Especialistas en cardiopatías congénitas

1/12/2007

DR. M. CAZZANIGA – COORDINADOR RESPONSABLE

DR. F. GUTIÉRREZ LARRAYA – HEMODINAMIA

DR. R. GRECO – CIRUGÍA

DRA. I. SANCHEZ – ARRITMIAS

DR. JM. VELASCO – CLÍNICA

UNIDAD DE CARDIOPATÍAS CONGÉNITAS. HOSPITAL NISA PARDO DE ARAVACA

La Cardiología Perinatal y Pediátrica es una especialidad multidisciplinaria de asistencia médica que implica el conocimiento, estudio y tratamiento de las malformaciones cardíacas congénitas, anomalías cardiovasculares adquiridas asociadas a diferentes enfermedades sistémicas o sindrómicas, y trastornos del ritmo cardíaco. En el Hospital Nisa Pardo de Aravaca se ha puesto en marcha una unidad especializada en este tipo de problemas cardíacos.

Ecocardiograma fetal Doppler, se realiza entre las semanas 17 y 20 de la gestación.

Ecocardiograma fetal Doppler, se realiza entre las semanas 17 y 20 de la gestación.

El campo de aplicación de la Cardiología Perinatal y Pediátrica es extenso: comienza en el feto, se continúa en la edad pediátrica y alcanza también al adulto. Debido a que los defectos congénitos del corazón constituyen una parte importante de la labor asistencial, la denominación de “especialistas en cardiopatías congénitas”, retrata sin duda el ámbito de actuación en el que profesionales de la salud, expertos en esta materia, interactúan contribuyendo al bienestar individual de los enfermos.

Es sin duda la ecocardiografía Doppler color de alta resolución la modalidad de imagen no invasiva esencial que orienta, conduce todo el proceso diagnóstico en nuestra especialidad, propone el tratamiento y delimita el resultado de las actuaciones realizadas, todo ello…. “desde el feto al adulto”. Si bien hemos de reconocer que el relato de signos y síntomas clínicos, la exploración cardiovascular, la radiografía de tórax y el electrocardiograma continúan siendo tradicionales pilares de la cardiología clínica. Los avances tecnológicos más recientes sitúan también a la resonancia magnética cardíaca y la tomografía multicorte como dos disciplinas asociadas de importancia creciente en el campo de la imagen y la función de nuestro corazón. Para conocer la capacidad funcional, cambios del ritmo cardíaco y presión arterial, o definir el origen de cuadros sincopales en nuestros pacientes, contamos con técnicas específicas como ergometría, Holter de ECG y TA, y test de mesa basculante.

La introducción de catéteres por venas y/o arterias -cateterismo cardíaco- fue necesaria en el pasado para identificar el tipo de malformaciones y conocer la fisiología que de ellas resulta. Pero en la actualidad, esta técnica está mayoritariamente reservada para curar o paliar defectos congénitos, como también para estudiar y curar las anomalías del ritmo cardíaco: se le conoce como cateterismo cardíaco intervencionista. Finalmente, el proceso de actuaciones ante una malformación cardíaca no susceptible de solución mediante cateterismo, culmina en las manos expertas del cirujano quien corrige o repara los defectos presentes – cirugía de las cardiopatías congénitas-.

Para ratificar el concepto multidisciplinario de asistencia, contamos con la colaboración de la Unidad de Cuidados Intensivos, tanto neonatal y pediátrica, como la correspondiente a pacientes adultos. Asimismo, expertos en pediatría, genética, medicina interna, neumología, traumatología, hematología, psicología y diplomados universitarios en enfermería, todos ellos diestros en el cuidado general de nuestros pacientes, configuran una unidad de trabajo múltiple. Pero es importante informar a los padres, que todo el proceso no termina en éste punto, los enfermos operados o intervenidos con cateterismo deben ser observados minuciosamente por los especialistas regularmente a lo largo de su vida, no sólo para constatar su buena evolución, sino también para reparar secuelas o residuos de las actuaciones iniciales cuando proceda.

Es esencial que los padres con hijos cardiópatas y embarazadas portadoras de un bebé con malformación del corazón, perciban nuestro compromiso vital, humano y profesional. Los especialistas tenemos la obligación moral de apoyar nuestras actuaciones científicas bien acreditadas con un humanismo singular e ilimitado que ayude a los padres a soportar este proceso de intenso dolor emocional con positiva energía, todo ello para lograr el bienestar de nuestros pequeños y/o grandes enfermos. También la sociedad por medio de asociaciones y dirigentes tiene la obligación de ayudar a todos ellos en los que respecta a su actividad escolar o universitaria, actividad laboral y rehabilitación física, entre otros aspectos.

EMBARAZADAS Y GINECO-OBSTETRAS

El cardiólogo especialista en cardiopatías congénitas apoya al obstetra realizando un ecocardiograma fetal Doppler color con preferencia entre la semana 17 y la 20 de la gestación. En esta etapa, la imagen del corazón es excelente para el diagnóstico de malformación cardíaca; si el feto es portador de tal anomalía, se debe interactuar con el obstetra durante el embarazo informando exhaustivamente a los padres del pronóstico de la cardiopatía. La gestante puede ante el problema decidir la interrupción del embarazo si así lo deseara, pero lo más importante es señalar que ratificado el diagnóstico, el parto debe efectuarse en un hospital que ofrezca la posibilidad de tratamiento inmediato por parte de los expertos en las primeras horas o días de vida. También podemos tratar algunos problemas del feto, como por ejemplo las arritmias cardíacas, administrando a la madre fármacos por vía oral o venosa para curar el trastorno del ritmo fetal. Otras intervenciones a realizar en el feto, como por ejemplo “abrir válvulas estrechas”, pueden ser necesarias en casos seleccionados si bien se considera en la actualidad un procedimiento excepcional. Existen factores, considerados de riesgo para la salud cardiovascular fetal -dependientes de la madre o del propio feto-, que hacen imprescindible la exploración ecocardiográfica fetal Doppler color. Conviene resaltar también que, para una embarazada con cardiopatía congénita pero con su feto sano, el parto realizado en una institución como la descrita es una garantía para su salud.

PADRES CON NIÑOS CARDIÓPATAS

El denominado soplo cardíaco en lactantes y niños es el motivo de consulta más frecuente, afortunadamente en la mayoría de los casos se trata de un ruido cardíaco inocente o fisiológico que no requiere futuras revisiones. La escasa ganancia de peso, rechazo alimentario, fatiga con las tomas o ante medianos esfuerzos, catarros persistentes, dolor en el pecho, palpitaciones y mareos con o sin pérdida de conciencia son otras condiciones que requieren la ineludible asistencia de un cardiólogo pediatra apoyando la labor del pediatra y/o neurólogo infantil. Niños con síndrome genético también se benefician de la colaboración que brinda nuestra especialidad. Nuevamente ratificamos que la ecocardiografía define o excluye la presencia de cardiopatía; en otros casos, las mejores exploraciones para tipificar el motivo de consulta son: la ergometría, el Holter y el test de mesa basculante. Otro campo de asistencia que con frecuencia solicitan los padres es un examen cardiovascular amplio como paso previo a la práctica deportiva de competición por parte de sus hijos.

En determinadas malformaciones como válvulas estenóticas o defectos que comunican las cámaras cardíacas entre sí, el enfermo se beneficia del cateterismo intervencionista. En estos casos se introducen catéteres-balón especiales para abrir la estrechez valvular (valvuloplastia), o por el contrario se implantan dispositivos metálicos específicos para ocluir las comunicaciones presentes en el corazón. En la actualidad, existe la posibilidad incluso de implantar válvulas mediante cateterismo que reemplazan a las nativas enfermas.

ADOLESCENTES Y ADULTOS

Los enfermos adolescentes y adultos con cardiopatía congénita operada o no, requieren nuestra ayuda para controlar su evolución, conocer su capacidad funcional, su destreza laboral, administrar medicamentos y aconsejar el modelo de vida más favorable para que su percepción de salud -calidad de vida- sea óptima. Los tatuajes o “piercings” están prohibidos en nuestros enfermos, asimismo el consumo de tabaco y el alcohol deben ser excluídos de la vida cotidiana. El ejercicio físico lúdico como la natación, ciclismo, marcha o danza contribuyen sin duda alguna al bienestar individual. Excepto excepciones específicas, el embarazo no está contraindicado en mujeres gestantes con cardiopatía congénita -operada o no-, pero el parto sí debe ser realizado en un hospital con todas las garantías médicas.

CIRUGÍA CARDÍACA NEONATAL

El pasado mes de diciembre, la Unidad de Especialistas en Cardiopatías Congénitas atendió a un recién nacido que sufría una coartación de aorta con hipoplasia significativa del arco aórtico. “El bebé”, de tan sólo dos días de vida y un peso de 2,6 kg, explica el Dr. Cazzaniga, “padecía una obstrucción severa de la arteria aorta a la altura del tórax que impedía que la sangre llegara a las piernas, riñon y abdomen”. Esta obstrucción arterial se acompañaba a su vez de un reducido calibre del arco aórtico, de modo que existía hipoplasia severa del arco transverso e istmo inmediatamente antes del punto de obstrucción. Por otra parte, el corazón del pequeño presentaba una comunicación interventricular muscular de tamaño moderado. Tras valorar la gravedad del caso, el equipo que coordina el Dr. Cazzaniga optó por volcar esfuerzos en el tratamiento de la coartación de aorta e hipoplasia del arco, previendo una disminución espontánea del tamaño de la comunicación interventricular con el tiempo. La intervención quirúrgica fue practicada por el Dr. Rubén Greco; consistió en una coartectomía con sección y sutura de ductus (extirpar tejido enfermo), asociando la técnica denominada “anastomosis término-terminal radical ampliada”. Además de solucionar la obstrucción aórtica y la hipoplasia añadida, la intervención, que se resolvió sin necesidad de circulación extracorpórea, permitió ratificar a su vez el leve impacto clínico de la comunicación interventricular. La primera intervención de estas características realizada en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca había sido un éxito.