Decálogo para disfrutar del sol con los más peques

Protege a los más pequeños del sol. | FreeDigitalPhoto.net

Protege a los más pequeños del sol. | FreeDigitalPhoto.net

06/06/2014

Empieza a apretar el calor y comienzan los primeros baños de sol. Con estos sencillos consejos evitarás sustos y disfrutaréis de este tiempo a salvo del sol.

  1. Edad del bebé. Un bebé menos de seis meses no debe ser expuesto al sol. Si va a la playa o a la piscina debe permanecer a cubierto, debajo de una sombrilla y preferiblemente vestido con ropita ligera de tejidos naturales como el algodón.
  2. Bañarse. A partir de los seis meses se puede llevar al bebé a la playa y a la piscina y darse baños sin problemas.
  3. Cremas ¿Sí o no? En bebés muy pequeños, las cremas solares no son recomendables porque les pueden provocar irritaciones y alergias. Además, al llevarse las manos a la boca pueden ingerir el producto.
  4. Filtros eficaces. En bebés son más adecuados los filtros físicos (camisetas, gorros, pañuelos, gafas, sombrillas, toldos… ) y toda aquella barrera que se interponga eficazmente entre los rayos ultravioleta y su delicada piel.
  5. ¿Bañarse con ropa? Existen prendas específicas que protegen la piel del bebé que, además, pueden usarse durante el baño, ya que secan rápidamente. Estas prendas son especialmente útiles en niños más mayorcitos que pasan mucho tiempo jugando en el agua.
  6. Filtros químicos. Cuando se use crema solar hay que procurar que sea resistente al agua. Hay que extenderla una media hora antes de acudir al lugar soleado y renovar después de cada baño y/o cada 2-3 horas.
  7. Cobertura total. Pon cuidado de aplicar la crema solar en las orejas, el cuello, la nariz y el empeine de los pies.
  8. Caducidad. Fíjate en la fecha de caducidad de las cremas solares porque también caducan. Una vez abierto en envase, el producto se oxida y el filtro va perdiendo eficacia, de manera que sobrepasada la fecha que pone en el envase es probable que la protección no sea tan eficaz. Si observas que los ingredientes están ‘separados’ (aceite por un lado y agua por otro), compactados o cuarteados desecha el producto.
  9. Los ojos también cuentan. Ten en cuenta que el agua y la arena reflejan la radiación ultravioleta, de manera que es importante proteger la piel y los ojos del pequeño. Usa gafas con lentes homologadas, con filtros adecuados (no es lo mismo ir a la nieve que a la playa) y que cumplan la normativa vigente en la Unión Europea.
  10. Horario. Procura que el niño no esté en la playa o piscina en las horas centrales del día (de 11 a 16 horas, aproximadamente) y presta atención no sólo a si está en sombra o no. Además, hay que tener en cuenta la temperatura. El mecanismo termorregulador de los bebés (la sudoración) no funciona aún correctamente, de manera que puede sufrir un golpe de calor sin que apenas nos demos cuenta. Refréscale con frecuencia y procura ponerlo a la sombra.