“El éxito de la cirugía permite abandonar el tratamiento farmacológico”

01/02/2011

El Dr. Jiménez Ramos, del Hospital Nisa Pardo de Aravaca, cuenta con más de 20 años de experiencia médico-quirúrgica a sus espaldas como cirujano cardíaco. Es pionero en España en la utilización de nuevas técnicas, menos invasivas, para el tratamiento de la fibrilación auricular.

Cirugía cardíacaLa fibrilación auricular es el tipo de arritmia más frecuente, ¿qué aporta la cirugía a su tratamiento?

Desde hace más de 20 años los cirujanos cardiacos hemos demostrado que la Fibrilación Auricular puede curarse mediante la reconducción de los estímulos eléctricos auriculares a través de vías diseñadas quirúrgicamente.

Actualmente tenemos la posibilidad de curar esta enfermedad, que es el tipo de arritmia más frecuente. Muchas veces no es diagnosticada, lo cual tiene graves riesgos para la salud como la posibilidad de embolismo. La cirugía es una alternativa terapéutica muy interesante en este sentido. Ante la posibilidad de curar esta enfermedad, parece que merece la pena someterse a una intervención como posible solución a estar toda la vida con un tratamiento farmacológico que puede conllevar efectos adversos.

Ha sido pionero en España en introducir nuevas técnicas para la curación de la fibrilación auricular. ¿Qué ventajas tienen con respecto a las antiguas?

La principal ventaja es que se trata de una intervención que ya no requiere parar el corazón ni intervenir de forma cruenta sobre él a través de cortes y suturas, lo cual ha supuesto toda una revolución. Actualmente en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca realizamos técnicas asistidas con videotoracoscopia, utilizando fuentes de energía como la radiofrecuencia, los ultrasonidos o el frío para realizar lesiones menos extensas que con las técnicas iniciales pero de similar eficacia. Además, la mejora en el instrumental quirúrgico ha hecho que la incisiones en el tórax puedan ser inferiores a los 10 cm. en la mayoría de los casos. En algunos pueden hacerse con varias de menos de 5 cms.

El Dr. Jiménez Ramos es cirujano cardíaco en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

El Dr. Jiménez Ramos es cirujano cardíaco en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

La fibrilación auricular está asociada en un alto porcentaje a patologías cardíacas, que también necesitan de cirugía. ¿Pueden abordarse las dos enfermedades en una única operación?

Absolutamente, de hecho realizamos muchas intervenciones en este sentido, sin que se haya evidenciado que las técnicas de corrección de las arritmias añadan mayor riesgo a la intervención. En ningún caso empeoran los resultados quirúrgicos, sino todo lo contrario.

La técnica que nosotros utilizamos tiene muy fácil asociación a otras intervenciones cardíacas tanto valvulares, coronarias, de grandes vasos o de reparación de cardiopatías congénitas. Además tenemos la posibilidad de ligar orejuela izquierda en el mismo acto quirúrgico para evitar formación de trombos que embolicen posteriormente. Mejoramos los resultados y eliminamos riesgos futuros.

¿Cómo se diagnostica la fibrilación auricular y qué consecuencias puede tener?

La fibrilación auricular se caracteriza por una activación muy rápida e irregular de ambas aurículas del corazón debido a que la conducción auricular del ritmo sinusal normal no funciona.

Una vez diagnosticada por el cardiólogo, se utilizan distintos tratamientos, medicamentos anticoagulantes y antiarrítmicos, cardioversión eléctrica, intervención por catéter y la cirugía.

Los síntomas usualmente se relacionan con el deterioro hemodinámico producido por una arritmia con frecuencia cardiaca elevada y en ocasiones con un evento embólico secundario, causando importante morbilidad y mortalidad. Por ello, es fundamental un diagnóstico precoz.

¿Qué ventajas ofrece la cirugía para el tratamiento de la fibrilación auricular? ¿está indicada en todos los casos?

Efectivamente, existen distintos ámbitos desde el que se puede abordar la enfermedad. Hay que estudiar en profundidad cada caso concreto, y colaborar estrechamente con especialistas en cardiología, radiología, neurología, etc. Pero sí podemos decir que las nuevas técnicas que nosotros empleamos, menos invasivas y que no requieren parar el corazón, permiten que la alternativa quirúrgica pueda ser tenida en cuenta por el paciente desde el mismo diagnóstico de la enfermedad.

Además, como ventaja, tenemos menores complicaciones que las técnicas basadas en catéter y no se precisa reintervención quirúrgica por tratamiento incompleto. Por no olvidar que en un porcentaje altísimo el paciente deja de tomar medicamentos de por vida, evitando los posibles efectos indeseados que conllevaría el tratamiento crónico con fármacos.