El inicio de la adicción al alcohol en adolescentes ocurre por normalización de su uso social


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14/02/2017

El consumo de alcohol y otras drogas en la adolescencia es una de las mayores preocupaciones de los padres en nuestro país. Pero, en muchas ocasiones, no se le da la importancia que merece al abuso de alcohol, ya que ese consumo se infravalora o se excusa muy a menudo, normalizándolo como algo inevitable y poco peligroso, mientras se presta mucha más atención a drogas ilegales cuya presencia absoluta es menor.

Según el Dr. Augusto Zafra, director de IVANE, clínica de desintoxicación situada en el Hospital Nisa Aguas Vivas, “uno de los principales problemas del consumo de alcohol en los adolescentes es precisamente el carácter social esta droga: el alcohol es un elemento típico presente en casi cualquier tipo de situación o evento social”.

Desde quedar a charlar con unos amigos a una cena, pasando por celebraciones de éxitos, reuniones familiares, olvidar (aparentemente) los fracasos o dificultades, hacer regalos, recibir invitados… un largo etcétera de ejemplos tendría como denominador común la presencia de cualquier clase de alcohol.

Para Zafra, “Esto viene potenciado por la gran facilidad de acceso que tienen los jóvenes en nuestro país, tanto por su abundante presencia como por su bajo coste”. De ahí, “la prevalencia de su consumo y de sus problemas asociados es mayor en el alcohol que en cualquier otra sustancia”, afirma el psiquiatra.

El fenómeno del botellón, que tan en boga se encuentra en nuestro país, y que pone en evidencia los riesgos a los que se expone la juventud cuando consume alcohol de esa forma, es quizás también un ejemplo tanto de la facilidad de acceso y consumo, como del citado factor de iniciación en la juventud.

Asegura el director de IVANE que el elevado nivel de consumo de alcohol en nuestro entorno “se ve facilitado por una baja percepción de riesgo asociado a su consumo”. La tradicional concepción de las bebidas fermentadas como una forma de alimento (o al menos, con propiedades nutritivas), así como los mitos en torno a falsas propiedades beneficiosas de todo tipo de bebidas espirituosas, “son estereotipos que relajan la conciencia de muchos consumidores (o de los padres de esos adolescentes que se están iniciando en el consumo) y que facilitan un consumo mayor. En este sentido no todas las personas tenemos la misma vulnerabilidad ni el mismo riesgo en presentar un trastorno adictivo”, indica el Dr. Zafra.

DROGA DE INICIACIÓN EN OTROS CONSUMOS

Otro de los elementos que no hay que perder de vista con respecto a los adolescentes y el alcohol es el papel que éste tiene como droga de iniciación en otros consumos.

El especialista añade que, aunque no sucede en todos los casos, en numerosas personas el abuso de alcohol “se convierte en un puente que abre el paso a otro tipo de sustancias, generalmente drogas no legales como la cocaína, las anfetaminas y el cannabis”.

Desde un punto de vista médico-psicológico, la principal advertencia que realiza el Dr. Zafra ante este tipo de consumo es que el alcohol, dado su enorme efecto de desinhibición, “abre la puerta a la realización de numerosas conductas de riesgo en periodo de vida frágil y de cambios como es la adolescencia (por ejemplo, conducción imprudente de vehículos, practicar sexo sin protección, realización de actos delictivos, implicarse en peleas, etc.)”.

Por otra parte, “su abuso en edades tempranas implica una afectación de un sistema nervioso que se encuentran en fase de formación, y que inevitablemente afecta negativamente al neurodesarrollo de las estructuras cerebrales por causa de un temprano abuso de alcohol”, finaliza el experto en psiquiatría.

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