El desarrollo de la cirugía de columna abre las puertas a nuevos tratamientos y acorta la recuperación

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11/01/2017

Las complicaciones de columna constituyen uno de los focos de dolor más intenso. En los últimos años, los avances en implantes y procesos anestésicos y de neurofisiología han abierto la posibilidad a la cirugía como tratamiento de la patología de columna cuando otras opciones no son suficientes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), el dolor de espalda es, junto con otras complicaciones del sistema músculo esquelético, una de las principales causas de baja laboral. Su coste, tanto económico como anímico, es más que preocupante. Deformidades como la escoliosis -que aparece por una curvatura anormal de la columna vertebral- o enfermedades degenerativas como las que afectan a los discos intervertebrales suman un porcentaje importante de los problemas de columna que pueden comprometer seriamente la calidad de vida.

PROBLEMA MUY EXTENDIDO

En la población española se estima que la incidencia de escoliosis es de alrededor del 10%, cifra que se multiplica por tres cuando existe historia familiar de escoliosis. “Las alteraciones degenerativas son muy frecuentes: están presentes prácticamente en el 100% de la población y son secundarias a la bipedestación; de ellos, se estima que el 50% requiere atención médica, aunque se están incrementando de manera constante las intervenciones quirúrgicas para solucionar los casos resistentes al tratamiento conservador», afirma el Dr. Óscar Riquelme, de la Unidad de Columna del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

Los casos extremos, que exigen soluciones quirúrgicas complejas, afortunadamente son poco frecuentes; rondan el 10% del total de intervenciones efectuadas.

AVANCES EN CIRUGÍA

En los últimos años, se han producido importantes avances que han abierto las puertas a una cirugía, la de columna, temida por su complejidad y largos postoperatorios. Según el Dr. Luis Esparragoza, de la Unidad de Columna del Hospital Nisa Pardo de Aravaca, tres son los pilares sobre los que se asienta la evolución de la cirugía de columna en los últimos años.

A saber: “la gran mejoría de los implantes vertebrales, que permiten prácticamente hacer todo tipo de intervenciones y reconstrucciones con rápida recuperación del paciente; el buen manejo anestésico, que facilita las intervenciones en pacientes con condición física precaria (ancianos, enfermos crónicos etc.) y la introducción del control de la función de la médula mediante neurofisiología, que hace posible actos quirúrgicos complicados pero desde la seguridad que proporciona al cirujano disponer en todo momento de información sobre la situación de la médula a lo largo de la cirugía.

CIRUGÍA COMO SOLUCIÓN

Con todo, y siempre desde el respeto del principio médico de optar por la solución menos lesiva, la cirugía de columna queda reservada para aquellos casos en los que los tratamientos conservadores se muestran ineficaces. En este sentido, aclara el Dr. José Luis González, de la Unidad de Columna del Hospital Nisa Pardo de Aravaca, “en las deformidades (escoliosis y cifosis), cuando éstas han progresado de una manera importante y el paciente presenta una deformidad notoria -con más de 40% para escoliosis y por encima de 75% cifosis -se debe plantear la corrección quirúrgica.

En las alteraciones degenerativas, está indicada cuando, pese al tratamiento conservador, se altera la calidad de vida del paciente, en forma de dolor constante, bajas laborales muy frecuentes etc.

En casos de fracturas, la cirugía es conveniente si existe inestabilidad potencial de la columna, y en caso de ser secundarias a osteoporosis, para tratar el dolor”

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