Cirugía mínimamente invasiva en patología de cadera

01/11/2006

Mínima incisión, mini abordaje, menor agresión quirúrgica, mejor recuperación y notable reducción en cicatrices postquirúrgicas. Son las principales ventajas de la nueva técnica que el doctor Bonete ha empezado a emplear en el implante de prótesis de cadera. Las intervenciones se realizan en el Hospital Nisa Virgen del Consuelo. 

DolorLa artrosis de cadera, o coxartrosis, aparece como consecuencia de la degeneración del cartígalo articular. Su evolución provoca la desaparición progresiva del mismo, proceso que se traduce en cierta limitación de rotación, dolor y cojera dependiendo de la intensidad de las molestias. El implante de una prótesis de cadera puede mejorar considerablemente la calidad de vida de estos pacientes que, día tras día, tienen que convivir con el dolor.

CIRUGÍA CONVENCIONAL

Tradicionalmente, la cirugía protésica de cadera se realizaba con una incisión de en torno a quince o veinte centímetros. Se trataba pues de una técnica quirúrgica especialmente agresiva y, como tal, acompañada de un largo y duro postoperatorio. La nueva técnica mínimamente invasiva, practicada en Valencia por el doctor Bonete, supera los inconvenientes de la cirugía tradicional en prótesis de cadera.

VENTAJAS

“La utilización de un novedoso instrumental quirúrgico nos permite reducir esa incisión, que con técnicas tradicionales llega a ser de quince o veinte centímetros, a tan sólo cuatro o seis”, explica el Dr. Bonete.

Las ventajas de este procedimiento, mini-invasivo, a todas luces mucho menos traumático, son evidentes. Por una parte, una incisión de tan sólo cuatro o seis centímetros reduce el riesgo de infecciones; por otra, el dolor tras la intervención también es menor, puesto que “la lesión de partes blandas (piel, grasa y músculo)”, matiza, “también es menor”. Estas mejoras se traducen en una pronta recuperación. En este sentido, aclara el Dr. Bonete, “mientras antes necesitábamos dos o tres días para que el paciente pudiera volver a andar, con esta técnica conseguimos que lo haga antes de 24 horas después de la intervención”.

El hecho de que el paciente pueda volver a andar al día siguiente de ser intervenido resulta especialmente beneficioso para quienes, además de sufrir coxartrosis, tienen problemas vasculares. “En estos casos”, afirma, “no poder andar hasta pasados tres o cuatro días podía provocar trastornos venosos como flebitis o trombosis, problemas que con esta nueva técnica quirúrgica pueden disminuirse”. En definitiva, esta técnica disminuye el porcentaje de complicaciones, evita transfusiones al disminuir el sangrado, precisa menor tratamiento médico postoperatorio y la deambulación precoz con rehabilitación inmediata disminuye los días de ingreso en el hospital, pudiendo proceder al alta hospitalaria en aproximadamente 48-72 horas.

PACIENTES JÓVENES

Si bien son más frecuentes entre personas mayores, las lesiones de cadera también afectan a la población joven. Lesiones congénitas o derivadas de la degeneración del cartígalo articular pueden hacer necesario el implante de una prótesis de cadera en un paciente joven. En estos casos, la nueva técnica mini-invasiva practicada por el doctor Bonete ayuda a reducir la carga traumática del paciente, para quien puede resultar difícil asumir el “precio estético” de la intervención. “La cicatriz que queda con este procedimiento es mínima”, afirma.

El doctor Bonete realiza sus intervenciones con cirugía mínimamente invasiva en el Hospital Nisa Virgen del Consuelo.

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