Encuentros de pacientes oncológicos para afrontar el día a día una vez finalizado el tratamiento y vencer el miedo

Encuentros para pacientes oncológicos del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe04/05/2015

Incertudumbre, miedo a que se reproduzca… La lucha contra el cáncer no acaba, ni mucho menos, tras su tratamiento.

Los encuentros con pacientes oncológicos del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe tratan de dar herramientas emocionales tras el tratamiento. Los encuentros que coordina Raquel Calero, cuentan con el apoyo de la Fundación Nisa.

Han pasado tres años. Pero lo recuerda como si fuera ayer. “El momento del diagnóstico es, sin duda, el más duro; un auténtico jarro de agua fría”, asegura Jenifer. Con 36 años fue diagnosticada con un cáncer de mama. Tras el tratamiento, se unió a los encuentros de enfermos oncológicos que dirige Raquel Calero (psicóloga) del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

Y es que el camino que obliga a emprender el cáncer es arduo. Y largo. “Es una enfermedad traicionera, porque te encuentras bien y no puedes creer que estés enferma”, explica Jenifer. Para muchos pacientes con cáncer, es precisamente esta incoherencia entre cómo uno se encuentra y la realidad, lo que disparará miedos infundados tras el tratemiento.

“Lo más valioso de los encuentros fue dar con herramientas y pautas para hacer frente a los miedos; te enseñan a no obsesionarte, a entender que te puede doler la cabeza o el estómago, como a todo el mundo, que no tiene porqué ser síntoma de nada grave”.

ENCUENTROS DE PACIENTES

“El objetivo general de los encuentros es facilitar el autoconocimiento de uno mismo, dando claves para el afrontamiento y adaptación al día a día cotidiano tras el impacto de la enfermedad oncológica y sus tratamientos”, explica Raquel Calero. Los encuentros duran cuatro días y se imparten una vez por semana durante una hora y media.

TRAS EL TRATAMIENTO

“Una vez concluidos los tratamiento oncológicos la persona hace balance del impacto que ha producido la enfermedad en su vida en general y en particular en la vida familiar, de pareja, laboral y el ajuste de roles. Todo esto puede generar agotamiento emocional, desorientación y ansiedad en la persona que pasa por ese trance”.

En este sentido, y según aclara Raquel Calero, las expectativas que se depositan sobre las personas que han superado la enfermedad pueden provocar un gran estrés y la sensación de desubicación en el entorno social y familiar.

Por otra parte, los cambios que se plantean a nivel de identidad y proyectos futuros suelen ser motivo frecuente de acudir a la consulta de un especialista en psico-oncología.

Otra de las situaciones con las que se encuentra el paciente de cáncer tras concluir el tratamiento, y que pretende suavizar los encuentros con pacientes, son los efectos secundarios que limitan la capacidad del paciente para afrontar sus tareas cotidianas y cuando estos acaban. Además, el paciente se encuentra con que ningún sanitario una vez finalizados los tratamientos garantiza que la enfermedad no vaya a reproducirse, aunque siempre facilita porcentajes de probabilidad”.

“La enfermedad oncológica”, concluye Raquel Calero, “nos desajusta emocionalmente seamos pacientes, familiares o amigos de la persona que la padece”.

secciones: oncología