicio de Medicina Nuclear, el Hospital Nisa 9 de Octubre acogió una jornada sobre la Utilidad Clínica del PET Amiloide. En ella se expusieron distintos casos clínicos y se analizaron las ventajas derivadas de la realización de la prueba.

CÓMO INTERPRETAR CORRECTAMENTE LOS RESULTADOS DE LA PET AMILOIDE

Los resultados de la PET Amiloide pueden ser determinantes en el diagnóstico del Alzheimer cuando se haga un buen uso de la prueba, es decir, cuando exista una sospecha clínica sólidamente fundada y/o se persiga descartar otras patologías.

Al margen de ello, la siguiente tabla recoge distintos supuestos y resultados que podrían derivarse de la presencia de depósitos de amiloide.PET Amiloide