Diagnóstico de arritmias: seguridad y tranquilidad para el paciente

01/12/2007

La arritmia es una alteración en el ritmo de los latidos del corazón. Las hay de muchos tipos, pero la mayoría de ellas no reviste gravedad. Sin embargo, como cualquier dolencia del corazón, genera cierta alarma que puede derivar en cuadros de ansiedad que menoscaban la calidad de vida de quien los padece. Por ello, tanto en las arritmias graves como en las benignas, se aconseja un diagnóstico preciso. Recientemente el Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe, con el Dr. Díaz Infante al frente, ha puesto en marcha una Unidad de Arritmias.

El ejercicio físico o el consumo de excitantes como la cafeína puede provocar arritmias no preocupantes y que, en principio, no precisan tratamiento.

El ejercicio físico o el consumo de excitantes como la cafeína puede provocar arritmias no preocupantes y que, en principio, no precisan tratamiento.

DR. DÍAZ INFANTE. UNIDAD DE ARRITMIAS, HOSPITAL NISA SEVILLA-ALJARAFE

Una arritmia es una alteración en el ritmo de los latidos del corazón. Puede ser porque el corazón lata muy rápido (taquicardia) o muy lento (bradicardia) o porque lata irregularmente (se salta un latido o hay un latido de más).

Las arritmias son frecuentes en la población, algunos tipos como las extrasístoles se dan hasta en un 60% de las personas.

Las causas son muy variables. Algunas son fisiológicas y se producen por el ejercicio o por emociones fuertes. Otras se deben al consumo de sustancias excitantes, son producidas por ciertos fármacos, se deben a alguna enfermedad cardiaca o aparecen al envejecer la persona.

Los síntomas que produce dependen del tipo de arritmia y del estado del corazón (de si hay alguna enfermedad de base). A veces, no producen síntomas, pero en general se manifiestan por:

– Palpitaciones: es la percepción del latido del corazón (normalmente no notamos latir nuestro corazón). La palpitación puede sentirse como una sensación de vuelco o golpe del corazón o como una sensación de ausencia de un latido o se notan los latidos muy rápidos.

  • Ansiedad.
  • Síncope o desmayo.
  • Angina de pecho o dolor en el pecho.
  • Disnea o dificultad para respirar.
  • Paro cardiaco.

¿LA ARRITMIA ES GRAVE?

Generalmente las arritmias no son graves y con un tratamiento adecuado no son peligrosas. Sin embargo, un pequeño porcentaje de personas tienen arritmias que implican un riesgo vital. Las arritmias también son más graves si la persona tiene otros problemas del corazón.

En general, las arritmias que comienzan en las cámaras inferiores del corazón llamadas ventrículos son más graves que aquellas que comienzan en las cámaras superiores llamadas aurículas.

La toma de excitantes (tabaco, alcohol, cafeína, etc.), la edad, el hipertiroidismo, la hipertensión arterial y numerosas enfermedades cardiacas son factores de riesgo para tener una arritmia.

ARRITMIA Y ANSIEDAD

Existe una estrecha relación entre la ansiedad y las arritmias. Las personas con ansiedad pueden tener secundariamente una taquicardia, la cual es fisiológica o normal (es como la que aparece al tomar excitantes o hacer un ejercicio). Pero también con mucha frecuencia las personas que tienen una arritmia, al notarse el latido del corazón, sienten un gran desasosiego y miedo y esto les genera ansiedad.

En nuestra práctica profesional no es excepcional encontrar ciertas personas que durante años han sido tratados con ansiolíticos porque fueron catalogados de tener un síndrome ansioso debido a que referían palpitaciones que nunca han sido objetivadas; sin embargo, un día se consigue hacer un electrocardiograma durante la crisis de palpitación y se descubre que realmente esa persona tenía una arritmia cardiaca que puede ser incluso curable.

TIPOS DE ARRITMIAS

Existen numerosos tipos de arritmias, algunas de las más frecuentes son:

  • Bradicardia sinusal: el corazón late lentamente (por debajo de 60 latidos por minuto). Suele darse en deportistas y en ancianos.
  • Taquicardia sinusal: el corazón late rápidamente (por encima de 100 latidos por minuto). Suele ser secundaria al ejercicio, ansiedad, excitantes, fiebre y un largo etcétera.
  • Bloqueo cardiaco: existe un bloqueo al paso de la actividad eléctrica en el interior del corazón, y como consecuencia la frecuencia cardiaca se enlentece. Suele aumentar su incidencia con la edad.
  • Extrasístole: es un latido que se adelanta. Es muy frecuente.
  • Taquicardia supraventricular paroxística: son taquicardias que se inician y terminan bruscamente. Pueden durar de minutos a horas.
  • Fibrilación auricular: los latidos del corazón son totalmente irregulares. Es muy frecuente y aumenta su incidencia con la edad. En muchas ocasiones obligan a anticoagular oralmente al paciente (Simtron® o Aldocumar®) porque aumentan el riesgo de trombos y embolias.
  • Taquicardia ventricular/fibrilación ventricular: son arritmias rápidas muy graves, que pueden llegar a producir la muerte del paciente.

Es interesante reseñar el síndrome de Wolf-Parkinson-White, el cual se caracteriza porque la persona que lo padece tiene una conexión eléctrica anómala y se asocia con distintos tipos de arritmias.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de las arritmias puede realizarse empleando las siguientes técnicas:

  • El electrocardiograma (ECG): es el estudio más eficaz para diagnosticar una arritmia. Sin embargo, dado que muchas arritmias son intermitentes, es decir, no se presentan de forma continua, puede ocurrir que no se detecten en el momento en que se hace el ECG.
  • El estudio Holter ofrece una lectura continua del ritmo cardíaco durante 24 horas (o más). El paciente lleva puesto un dispositivo de grabación (parecido a un walkman) y realiza su vida normal. Si durante ese tiempo tuviera una arritmia, quedaría registrada.
  • El registrador de eventos: es un dispositivo que el paciente activa cuando tiene la arritmia y graba lo que sucede. Su utilidad radica en que no todas las arritmias pueden detectarse mediante registro de la actividad eléctrica en 24 horas.
  • La prueba de esfuerzo: se emplea en pacientes en los que la arritmia se desencadena por el esfuerzo físico.
  • Los estudios electrofisiológicos (EEF) se realizan en un laboratorio de cateterización cardiaca. Se introducen electrocatéteres a través de la ingle hasta llegar al corazón y así se puede determinar qué tipo de arritmia tiene el paciente y dónde se origina. Durante esta técnica pueden curarse muchas de las arritmias existentes gracias a la ablación con radiofrecuencia.

TRATAMIENTO

El tratamiento depende del tipo de arritmia que tiene el paciente. Algunas arritmias leves no requieren tratamiento. A menudo, ciertos cambios en el estilo de vida, como evitar excitantes (alcohol, café, té, bebidas gaseosas, chocolate), bastan para eliminar la arritmia. En otros casos hay que recurrir a alguno de los siguientes tratamientos disponibles:

  • Fármacos antiarrítmicos. Son medicamentos cuya finalidad es evitar que se produzcan crisis de taquicardias. Estos fármacos tienen varios problemas: ninguno tiene una efectividad completa, ninguno es curativo y pueden tener importantes efectos indeseables.
  • Ablación por radiofrecuencia: se realiza tras el estudio electrofisiológico. Una vez identificado el origen de la taquicardia, se aplica radiofrecuencia la cual genera calor y destruye el foco productor de la arritmia. Tiene la gran ventaja de que en muchos casos es curativa y tras ella el paciente no vuelve a tener la arritmia. En el momento actual, ésta es una opción de elevada efectividad y baja tasa de complicaciones en un elevado número de arritmias. Mediante la ablación también se puede curar el síndrome de Wolf-Parkinson-White.
  • Cardioversión/desfibrilación eléctrica: consiste en aplicar una descarga eléctrica sobre el corazón, provocando el cese de la arritmia.
  • Marcapasos: es un dispositivo que va bajo la piel y que tiene uno o varios cables hasta el corazón. Se implantan con anestesia local y suelen tener una vida media mayor de 5 años. Permiten la estimulación del corazón y es el tratamiento de las bradiarritmias importantes (frecuencia cardiaca muy lenta).
  • Desfibrilador automático implantable: son aparatos similares a los marcapasos, pero que pueden cortar las arritmias ventriculares graves (las que pueden producir una parada cardiaca). Pueden terminar las arritmias mediante estimulación rápida o mediante un choque eléctrico. Estos dispositivos han aumentado la supervivencia en los pacientes con arritmias más graves.

El no tratar una arritmia benigna en un paciente con corazón normal puede no implicar un peor pronóstico vital, aunque si disminuye de forma importante la calidad de vida del paciente (le genera ansiedad y puede llegar a limitar su vida de forma importante). Esa misma arritmia benigna, en un paciente con el corazón enfermo, puede implicarle graves consecuencias si no recibe un tratamiento adecuado. Las arritmias malignas pueden llegar a producir la muerte del paciente si no se aplica el tratamiento correcto.

En medicina pocos tratamientos son definitivos, sin embargo, la ablación con radiofrecuencia revolucionó el mundo de las arritmias hace unos años, ya que gracias a ella disponemos de un tratamiento curativo de un elevado número de arritmias.

secciones: cardiología