Cuidados intensivos para el recién nacido

UCI Pediátrica Hospital Virgen del Consuelo

01/06/2007

Las primeras horas de vida son cruciales en el desarrollo del bebé. Un mínimo retraso en la reanimación del recién nacido, por ejemplo, puede tener consecuencias fatales. En casos de complicaciones durante el parto, es fundamental que el centro hospitalario cuente con una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales y Pediátricos que garantice la estabilización precoz del bebé, necesaria para el posterior tratamiento de éste, así como, si la ocasión así lo requiere, para permitir el traslado del pequeño a otro hospital.

ASISTENCIA EN EL PARTO

El Hospital Nisa 9 de Octubre fue el primero de sus características que abrió, hace ya más de diez años, la primera Unidad de Cuidados Intensivos (UCIPN) Pediátrica. La experiencia de su equipo de profesionales ha servido para constatar la importancia de complementar la asistencia ginecológica durante el parto con la presencia de un profesional en cuidados intensivos pediátricos. La presencia de éste, afirma el equipo de profesionales, “es vital cuando surge una complicación inesperada en el parto y, por supuesto, cuando existe un diagnóstico prenatal”. “En estos casos”, prosigue, “se acentúa la comunicación entre ginecólogo y pediatra de la UCI, que planifican el parto o la cesárea, lo cual aumenta considerablemente las posibilidades de éxito del posterior tratamiento del bebé”.

FORMACIÓN ESPECÍFICA

La UCI pediátrica del Hospital Nisa Virgen del Consuelo es la quinta que Hospitales Nisa pone en funcionamiento (además de la del Hospital Nisa 9 de Octubre, recientemente se abrieron las del Hospital Nisa Rey Don Jaime -Castellón-, Hospital Nisa Pardo de Aravaca -Madrid- y Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe). Una vez más, la experiencia supone una ventaja para la nueva unidad. En este sentido, y si bien resulta obvia la necesidad de una dotación técnica y estructural adecuadas, “lo más importante es la experiencia del personal”, aseveran los especialistas. En este sentido, la totalidad del equipo humano -desde pediatras hasta enfermeras- ha recibido previamente formación específica en la UCI del Hospital 9 de Octubre. Por otro lado, la unidad dispone de todos los medios técnicos; cabe destacar sus sistemas de monitorización y dispositivos para ventilación mecánica para resolver tanto patologías médicas como quirúrgicas específicas del paciente pediátrico y neonatal.

CAUSAS MÁS FRECUENTES

La prematuridad -cada vez más frecuente por los ritmos de vida acelerados que padece la madre-, enfermedades respiratorias, infecciones o necesidad de cirugía neonatal son las causas más frecuentes que explican la necesidad del recién nacido de recibir cuidados intensivos; un 80% de los ingresos en UCI responde a uno de los motivos apuntados.

Los casos de “grandes prematuros” -así se denomina a los bebés nacidos entre la semana 25 y 29 de gestación- son, quizá, los que delatan con mayor crudeza la labor encomiable y los resultados espectaculares que puede llegar a alcanzar un equipo bien cualificado de cuidados intensivos especializado en atención neonatal. Su peso, inferior a los 1.000 gramos, pone por sí sólo de manifiesto el grado máximo de indefensión de éstos pacientes, para quienes toda atención será poca. “Su estancia en UCI suele rondar los tres o cuatro meses”, explican desde el Hospital.

En relación al incremento de bebés prematuros en los últimos años, además de la carga de estrés que muchas mujeres padecen durante el embarazo, los especialistas apuntan a las infecciones intrauterinas y perinatales como la causas más frecuentes que explicarían un adelanto en la fecha prevista de parto.

“Este tipo de infecciones precisan de cuidados intensivos después del parto, ya que el sistema inmunitario del recién nacido es todavía muy débil y, por eso, las infecciones en las primeras horas de vida son mucho más graves que en cualquier otra etapa de la vida”.