Diagnóstico preciso y multidisciplinar: claves en la lucha contra el tumor músculoesquelético

1/12/2007

Su escasa incidencia -menos del uno por cien de los casos de cáncer en el mundo- explica que sea una de las lesiones cancerígenas menos conocidas, circunstancia que juega en contra de un diagnóstico rápido y exacto, vital en la lucha contra la enfermedad.

El dolor continuado, sobre todo si persiste durante la noche, es uno de los síntomas del tumor musculoesquelético.

El dolor continuado, sobre todo si persiste durante la noche, es uno de los síntomas del tumor musculoesquelético.

En los últimos años, la cirugía ortopédica ha experimentado un importante desarrollo que se ha traducido en la aparición de distintas subespecialidades; la cirugía del tumor musculo-esquelético constituye una de ellas.

El doctor Julio Ribes, que recientemente ha comenzado a atender a sus pacientes en el Hospital Nisa 9 de Octubre, es especialista en este tipo de intervenciones. «Las acciones quirúrgicas para tratar los tumores malignos son especialmente complicadas; hay casos, como aquellos en los que el tumor se sitúa cerca de las articulaciones, que obligan a trabajar con prótesis tumorales o con aloinjertos de hueso de banco», explica. Es precisamente esta complejidad la que, según el Dr. Ribes, hace aconsejable antes de intervenir el buscar una «segunda opinión» profesional que ayude a maximizar las posibilidades de éxito del tratamiento.

TRABAJO DE EQUIPO

No existe prueba de cribaje para la detección de tumores óseos; el dolor, sobre todo si persiste durante la noche, es la única señal de alarma. La combinación de las técnicas de diagnóstico por imagen -Rx, TAC, RNM, rastreo óseo e incluso PET- con biopsias mínimamente invasivas sirven para aproximar un diagnóstico que se centra, en primer lugar, en determinar la naturaleza, benigna o cancerígena, del volumen tumoral. La intervención posterior de un especialista en anatomía patológica establece el diagnóstico definitivo, punto de partida del tratamiento más adecuado.

Se trata pues de una patología que precisa, tanto en su diagnóstico como en su tratamiento, de un cuidado equipo multidisciplinar. «Oncólogos, radiólogos, traumatólogos, anatomo-patólogos, y en los casos que lo precisan, pediatras» (no hay que olvidar que los tumores óseos tienen especial incidencia entre niños y adolescentes), «intervienen en el tratamiento de estos tumores», explica el Dr. Ribes, quien resalta la importancia de un «buen trabajo de equipo».

TRATAMIENTO

Resulta difícil de creer que un tejido como el óseo, aparentemente inerte, sea capaz de generar considerable dolor como el que caracteriza a las lesiones tumorales de la superficie del hueso.

“El periostio”, matiza el Dr. Julio Ribes, “o capa más externa del hueso, está muy vascularizado e inervado, lo que explica que cualquier lesión ósea sea especialmente dolorosa”.

La biopsia bajo control de TAC, la ablación del osteoma osteoide por medio de radiofrecuencia, el desarrollo de megaprótesis muy perfeccionadas y las mejoras conseguidas en los tratamientos oncológicos son los avances más notables aparecidos en los últimos años para el tratamiento de tumores óseos.

Por lo que se refiere exclusivamente a las lesiones tumorales cancerígenas, cabe destacar que la cifra actual de supervivencia, pasados cinco años de su tratamiento, se sitúa en torno al setenta y cinco por cien.