La adicción al trabajo puede derivar en adicción a «drogas inteligentes» para potenciar el rendimiento

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05/10/2016

La adicción al trabajo es un problema que cuesta detectar porque, en general, está bien visto hacer más horas de horario laboral de las que se debería. Si una persona sufre este tipo de dependenciano sanadel trabajo le puede acarrear problemas personales e incluso de salud. Ese afán por conseguir el éxito puede derivar en adicción de «drogas inteligentes« para potenciar el afán de rendimiento sin valorar las consecuencias negativas del futuro.

Los médicos afirman que las horas extras realizadas pueden costar la salud a aquellos que viven para trabajar. Según afirma el Dr. Zafra, Director de la Clínica IVANE ubicada en el Hospital Nisa Aguas Vivas, “las personas que son adictas a trabajar no tienen como prioridad alcanzar su bienestar, ya que existe una relación entre esta adicción y el deterioro físico y psicológico de los mismos, por lo que potenciar su trabajo con drogas inteligentes o estimulantes, a pesar de los daños que pueden producir, es bastante habitual en este tipo de adicción comportamental con el fin de conseguir su objetivo profesional. Por eso, es necesario abordar conjuntamente ambas adicciones”.

Pero, ¿qué son las drogas estimulantes? Según define Zafra “son aquellas que aumentan los niveles de actividad cognitiva y psicomotricidad, ayuda a la vigilia, a contar con un mayor estado de alerta y permiten aumentar la focalización de la atención selectiva”.

Las más conocidas por la población son el modafinilo, el metilfenidato, la atomoxetina y lisdexanfetamina. Medicamentos seguros y de eficacia contrastada en el tratamiento del Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) que precisan la prescripción farmacológica por un profesional médico experto en el diagnóstico de esta patología y un seguimiento durante la toma del tratamiento para un ajuste farmacológico adecuado.

El modafinilo es una de las más populares en Reino Unido y es empleada para la fatiga. Provoca al que la toma dormir pocas horas sin sentir cansancio, por lo que consigue tener a la gente más despierta y en alerta. Es conocida por ser utilizada en las épocas de exámenes por los estudiantes.

También son conocidos como psicoestimulantes el metilfenidato (rubifen concerta, medikinet), atomoxetina (strattera) y dislexanfetamina (elvanse) que fueron diseñados para ayudar a enfocar la atención del niño hiperactivo, mejorar el aprendizaje normalizado y atenuar su hiperactividad psicomotriz. Estos últimos medicamentos han sido diseñados buscando formulaciones prolongadas que faciliten la adherencia al tratamiento terapéutico y buscando fármacos más selectivos que minimicen la aparición de efectos secundarios.

Aunque este tipo de fármacos pueden utilizarse de forma concreta en otras patologías distintas al TDAH como es la depresión resistente o algunas patologías neurodegenerativas, son ampliamente utilizadas de forma fraudulenta comprándolas por internet por lo que no es posible controlar, ni saber al 100% la pureza molecular del pseudofármaco que se está adquiriendo. En ambos casos, si se utiliza de forma no controlada pueden provocar un consumo repetitivo y, junto a una alta exigencia del individuo en el entorno laboral, generar un trastorno adictivo y efectos negativos en su salud.

Según señala Zafra, “todavía no se sabe con exactitud, ni están estudiados cuáles son los efectos secundarios que implica tomar este tipo de sustancias durante un periodo prolongado de tiempo”. Aunque puntualiza que “el objetivo de estas drogas es mejorar los procesos cognitivos en personas con patología diagnosticada y bajo criterio profesional, pero nunca serán capaces de ampliarla, es decir, que si uno no tiene capacidad da igual que se este tipo de pastillas o que consuma nootrópicos”. Es mucho mejor para mejorar las funciones cognitivas y la productividad personal en el entorno laboral integrando en el día a día las siguientes rutinas saludables: evitar el sedentarismo, hacer deporte, tener una buena salud física, llevar una alimentación saludable y un horario más europeo, dormir las horas suficientes para descansar bien y evitar cafeínas, fumar, el alcohol y otras sustancias psicoactivas”.

secciones: psiquiatría