Grandes prematuros: el desafío de la naturaleza

Aaron y Avril pasaron sus primeros meses de vida en la UCI Pediátrica y Neonatal del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

Aaron y Avril pasaron sus primeros meses de vida en la UCI Pediátrica y Neonatal del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

23/01/2015

Aaron superó complicaciones digestivas, valoradas por cirugía pediátrica, sin llegar a precisar cirugía, complicaciones neurológicas, sin llegar a precisar neurocirugía, complicaciones cardiológicas, sin llegar a precisar cirugía cardiovascular, aunque en todos los casos se tuvo que plantear su necesidad. Desde el punto de vista respiratorio ambos precisaron varias dosis de surfactante pulmonar y muchos días de asistencia respiratoria con respirador, así como muchos días de nutrición parenteral intravenosa, explica el Dr. Juan Núñez, coordinador de la UCI Pediátrica y Neonatal del Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

“Lo importante es que al alta no precisan de medicación, salvo complejos vitamínicos, hierro…, y el desarrollo evolutivo es adecuado”.

Para Elisabeth, qué duda cabe, su pequeño Aaron es todo un guerrero. “Nació llorando”, recuerda. “El Dr. Núñez nos tranquilizó”, “es buena señal, Elisabeth”, advirtió.

Y es que un equipo multidisciplinar de ginecología y pediatría siguió a Elisabeth Avril y Aaron desde meses antes de nacer. En la semana veinte de gestación, a Aaron ya se le detectaba una alteración cardíaca.

“La coordinación del equipo de profesionales ha sido impresionante a lo largo de todos estos meses”, reconoce Elisabeth.

PRIMERAS HORAS DE VIDA

Las primeras horas de vida tras el nacimiento son de vital importancia, ya que una reanimación agresiva con altas dosis de oxígeno puede perjudicar la evolución posterior en la UCI.

Es importante un manejo protector de todos los órganos, asegurando la vía aérea y la ventilación adecuada para evitar hipoxia, “pero sin pasarnos, para no proteger de la hipoxia cerebral a costa de hipotecar el futuro del pulmón y la retina, como dos de los órganos más sensibles al oxígeno”, explica el Dr. Nuñez.

TERAPIAS Y APOYO EMOCIONAL

“La llegada de un gran prematuro supone un impacto para los padres; es fundamental desde el minuto cero apoyarles ante esta situación angustiosa y que en los grandes inmaduros puede durar 3-4 meses hasta que el niño se puede dar de alta”, admite el Dr. Montero, del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.

Desde las UCIS Neonatales de Nisa se vuelcan esfuerzos por poner a disposición de los grandes prematuros todas las prácticas, técnicas y cuidados que eviten o disminuyan las secuelas a corto y largo plazo.

“El uso restringido de fármacos y oxígeno, la mínima manipulación, los cuidados centrados en el desarrollo, el uso precoz de surfactante, etc. Todas ellas son técnicas para minimizar las secuelas en los grandes prematuros”.

“Los cuidados de un equipo de enfermería experimentado son, sin duda, tan importantes como disponer de la tecnología más avanzada”, destaca, al hilo de la singularidad de estos pacientes, la Dra. Mariam López, del Hospital Nisa 9 de Octubre.

SEGUIMIENTO MULTIDISCIPLINAR

El seguimiento de los grandes prematuros nacidos en centros Nisa se extiende a los servicios de pediatría una vez los bebés son dados de alta en las UCIS neonatales. El trabajo conjunto es tan importante que los mismos profesionales que tratan al prematuro durante el ingreso se encargan de su seguimiento en consultas externas. “Quiénes mejor que ellos para hacer dicho seguimiento con las mejores garantías”.

Desde el Hospital Nisa Sevilla Aljarafe se destaca también el seguimiento multidisciplinar de estos niños. “En el equipo multidisciplinar se incluyen pediatras neonatólogos que realizan el seguimiento posterior en consultas, así como pediatras especializados en neurología pediátrica y cardiología. También se realiza seguimiento radiológico y oftalmológico. Existe además una unidad de daño cerebral en caso de complicaciones neurológicas graves”.