Cirugía laparoscópica: el futuro de la cirugía

01/06/2008

En los últimos años, el desarrollo de técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas está, por fin, acabando con el temor que para muchos supone pasar por quirófano. La cirugía laparoscópica se ha configurado como una de las alternativas a la cirugía abierta más válidas y versátiles.

El Dr. Castillón empezó a formarse en la técnica de la cirugía laparoscópica hace más de diez años. En la actualidad, su experiencia le sirve para formar a otros profesionales en esta modalidad quirúrgica.

El Dr. Castillón empezó a formarse en la técnica de la cirugía laparoscópica hace más de diez años. En la actualidad, su experiencia le sirve para formar a otros profesionales en esta modalidad quirúrgica.

Realizada a nivel abdominal, la cirugía laparoscópica realiza un abordaje a través de pequeñas incisiones y, con una diminuta cámara, muestra una visión del interior del abdomen, que previamente se ha hinchado con gas.

Entre sus muchas aplicaciones, el Dr. Castillón, urólogo del Hospital Nisa Pardo de Aravaca, se ha especializado en la cirugía renal prostática y suprarenal. Todas las intervenciones que tradicionalmente se han realizado en esta zona con cirugía abierta son susceptibles de realizarse por laparoscopia.

VENTAJAS

El hecho de que pequeñas incisiones sustituyan a las cicatrices más o menos grandes que quedan después de la cirugía abierta explica que el postoperatorio tras una intervención laparoscópica sea menos doloroso y más rápido. El coste estético, de mayor peso en las intervenciones en mujeres, también es menor. “La laparoscopia deja una pequeña cicatriz por debajo del bikini prácticamente imperceptible; estas pequeñas marcas sustituyen, por ejemplo, en las intervenciones de riñón, a cicatrices que suelen ser de unos 15 cms.“, asegura el Dr. Castillón.

El abordaje mínimo que caracteriza la laparoscopia reduce a su vez el riesgo de sangrado, ventaja especialmente importante en pacientes de riesgo como obesos o ancianos. En el caso de éstos últimos, la recuperación más rápida -dos semanas frente a un mes- también supone una gran ventaja ya que, según apunta el Dr. Castillón, “en personas mayores una convalecencia prolongada puede suponer un retroceso importante en su funcionalidad”.

El hecho, por otra parte, de que el postoperatorio sea menos doloroso, además de constituir una ventaja de por sí, evita complicaciones derivadas de recuperaciones con marcados procesos dolorosos.

Por último, cabe destacar que la visión ampliada de la zona quirúrgica que permite esta técnica la convierte en una cirugía muy “fina y minuciosa” que, según anticipa el Dr. Castillón, acabará por desbancar en gran medida a las técnicas quirúrgicas convencionales.

Prolapsos pélvicos, tumores de riñón y próstata, así como otras lesiones tumorales suprarenales son algunas de las patologías que el Dr. Castillón trata mediante cirugía laparoscópica en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

secciones: cirugía, urología