El láser verde se consolida como alternativa quirúrgica segura y válida para la hipertrofia de próstata

01/03/2008

Incontinencia urinaria, impotencia, riesgo de sangrado durante la intervención… Son algunos de los inconvenientes de la cirugía convencional -adenomectomía abierta y resección transuretral- de próstata. Tres años después de su llegada al Hospital Nisa 9 de Octubre, el láser verde se ha configurado como la técnica que, además de solucionar definitivamente la hipertrofia benigna de próstata, logra eliminar los sangrados durante la intervención y reducir hasta prácticamente cero los efectos secundarios.

Abuelo prostataUno de cada dos hombres de entre 60 y 80 años sufre hipertrofia benigna de próstata (HBP), o crecimiento de la próstata. Ganas constantes de orinar, sangrado en la orina o infecciones urinarias son algunas de las molestias derivadas que afectan negativamente en la calidad de vida de quien padece HBP.

SEGURIDAD Y EFICACIA

Desde que en 1999 empezara a funcionar en la Clínica Mayo de Rochester (EEUU), el láser verde se ha convertido en el método quirúrgico más seguro y que mejores resultados ofrece para tratar la HBP.

El procedimiento consiste en la introducción de un cistoscopio por la uretra, a través del cual se coloca una fibra de láser que emite un haz luminoso transformando el tejido prostático en vapor de agua, que es recogido y extraído a través del cistoscopio. La eliminación de los productos de la evaporación se traduce en la creación de una cavidad en la uretra prostática, sin sangrado, que permitirá al paciente orinar sin sonda a las pocas horas del tratamiento, al haber desaparecido la obstrucción.

Los doctores Pastor Sempere y Pastor Hernández ejercen su actividad en el Hospital Nisa 9  de Octubre.

Los doctores Pastor Sempere y Pastor Hernández ejercen su actividad en el Hospital Nisa 9
de Octubre.

Los doctores Pastor Sempere y Pastor Hernández, que habitualmente utilizan el láser verde para tratar la HBP, destacan la ausencia de sangrado durante la intervención como una de las principales ventajas, especialmente para aquellos pacientes considerados de alto riesgo. “La capacidad del láser verde de fotocoagular todos los vasos sanguíneos sobre los que incide elimina el riesgo de sangrado”, explica el Dr. Pastor Sempere.

Por otra parte, el hecho de que esta herramienta quirúrgica actúe exclusivamente en las capas externas de la próstata -”trabaja con una profundidad de dos milímetros”, matiza el Dr. Pastor Hernández- evita lesiones de vecindad y procesos inflamatorios con postoperatorios dolorosos. Así, la hospitalización no supera las 24 horas, tiempo suficiente para que el paciente pueda volver a su rutina diaria sin ningún tipo de sondaje en la zona intervenida.

Todas estas ventajas se suman a lo que sin duda es la capacidad más valorada del láser verde: los casos de incontinencia o impotencia son prácticamente inexistentes, dato especialmente relevante si se tiene en cuenta que en cirugía abierta, los casos de impotencia tras la intervención puede llegar al 30% y la incontinencia urinaria alcanza un 5% tras la resección transuretral y un 8% tras adenomectomía abierta.

secciones: urología