Intestino irritable: el dolor que no cesa

01/10/2010

Afecta más a las mujeres: en proporción dos a uno frente a los hombres. En contra de la creencia general, el estrés y la tensión emocional son responsables en mayor medida del síndrome de intestino irritable (SII) que la alimentación. El diagnóstico y tratamiento adecuado que permitan controlar sus molestos síntomas se hace indispensable para preservar la calidad de vida.

IntestinoUn intenso dolor abdominal, diarrea o estreñimiento sin motivo que lo justifique. Cuando estas molestias persisten más de seis meses, el síndrome de intestino irritable puede estar detrás de ellas.

El síndrome de intestino irritable es una enfermedad crónica, con tendencia a las recaídas. Se caracteriza por la presencia de dolor abdominal que debe aparecer al menos el 25% de los días, generalmente es tipo retortijón y desaparece con la deposición. Este síntoma suele ir acompañado de un cambio en el ritmo intestinal, es decir, de un aumento o disminución del número de deposiciones diarias, así como en un cambio en la consistencia.

SIN CAUSA CONOCIDA

Actualmente todavía no está claro por qué se desarrolla este síndrome. “Sabemos”, explica el Dr. Ortiz, especialista en aparato digestivo del Hospital Nisa Aguas Vivas, “existen determinados factores como los psicológicos o alimentarios que facilitan la aparición de este síndrome. En otros casos aparece después de una infección intestinal y se llama síndrome del intestino irritable postinfeccioso”.

EL EFECTO DEL ESTRÉS

En contra de lo que pueda parecer, la alimentación no actúa como responsable indiscutible en la aparición del SII. De hecho, una vez diagnosticado, es cierto que los cambios en la alimentación pueden ayudar; sin embargo, en general no se puede recomendar una dieta específica para el síndrome del intestino irritable ya que la afección difiere de una persona a otra.

Pero sí existe un factor de riesgo en el que coinciden todos los especialistas: el estrés o tensión emocional pronunciada.

El doctor Ortiz es especialista de aparato digestivo en el Hospital Nisa Valencia al Mar.

El doctor Ortiz es especialista de aparato digestivo en el Hospital Nisa Valencia al Mar.

El estrés actuaría como desencadenante de diversas patologías -cefaleas, palpitaciones, dolor de características musculares, dismenorrea o trastornos urinarios, etc.- entre las que se encuentra el SII que, si bien no son especialmente graves, sí que menoscaban sensiblemente la calidad de vida. En este sentido, aclara el Dr. Ortiz, “los cambios en el estilo de vida pueden ayudar, por ejemplo, el ejercicio regular y la mejora en los hábitos de sueño podrían reducir la ansiedad y contribuir a aliviar los síntomas intestinales en algunos pacientes”.

La importancia de solucionar cuadros de estrés para combatir el SII se confirma por el hecho de que, además del tratamiento farmacológico -antidiarreicos, medicamentos para combatir el estreñimiento, etc.- los especialistas aconsejan combinar estas medidas con tratamiento psicológico que actúe sobre la ansiedad o depresión.

EL DIAGNÓSTICO CERTERO

El SII comparte síntomas con otras enfermedades del intestino como las que cursan con malabsorción, la enfermedad inflamatoria intestinal y otras de pronóstico más grave. Por ello, para su diagnóstico es fundamental realizar una minuciosa historia clínica junto con una completa exploración física. “Deberemos realizar una serie de pruebas diagnósticas que variarán en función de las características individuales de cada paciente. En general, se recomiendan análisis de sangre y, en pacientes mayores de 50 años o que presenten pérdida de peso, rectorragia u otros síntomas de alarma, es necesario realizar una colonoscopia”.

Se recomienda también la realización de pruebas de hidrógeno espirado, muy sencillas de realizar y no invasivas, que sirven para descartar una malabsorción de lactosa (presente en la leche y derivados) y de fructosa (presente en las frutas y muchos vegetales) pues su inadecuada absorción puede producir síntomas idénticos a los del SII.

Dieta. En contra de la creencia extendida, no existen alimentos, como el chocolate, que agudicen el SII de forma generalizada a todo el que lo padece.

Dieta. En contra de la creencia extendida, no existen alimentos, como el chocolate, que agudicen el SII de forma generalizada a todo el que lo padece.

CONTROLAR EL SII

Pese a estar catalogada como enfermedad crónica, el SII no tiene porqué convertirse en una pesadilla para quien lo padece, pues si bien es fácil que aparezcan crisis ante una situación que la desencadene, también lo es que sus síntomas pueden mejorar notablemente si se combinan determinados hábitos de conducta con un tratamiento farmacológico adecuado.

EL SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE (SII) NO AUMENTA EL RIESGO DE PADECER CÁNCER DE COLON

Dolor abdominal, estreñimiento prolongado… el SII comparte síntomas con enfermedades más graves como el cáncer de colon, lo que puede despertar el miedo de quien lo padece. Este temor es, según los especialistas, totalmente infundado. “Los pacientes con SII no tienen más riesgo de desarrollar cáncer de colon”, asegura el Dr. Ortiz.

Cabe matizar, sin embargo, que cuando estos síntomas se dan en pacientes que pueden ser susceptibles de engrosar el grupo de riesgo frente al cáncer de colon -mayores de cincuenta años y pacientes con antecedentes familiares de cáncer de colon- o aquellos que presenten síntomas de alarma, conviene ahondar en el diagnóstico y realizar determinadas pruebas diagnósticas como la colonoscopia que descarten afecciones más graves que el SII.

secciones: aparato digestivo