Ecoendoscopia: suma de tecnologías para un mejor diagnóstico

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11/07/2014

La endoscopia ha sido tradicionalmente la prueba diagnóstica de referencia en el diagnóstico y seguimiento de la patología digestiva.

En los últimos años, la combinación de esta técnica con la imagen ecográfica ha abierto la puerta a diagnósticos más exhaustivos, no ya de alteraciones en el tracto digestivo, también de órganos que lindan con el tubo digestivo. Recientemente, el Hospital Nisa 9 de Octubre ha incorporado un ecoendoscopio de última generación a su Unidad de Endoscopias.

DOS IMÁGENES EN UNA

A grandes rasgos, la estructura de un endoscopio se compone de un estrecho tubo que incorpora en uno de sus extremos una cámara que recoge imágenes de la zona que explora. En las endoscopias digestivas, el endoscopio aprovecha orificios naturales -ano o boca- como acceso para realizar la exploración.

La posibilidad de aprovechar esta vía de acceso natural para “sumar” a la exploración imágenes ecográficas permite analizar, además de áreas propias del aparato digestivo -esófago, estómago, intestino delgado, recto, colon, etc.-, órganos contiguos al tubo digestivo como el corazón, los pulmones, el hígado, el páncreas y un largo etcétera.

EXPLORACIÓN “IN SITU”

La principal ventaja frente a otras pruebas de diagnóstico por imagen, destaca el Dr. Vicente Sánchiz, de la Unidad de Endoscopias del Hospital Nisa 9 de Octubre, “es que no existe distancia alguna con el órgano que queremos estudiar”. Y así, la ecoendoscopia es, por ejemplo, la mejor técnica -mejorando al TAC y la Resonancia Magnética Nuclear (RNM)- para ver la existencia o evolución de litiasis biliares, de patología pancreática o para realizar un estadiaje de determinados tipos de cáncer.

CONTROL DEL CÁNCER

La imagen ecográfica que se obtiene de la pared del tubo digestivo mediante la ecoendoscopia muestra detalladamente las distintas capas que ésta tiene.

Esta capacidad es especialmente útil en el seguimiento de determinados tipos de cáncer que afectan al tubo digestivo ya que sus distintas capas -mucosa, submucosa, muscular y serosa- además de tener su propia función en el organismo, tienen un papel muy importante para limitar el avance de los tumores que aparecen dentro del esófago, estomago, ano o recto. Cuantas más capas se encuentren afectadas por el cáncer, más avanzado estará éste y más complejo es su tratamiento.

Esta técnica también permite estudiar si existe afectación de ganglios linfáticos, que es el primer lugar a donde diseminan los tumores. Si existe afectación de los ganglios, es un signo de peor pronóstico.

Además, está indicada en el seguimiento de los pacientes sometidos a tratamientos quimio o radioterápicos para valorar el progreso de la enfermedad.

Biopsias. Otra de las ventajas que ofrece la ecoendoscopia es que permite obtener muestras muy pequeñas de los tumores para su análisis y caracterización (biopsias o citologías). Se introduce una aguja a través del ecoendoscopio y, mientras se visualiza con precisión el interior de estas lesiones, se aspira una pequeña cantidad de material para su análisis. El hecho de poder hacer biopsias sin necesidad de realizar punciones desde el exterior supone un avance importante frente a métodos convencionales ya que, explica el Dr. Javier Sempere, junto con el Dr. Sánchiz responsables de la Unidad de Endoscopias del Hospital Nisa 9 de Octubre, “al realizar una punción convencional se atraviesan tejidos sanos que luego, a la hora de extraer la muestra, pueden entrar en contacto con células cancerígenas y quedar infectados”. Este riesgo de posible diseminación desaparece con la extracción de muestras mediante ecoendoscopia.

Por último, a la capacidad diagnóstica y de realizar biopsias, la ecoendoscopia suma una opción terapéutica centrada en el drenaje de abcesos perianales, perirrectales, abdominales y pélvicos.