Dermatoscopia digital: permite el seguimiento periódico de lunares y otras lesiones cutáneas sospechosas

01/12/2008

Durante los años 70 y 80 acampó a sus anchas. Las campañas de prevención lograron detener su marcha imparable en los 90. Hoy, la detección precoz del melanoma -el cáncer de piel más agresivo- es decisivo para su curación. La dermatoscopia digital, tecnología diagnóstica disponible en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca, permite el seguimiento exhaustivo de lesiones cutáneas sospechosas de desarrollar un tumor maligno.

Los lunares atípicos deben ser revisados periódicamente por el dermatólogo.

Los lunares atípicos deben ser revisados periódicamente por el dermatólogo.

Las continuas campañas de prevención contra el melanoma explican que cada vez sean más frecuentes las visitas al dermatólogo para someterse a una valoración de lunares.

Los lunares, o nevus, son un acúmulo de las células que dan color a la piel, llamadas melanocitos. La mayoría de ellos aparecen antes de los 20 años de edad. No obstante, no todas las manchas marrones de la piel son lunares.

NUEVAS LESIONES CUTÁNEAS

«El melanoma es un tumor maligno originado en los melanocitos, que son las células que producen melanina”, explica el Dr. Villalón, del Hospital Nisa Pardo de Aravaca. “Se trata de un tumor raro, de hecho, afortunadamente, no es el tumor maligno más frecuente de la piel. No obstante es el tumor maligno cutáneo que más mortalidad origina. Presenta el problema añadido que, si bien puede producirse cualquier edad, afecta de manera importante a pacientes jóvenes”.

Dr. Villalón, dermatólogo, Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

Dr. Villalón, dermatólogo, Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

El problema estriba en que los melanomas pueden parecerse a simple vista a los lunares. “Se estima que en torno a un 30-40% de los melanomas asientan sobre un lunar preexistente”, matiza el Dr. Villalon. Por ello, la prevención frente a la enfermedad apunta a la visita ineludible al dermatólogo ante la aparición de cualquier mancha en la piel que aparezca en un adulto y se parezca a un lunar o ante cualquier tipo de lesión cutánea que cambie o crezca en poco tiempo. Cabe destacar, que personas con antecedentes familiares o personales de melanoma, piel clara, hábitos poco saludables (obsesión por el bronceado), antecedentes de quemaduras solares en la infancia, presencia de lunares congénitos y número elevado de lunares atípicos (aquellos que tienen bordes irregulares, alteraciones en su color,…) constituyen un grupo de mayor riesgo de padecer melanomas.

SEGUIMIENTO PARA EVITAR CIRUGÍA

En los últimos años, la dermatoscopia ha permitido avanzar en el diagnóstico precoz del melanoma al visualizar la mancha o el lunar a través de un sistema de ampliación óptica que determina, en los casos necesarios, la cirugía inmediata, mientras que en los casos sospechosos permite un seguimiento periódico de su evolución. Esta técnica, que supuso un aumento considerable de intervenciones para poder analizar los lunares, se ha perfeccionado con la dermatoscopia digital. “Esta técnica”, afirma el Dr. Villalon, “consiste en la realización de mapas corporales, es decir, fotografías de distintas áreas del cuerpo donde se distribuyen los lunares, realizando además fotografías de las imágenes dermatoscópicas tomadas a los lunares problemáticos. Estos lunares se someten a un seguimiento periódico, de manera que cuando cambian se realiza cirugía de las mismas para su estudio microscópico. Así podemos ahorrar cirugías, con las consecuentes cicatrices, muchas veces innecesarias”.

La dermatoscopia digital está especialmente indicada en personas con antecedentes de melanoma y en aquellos que presentan muchos lunares atípicos.

secciones: dermatología