Cuando la leche no es buena

01/07/2010

Fuente indiscutible de calcio, proteínas y aminoácidos, la leche de vaca es uno de los pilares fundamentales de las dietas occidentales. Sin embargo, su efecto no siempre es beneficioso. Moco o sangre en las heces, pérdida de peso o vómitos son algunos de los síntomas de la intolerancia a la proteína de leche de vaca (IPLV).

LecheA las cinco semanas de nacer, Marcos comenzó a presentar moco en las heces. Las tomas de leche materna se hacían complicadas. El bebé soltaba el pecho de su madre continuamente para volver a cogerlo enfadado. Cada toma podía alargarse más de una hora. Su madre, primeriza, pensó que eran los inconvenientes propios de la lactancia materna. Cuando las heces con moco fueron agravándose, sus padres decidieron llevarlo al pediatra. “Lo realmente preocupante sería que sangrara”, dictaminó el pediatra. Dos días después, las heces de Marcos tenían sangre.

Comenzó entonces un periplo interminable por distintas consultas. La sospecha de una posible IPLV se descartó por recibir Marcos lactancia materna. Ante la intranquilidad de sus padres, el pequeño fue sometido a todo tipo de pruebas diagnósticas. Endoscopias incluidas.

Finalmente, en el Hospital Nisa Rey Don Jaime se pudo poner fin a la pesadilla y Marcos recibió un diagnóstico certero: padecía IPLV, y sí, este trastorno puede presentarse a través de la leche materna. La solución pasa por la eliminación en la dieta de la madre de la proteína de leche de vaca.

POR FIN UN DIAGNÓSTICO

La causa de la alergia e intolerancia a la proteína de leche de vaca (PLV) es variable en cada caso y puede aparecer desde el momento del nacimiento, en ocasiones por inmadurez fisiológica, y otras por patologías que afectan al aparato digestivo tales como infecciosas, alérgicas o por disregulación inmunoalérgica.

En principio, cualquier niño puede presentar un cuadro de intolerancia a PLV, pero en cuanto a la alergia a PLV, cuando se tienen antecedentes familiares de primer grado con afecciones de tipo alérgico importantes, se debe ser más cauteloso en la introducción de leches de fórmula adaptada.

“En estos casos”, explica la Dra. Gurrea, especialista en gastroenterología y nutrición pediátrica de Hospitales Nisa, “se aconseja la lactancia materna lo más prolongada posible (de 4 a 6 meses), evitar tomas esporádicas de leche adaptada (en caso de tener que tomar leche artificial administrar una fórmula hidrolizada de alto grado) y exclusión de alimentos sólidos durante esos 4-6 primeros meses de vida”.

El caso de Marcos no es atípico. “A veces, el diagnóstico puede retrasarse porque la sintomatología no sea muy exacerbada y se produzca de forma insidiosa, confundiendo el cuadro con otras patologías como infección urinaria, cólico del lactante, reflujo gastroesofágico, etc.”.

CALCIO SIN LECHE

Las necesidades diarias de calcio van en aumento desde el primer año de vida hasta la adolescencia, pasando de 500 mg/día en los niños de 1-3 años hasta los 1200-1300 mg/día en edades de 9 a 18 años. El hecho de que la leche y sus derivados constituyan una de las más importantes fuentes de calcio puede agobiar a los padres de niños con IPLV, al creer que su hijo no puede recibir el aporte de calcio que necesita.

Sin embargo, conviene destacar que los lácteos no son la única fuente de calcio de una dieta equilibrada. Sardinas en aceite, bacalao, frutos secos -almendras, avellanas, pistachos, nueces, mariscos -cigalas, gambas-, acelgas, espinacas, puerro… son algunos de los muchos alimentos que personas con intolerancia a los lácteos pueden tomar para llegar al aporte recomendable de calcio.

Leche de vacaELIMINAR LA PROTEÍNA DE LECHE DE VACA DE LA DIETA

Eliminar la proteína de leche de vaca de la dieta puede ser complicado al principio. Y es que, además de en los alimentos más obvios, es decir, los lácteos, ésta está presente en otros muchos de más difícil detección como galletas, embutidos, cereales y un largo etcétera.

Las palabras “no lácteo” en la etiqueta de un producto indican que este producto no contiene mantequilla, crema o leche. Sin embargo, contienen con frecuencia caseinato sódico.

Por todo ello, ante una IPLV es aconsejable leer el etiquetado de los productos alimenticios y asegurarse que no contienen ninguno de los siguientes ingredientes:

  • Leche
  • Aromatizante de mantequilla artificial
  • Grasa de mantequilla
  • Caseína
  • Caseinatos (amonio, calcio, magnesio, potasio, sodio) El cálcico es E-4511 y sódico es
    E-4512
  • Hidrolizados (caseína, proteína de la leche)
  • Proteína, suero lácteo, proteína del suero lácteo)
  • Lactoalbúmina, fosfato de lactoalbúmina
  • Lactoglobulina
  • Suero lácteo (sin lactosa, desmineralizado, concentrado de proteína)