Fragmentar los cálculos renales sin dolor

01/02/2010

Vulgarmente conocida como “piedras de riñón”, la litiasis es la enfermedad renal más común y se caracteriza por la formación de cálculos o “piedras”. Para quienes son propensos a sufrirla, beber más, principalmente agua, sigue siendo la primera y más sencilla forma de prevención.

AguaEn ocasiones, sobre todo cuando afectan a la mujer, van creciendo sin avisar. Otras, se van dejando “ver” en forma de sangre en la orina o infecciones repetidas. En el peor de los casos su carta de presentación toma forma de dolor intermitente, inquietante, que se asocia a nauseas, vómitos, sudoración y sensación de hinchazón abdominal; son los temidos cólicos nefríticos. La litiasis renoureteral -o “piedras de riñón- afecta al 15% de la población. El pico de incidencia se sitúa entre los 30 y 60 años, en los meses de calor y en personas con actividades profesionales sedentarias o expuestas al calor.

CUANDO NO SE EXPULSAN

Estudios recientes indican que el 60% de los pacientes que han tenido un cálculo tendrán otro antes de diez años, el 35% antes de cinco años y el 15 por ciento antes de un año del primer episodio. El 95 por ciento de los cálculos situados en el uréter se expulsan espontáneamente en tres o cuatro semanas, dependiendo de su tamaño y posición.

Cuando pasados dos meses el cálculo no ha sido expulsado debe optarse por una determinada opción terapéutica. La litotricia extracorpórea es, por su eficacia y proceso indoloro, el tratamiento más generalizado para la fragmentación de cálculos urinarios, siempre y cuando su tamaño y ubicación lo permitan. “La litotricia extracorpórea permite, de forma ambulatoria y sin ingreso hospitalario, un tratamiento efectivo para eliminar los cálculos urinarios de forma rápida y efectiva”, afirma el Dr. Sánchez, responsable de la Unidad de Litotricia del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

Indoloro. La litotricia extracorpórea sustituyó a las antiguas bañeras y logra fragmentar los cálculos renales sin dolor.

Indoloro. La litotricia extracorpórea sustituyó a las antiguas bañeras y logra fragmentar los cálculos renales sin dolor.

LITOTRICIA

Los antiguos sistemas de inmersión (bañeras) han desaparecido y el tratamiento se realiza sobre una camilla aplicando un gel trasmisor de ondas (similar al utilizado en ecografía) en la zona lumbar. No se requiere ingreso hospitalario y el procedimiento es completamente indoloro. ”La fiabilidad, la mejor localización de los cálculos y la mayor potencia de los nuevos equipos se traduce en una mayor tasa de fragmentación y un mayor número de casos resueltos de forma satisfactoria”, asegura el Dr. Sánchez.

Sin embargo, y pese a al avance notable de la técnica que utiliza la litotricia, el origen multifactorial de la litiasis, obliga a un tratamiento individualizado en aras a conseguir mayores tasas de éxito. “El tratamiento ha de ser personalizado e individualizado según las características de cada enfermo -edad, antecedentes de litiasis, enfermedades asociadas, etc.- y de su litiasis: número, localización, dureza y afectación renal concomitante”, explica el Dr. Sánchez.

PREVENCIÓN

Tras finalizar un tratamiento de litotricia es imprescindible realizar un estudio metabólico del paciente para intentar averiguar por qué se le han producido las litiasis. De esta manera se puede hacer un verdadero tratamiento preventivo con dieta o medicación. Además de incrementar la ingesta de líquidos, preferentemente de agua, seguir una dieta no superior a 2.000 Kcal, con poca sal, limitando las proteínas animales, los azúcares y el alcohol, así como controlar los excesos de alimentos ricos en calcio, fosfato, oxalato y purinas, son algunas de las medidas dietéticas que pueden ayudar a que las molestas “piedras” no reaparezcan.

¿POR QUÉ TENGO CONTINUAMENTE “PIEDRAS” EN MI RIÑÓN?

La litiasis renal es una enfermedad crónica caracterizada por la formación de cálculos en el aparato urinario. Determinar sus causas no es tarea fácil, ya que son muchos los factores que pueden influir en su formación.

La mayor parte de los pacientes tienen algún trastorno en la absorción, metabolismo o excreción de los componentes de los cálculos (calcio, ácido oxálico, ácido úrico, fosfato, etc.), de las sustancias que en condiciones normales evitan que los cálculos se formen, como el ácido cítrico o el magnesio, o de la acidez (pH) de la orina. Tampoco es fácil determinar si estos trastornos son congénitos o adquiridos. Por si fuera poco, es posible que la formación de cálculos sea secundaria a más de un trastorno metabólico, o que se den factores estructurales, morfológicos u otras condiciones médicas claramente predisponentes.

secciones: urología