la mirada de Llorenç
La mirada de Llorenç
Llorenç Martínez es periodista. En 2008 sufrió un Ictus.
Hoy, gracias a la Fundación Hospitales Nisa forma parte del Departamento de Comunicación de Nisa.

“Estoy iniciándome en la marcha nórdica y la veo como una muy buena opción de deporte adaptado”

27/05/2015

Ramón Redondo (Alzira, 35 años), un experimentado montañista, se cayó al descender en el macizo de Montserrat, en Barcelona, sufriendo un traumatismo craneoencefálico y politraumatismo por todo el cuerpo. Cuando entró en el Hospital Nisa Aguas Vivas, en estado de amnesia, no se sostenía en pie. Ahora, con sus ansias de mejorar, ha conseguido unas marcas que ni en sueños parecían posibles. La primera prueba, el senderismo, la ha superado con nota. La segunda, cuando nació su segundo bebé.

Ramón Redondo 002¿A qué te dedicabas antes de que te pasara el accidente? ¿Qué vida llevabas anteriormente?

Antes de que me sucediera el accidente era miembro del Cuerpo Nacional de Policía. Mi mujer y yo éramos propietarios de una tienda de deportes de montaña.

¿Lo que más te motivaba eran los deportes, en especial los deportes de riesgo?

Lo que más me gustaba y gusta en la actualidad son los deportes, sobre todo los que se realizan en contacto con la naturaleza. No se busca el riesgo, pero sí las sensaciones fuertes.

¿Fue precisamente mientras hacías escalada cuando sufriste traumatismo craneoencefálico en abril de 2012? ¿No te acuerdas de lo que pasó?

Un grupo de amigos fuimos a pasar unos días a la sierra de Montserrat, en Cataluña, a hacer diferentes actividades. Escalada, descenso de barrancos, vía ferrata, etc. No me acuerdo de nada de ese día, pero parece ser que en el momento del accidente estaba haciendo la maniobra de rápel y sufrí una caída descendiendo por un barranco.

Dice tu familia que te salvó la vida tu excelente preparación física.

Cada día que pasa me está quedando más claro que la condición física en la que me encontraba ha jugado un papel muy importante, tanto en el día del accidente como en la posterior recuperación y rehabilitación. ¡Mentalidad deportista!

¿Cuándo te despertaste del coma? ¿Te sentiste impotente o, por el contrario, ni siquiera eras consciente de tu situación?

Me desperté del coma pasados tres meses, pero no recuerdo nada de esa etapa.

¿Por qué te destinaron al Hospital Nisa Aguas Vivas? ¿Qué tiene de especial este Servicio de Daño Cerebral?

Entré en el Hospital Nisa Aguas Vivas porque, debido al accidente, sufría una lesión axonal difusa. Este Servicio de Daño Cerebral lleva muchos años dedicándose a estos casos y por eso decidimos trasladarnos allí.

¿Qué realizabas en las clases de rehabilitación?

En fisioterapia realizábamos ejercicios con la finalidad de recuperar lo máximo posible la funcionalidad motora. En terapia cognitiva nos enseñábamos actividades con la finalidad de ejercitar el cerebro, se trabajaba la atención, la memoria. En terapia ocupacional tenías tareas que nos podían resultar beneficiosas posteriormente en nuestra vida cotidiana.

Tu estado era muy crítico, con amnesia e irritabilidad. ¿Te ayudaron mucho a superar tus barreras los rehabilitadores?

Cuando llegué al hospital todavía me encontraba en amnesia postraumática y estaba muy nervioso. El terapeuta cognitivo recomendó a mi familia mantenerme con las visitas restringidas. Con la ayuda de los rehabilitadores pude manejar bien la situación.

¿Fue determinante que tu familia te apoyara al máximo en tu duro camino?

Sin duda, el apoyo de mi familia ha sido un factor muy importante en mi recuperación.

¿Cuándo te despediste definitivamente del Hospital Nisa Aguas Vivas? ¿Continúas viéndoles de vez en cuando a los ex pacientes y los terapeutas?

En octubre de 2013 tuve que abandonar el hospital, pero sigo en contacto con algún terapeuta y paso por allí a verlos siempre que tengo oportunidad. Por otra parte, he donado la silla de ruedas, mi compañera de tantos meses, al Servicio de Daño Cerebral del Hospital Nisa Aguas Vivas, para que la pueda aprovechar alguien que la necesite.

¿Qué les dirías a los pacientes que están inmersos en pleno proceso rehabilitador?

Que es un camino largo, pero que no decaigan nunca. Mucha paciencia y siempre mirando para delante.

¿Cuándo te sentiste con fuerza para iniciar otra vez deporte? ¿Es complicado caminar por la montaña a pesar de tu discapacidad?

Volver a hacer deporte siempre lo he tenido en mente, y así creo que debe de ser. Desde muy al principio ya quería hacer cosas, hasta el punto de ir la primera vez al monte en silla de ruedas. Para caminar por la montaña utilizo bastones de senderismo, porque me ayudan con el equilibrio. Actualmente estoy iniciándome en la marcha nórdica y la veo como una muy buena opción de deporte adaptado a mi nueva situación. Además, me puede aportar muchos beneficios en una posterior marcha sin bastones.

En febrero nació tu segundo bebé. ¿Es un estímulo especial ser papá tras sufrir el traumatismo?

Ser padre siempre es un estímulo muy especial, una motivación añadida en mi caso para seguir luchando por mejorar.

¿Algún día te gustaría trabajar? ¿Tienes en mente proyectos a alcanzar?

La verdad es que no me veo haciendo un trabajo diferente al que realizaba, me sigo sintiendo policía aunque ya no pueda desempeñar esa labor. Actualmente estoy matriculado en la Escuela Oficial de Idiomas, estudiando inglés en la modalidad That’s English. Tengo la mente abierta para realizar cualquier cosa que me surja, ¡y si puedo servir de ayuda, mejor!

¿Qué te gustaría hacer que no hayas probado nunca?

Me encantaría probar alguna travesía a nado, algo de piragüismo en río y mar, y a ver si tengo la oportunidad de hacer paracaidismo. Otras actividades que ya he hecho ha sido escalada, vía ferrata, descenso de barrancos, carreras de larga distancia, ascender algún pico de más de 3.000 metros, buceo y puenting.