Endoprótesis: menos riesgo en el tratamiento de aneurismas

01/12/2008

La cirugía es el único tratamiento eficaz contra los aneurismas aórticos. Se trata de una intervención complicada que, hoy, gracias a la colocación de endoprótesis a través de accesos periféricos, ha logrado reducir notablemente el nivel de riesgo para el paciente.

Riesgo La obesidad y el tabaco son factores que predisponen a padecer un aneurisma.

Riesgo. La obesidad y el tabaco son factores que predisponen a padecer un aneurisma.

Un aneurisma es una dilatación permanente y localizada de una arteria; la arteria que más frecuentemente se dilata es la aorta. La evolución natural de un aneurisma aórtico es aumentar su tamaño y romperse. Nueve de cada diez enfermos no superan la ruptura de un aneurisma; el riesgo de ruptura aumenta a medida que crece el tamaño de la lesión, y es especialmente elevado cuando el diámetro es mayor de 5cms.

MENOS RIESGO

Actualmente no existe ningún tratamiento médico eficaz contra los aneurismas aórticos y la única solución es la quirúrgica.

Tradicionalmente, la intervención quirúrgica pasa por la resección -o extirpación- del aneurisma y su sustitución por un injerto sintético. Pese a que los resultados suelen ser positivos, se trata de una intervención importante y no exenta de riesgos.

En 1990 aparece la colocación de endoprótesis como tratamiento quirúrgico alternativo a la cirugía abierta. «Su principal ventaja», explica el Dr. Sánchez Guzmán, angiólogo y cirujano vascular del Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe, «es el menor riesgo quirúrgico que presenta el paciente y por otro lado, al realizar toda la cirugía a través de accesos periféricos, pueden estar bajo anestesia local o loco-regional». «Además», añade, «el confort para el paciente es mayor y la estancia postoperatoria considerablemente menor».

LA ENDOPRÓTESIS

Una endoprótesis es una prótesis vascular especialmente pensada para que, mediante accesos vasculares a distancia y a través de artilugios mecánicos (catéteres, guías, balones de dilatación, etc.) se pueda implantar en la luz arterial para excluir el aneurisma del torrente circulatorio y, con ello, evitar su progresión.

El procedimiento se realiza bajo anestesia local o loco-regional en un quirófano dotado de arco radiológico digital. Mediante la disección, generalmente de arterias femoral a nivel inguinal o en ocasiones a nivel de las iliacas, se accede de forma intraluminal, mediante el uso de catéteres, guías, y demás instrumentos endovasculares, al lugar de la lesión y después de exhaustivas medidas se expande y coloca la endoprótesis en el lugar correcto. Una vez comprobada la colocación efectiva de la prótesis se procede a retirar todo los catéteres y se cierran las vías de acceso.

INDICACIONES

A nivel de aorta abdominal, la colocación de endoprótesis está indicada principalmente en pacientes con alto riesgo para la cirugía abierta.

Doctor Sánchez Guzmán, cirujano vascular, Hospital Sevilla-Aljarafe.

Doctor Sánchez Guzmán, cirujano vascular, Hospital Sevilla-Aljarafe.

A nivel de aorta torácica, las indicaciones de endoprótesis cada vez son más amplias, ya que los riesgos de morbimortalidad y de paraplejia de la cirugía abierta son considerablemente mayores en comparación con las técnicas endovasculares.

En cuanto a las contraindicaciones, se centran principalmente en problemas anatómicos, es decir, la imposibilidad anatómica para introducir la prótesis desde arterias periféricas o la inexistencia de un cuello (arteria libre de enfermedad o no dilatada) donde anclar la prótesis proximal y distalmente al aneurisma. Otras contraindicaciones estarían relacionadas con el uso de contraste, necesario para comprobar la anatomía y realizar las mediciones y en general todo el procedimiento.

«En pacientes seleccionados», afirma el Dr. Sánchez Guzmán, «los resultados de este procedimiento a corto y mediano plazo son excelentes. Constituye una opción menos invasiva, con una menor morbilidad y menor mortalidad que la cirugía abierta». En cuanto a los resultados a largo plazo, aún desconocidos en su totalidad debido a la juventud de dicha técnica, «concretarán el papel real de este procedimiento quirúrgico menos invasivo en el tratamiento de la enfermedad aneurismática de la aorta».

Conviene tener en cuenta, sin embargo, que esta técnica precisa de un seguimiento durante años cada seis meses para valorar mediante Angio TAC que no haya desplazamiento de la prótesis o la aparición de fugas (defectos en el sellado de la prótesis) que si aparecen, generalmente, pueden solucionarse por vía endovascular.

COMPLEJIDAD TÉCNICA

El implante de este tipo de prótesis pasa por una formación exhaustiva en cirugía vascular y endovascular, pues las complicaciones -como, entre otros, problemas de acceso al intentar insertar el dispositivo- van a depender en gran medida de la destreza del cirujano en esta técnica endovascular.

El equipo mixto de Cirugía Vascular (Dr. Sánchez Guzmán) y Radiología Intervencionista (Dr. Peiró) que opera en el Hospital Sevilla Aljarafe comenzó a realizar esta técnica en 2001. Sólo en los tres últimos años han intervenido con endoprótesis más de 80 casos de aneurismas en aorta abdominal y torácica.

ARTEROSCLEROSIS, EL ALIADO DEL ANEURISMA

Los aneurismas arteriales son dilataciones localizadas y permanentes de los vasos arteriales. Pueden aparecer en cualquier territorio pero su localización más frecuente es la aorta abdominal.

La causa más frecuente de los aneurismas de aorta es la arteriosclerosis. Pueden tener también una causa infecciosa o ser consecuencia de traumatismos previos.

La mayoría de los pacientes son varones mayores de 60 años con factores de riesgo arterosclerótico entre los que el consumo de tabaco adquiere una relevancia especial. Otros factores que predisponen a padecer un aneurisma son: obesidad, hipertensión arterial, diabetes, vida sedentaria e hipercolesterolemia. Se estima que un 2-4 por ciento de varones mayores de 65 años son portadores de un aneurisma de aorta abdominal. Los pacientes con antecedentes familiares de aneurismas tienen un riesgo más elevado que la población normal de tener un aneurisma de aorta.

El 75 por ciento de los pacientes portadores de un aneurisma de aorta abdominal son asintomáticos. Cuando provocan síntomas suele tratarse de molestias abdominales inespecíficas o dolor lumbar. En un 25 por ciento de los casos la primera manifestación clínica es la ruptura.

secciones: cirugía vascular