El dolor crónico

raquel_calero

08/11/2016

Raquel Calero, psicóloga general sanitaria especializada en sexología, psicooncología y cuidados paliativos.
Trabaja el hospital Nisa Sevilla Aljarafe

¿Alguna vez ha imaginado como sería sentir un dolor intenso durante 24 horas, día tras día después de haber recibido tratamientos que ni siquiera lo calman? Quizás esté leyendo esto y no tenga que imaginarlo…

La Sociedad Española de Dolor (SED) informa de que uno de cada tres españoles padece algún tipo de dolor y se estima que el dolor crónico afecta a uno de cada 5 adultos europeos.

Convivir con dolor crónico desajusta emocionalmente a cualquiera, afecta a todas las áreas de nuestras vidas y abordarlo comienza con el reto de aceptarlo como parte de nuestras vidas y aprender a convivir con ello sin que nos limite la calidad de vida.

Estas letras pretenden ayudar al lector a introducirse en el concepto, su tratamiento y su abordaje así como facilitar información de interés que no solo ayude al que lo padece sino al familiar de este.

Concepto

Al dolor crónico se le considera: “Una experiencia sensorial y emocional displacentera asociada con un daño tisular presente o potencial o descrita en términos de ese daño” (International Association for the Study of Pain, 1986).

Según esto podemos considerarlo como una experiencia compleja influenciada por factores afectivos, cognitivos, conductuales, sociodemográficos y culturales.

Tratamiento

En el tratamiento clínico del dolor, siguen dominando modelos basados en un dualismo mente-cuerpo, pese a que los estudios sobre percepción de dolor cuestionan este paradigma. La división mente-cuerpo no es sólo falsa sino que carece de éxito en su abordaje terapéutico. En la actualidad, el especialista (médico de atención primaria, traumatólogo, reumatólogo…) derivará al paciente que sufre dolor crónico a la unidad de dolor donde recibirá un abordaje multidisciplinar a fin de poder controlar y paliar la sintomatología.

El dolor como experiencia

El dolor como síntoma tiene el poder característico de invadir la identidad de la persona.

El ser humano construye su identidad contándose historias acerca de lo que piensa, siente y hace o lo que pudo haber hecho, sentido, pensado…. Es así como definimos quien somos. El sí-mismo con la experiencia del dolor queda invadido por una experiencia de primera persona, por una forma de autoconciencia, como es el dolor que es anterior al lenguaje, que es prelingüístico.

A través de las conexiones con la corteza cerebral y el sistema límbico, el mensaje doloroso se convierte en una experiencia emocional y consciente. Se construye así el significado del mensaje doloroso.

Recomendaciones

  1. Si lo sufre póngase en manos de un especialista que coordine su tratamiento. Probablemente en una unidad de dolor.
  2. Solicite asistencia psicológica para poder afrontarlo y aceptarlo. La psicoterapia le proveerá de herramientas que le ayuden a poder manejarlo y atenuar el dolor en conjunto con el abordaje de la medicina.
  3. No naturalice convivir con depresión.
  4. Cuide su alimentación y asesórese de qué tipo de ejercicio físico le convendría practicar con un especialista. El ejercicio físico ha demostrado eficacia en la atenuación del dolor.
  5. Si es familiar o amigo empatice, no lo niegue y apoye al doliente con su comprensión del problema.

 

Sitios de interés:

portal.sedolor.es

www.tuvidasindolor.es

 

Lecturas recomendadas:

Queraltó, J. M. (2006). Cara a cara con tu dolor: técnicas y estrategias para reducir el dolor crónico.
Queraltó, J. M., & Kovacs, F. M. (2009). Manual del dolor: Tratamiento cognitivo conductual del dolor crónico.

secciones: psicología