Delimitar el diagnóstico para proteger al enfermo

01/05/2011

Durante años fueron castigados por una sociedad que ponía en duda la veracidad del “me duele todo”. En 1992, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud reconocía la fibromialgia como patología. Veinte años después, los enfermos de fibromialgia tropiezan con otro escollo que hace peligrar la credibilidad de su dolencia.

Dolor. La fibromialgia se caracteriza por producir un dolor generalizado y difuso durante más de tres meses.

Dolor. La fibromialgia se caracteriza por producir un dolor generalizado y difuso durante más de tres meses.

En 1990 el American College of Rheumotology daba un espaldarazo al reconocimiento de la fibromialgia como patología al establecer criterios específicos para su diagnóstico: una persona con dolor generalizado durante más de tres meses y la constatación del dolor en al menos once puntos de dieciocho estipulados podía padecer fibromialgia, entendiendo como tal una forma de reumatismo no articular de naturaleza desconocida y que produce dolor musculo-esquelético crónico y generalizado.

Se abría así una puerta a la esperanza para aquellas personas que durante años habían deambulado por la consulta de distintos especialistas buscando desesperadamente respuestas y tratamientos que aliviaran su dolor, pues la aparición de criterios diagnósticos suponía, de un lado, la confirmación de la enfermedad -puesta en duda por muchos por sus manifestaciones poco objetivables- y de otro la posibilidad de ser tratados tras el diagnóstico y, de esta forma, mejorar su calidad de vida.

UN PASO ATRÁS

Sin embargo, en 2010 el mismo American College of Rheumotology da lo que para muchos ha sido un paso atrás en el reconocimiento de la FM como patología: retira los criterios diagnósticos de 1990 y establece criterios más ambiguos y difíciles de ponderar que favorecen posturas enfrentadas entre el paciente que afirma padecer dolor generalizado y el médico que se encuentra sin herramientas para verificar la versión del paciente (hay que tener en cuenta que la fibromialgia no puede ser constatada con prueba biológica alguna ni con exploraciones de diagnóstico por imagen).

La situación que se crea no puede ser más desfavorable para los enfermos de fibromialgia: la falta de criterios objetivos -que antes se basaban en la constatación de dolor en 11 puntos- convierte la fibromialgia en coladero de desaprensivos que buscan un diagnóstico que justifique una baja laboral prolongada o incluso una jubilación anticipada, alegando simplemente que padecen dolor crónico.

DESENMASCARAR A LOS SIMULADORES

Ante esta situación, el Dr. Belenguer, reumatólogo del Hospital Nisa 9 de Octubre y vicesecretario de la Sociedad Española de Reumatología inicia una investigación que busca, de un lado, proteger a los enfermos de fibromialgia ante el descrédito que provocan los “falsos enfermos” y, de otro, establecer criterios clínicos que ayuden a clasificar los casos y su grado de gravedad.

El estudio, que ha recibido el premio a la Mejor Comunicación en el XIV Congreso de la Sociedad Valenciana de Reumatología, desveló, que, efectivamente, existen “simuladores” de FM, si bien apenas superan el 10%.

El Dr. Belenguer ha desarrollado distintos estudios para distinguir los casos reales de fibromialgia de los simulados.

El Dr. Belenguer ha desarrollado distintos estudios para distinguir los casos reales de fibromialgia de los simulados.

PERFIL DEL SIMULADOR

La práctica totalidad de simuladores responden a un perfil acotado. “Casi todos son personas que trabajan, pero que han pasado por bajas laborales de larga duración y buscan un informe de FM, en muchas ocasiones para acceder a una jubilación anticipada”, explica el Dr. Belenguer.

Los criterios establecidos por el grupo de trabajo dirigido por el Dr. Belenguer consiguen desenmascarar a los “simuladores” de FM a través de respuestas exageradas o irracionales -como la afirmación por parte de los pacientes de sentir dolor en puntos de control no dolorososo la escasa reacción ante determinados estímulos.

El equipo del Dr. Belenguer ha conseguido la validación de la London Hándicap Scale a sus criterios para el diagnóstico de la FM ficticia. La detección de personas que simulan padecer FM para obtener prebendas económicas a través del fraude es fundamental para proteger los derechos de aquellos que luchan cada día por preservar su calidad de vida a pesar de la fibromialgia.

TIPOS DE FIBROMIALGIA

Las investigaciones llevadas a cabo por el Dr. Belenguer han permitido clasificar la fibromialgia en cuatro tipos:

> Tipo I, fibromialgia idiopática: es poco frecuente y se manifiesta sólo con dolor generalizado. Constituye en torno al 10% de los casos. Debe ser tratada por el médico de cabecera.

> Tipo II, fibromialgia relacionada con enfermedad crónica o degenerativa: está asociada a una enfermedad crónica de naturaleza reumatoide o degenerativa como la artrosis, hernias discales, etc. Afecta casi exclusivamente a mujeres entre los 40 y los 65 años. Debe ser tratada por el reumatólogo.

> Tipo III, fibromialgia secundaria a enfermedad psíquica: condicionada por un trastorno psíquico. Tras el despistaje del reumatólogo, que debe de descartar una FM tipo II, debe ser tratada por el psiquiatra. Constituye en torno al 40% de los casos.

> Tipo IV, fibromialgia simulada: se da en personas con una marcada tendencia a acudir al médico, con trabajos poco gratificantes y que acumulan varios períodos prolongados de baja laboral temporal.