La desestigmación social, gran reto del tratamiento de enfermedad mental

27/01/2014

El Hospital Nisa Valencia al Mar albergará en su primera planta a pacientes con enfermedad mental en virtud de un acuerdo de colaboración alcanzado entre Hospitales Nisa y Casta Salud, grupo líder en España en atención a la salud mental. Olga Ginés es su directora general.

La enfermedad mental precisa un tratamiento multidisciplinar que reintegre al paciente en sociedad.

La enfermedad mental precisa un tratamiento multidisciplinar que reintegre al paciente en sociedad.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.  Y va más allá al integrarla en su definición de salud: “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”.

Dada la naturaleza multifactorial de la patología mental, ¿qué peculiaridades tiene el tratamiento de personas con enfermedad mental?

El objetivo fundamental que perseguimos es la reinserción social, laboral y comunitaria. Ello hace que el enfoque de nuestros profesionales sea biopsicosocial (es decir, que aúne la atención médica más tradicional, centrada en la biología, con la psicosocial).

Está demostrado que los índices de eficacia terapéutica son más elevados si la intervención se realiza desde un punto de vista interdisciplinar, puesto que en el proceso interfieren muchos aspectos: edad, patología, tratamiento, evolución somática, desarrollo psicosocial.

Al hilo de la pregunta anterior, en el caso de residentes con enfermedad mental ¿cuándo llega el momento del alta?, ¿qué objetivos debe alcanzar el tratamiento?

El momento del alta, depende de cada persona, de las expectativas de ingreso que se tenían, de lo que se tenga que trabajar con la persona y cuál es la evolución. Desde el principio se trabaja con el paciente con esa expectativa de alta, incidiendo en aquellos puntos en los que más se tiene que trabajar con cada persona para que el proceso de reinserción comunitaria sea el más adecuado.

Durante el ingreso se realiza tratamiento farmacológico, psicoterapéutico, y terapia ocupacional buscando una estabilización psicopatológica y un aumento progresivo de la autonomía del paciente, de forma que se trabajan habilidades en primer lugar en el contexto del centro y los talleres ocupacionales, posteriormente realizando salidas terapéuticas supervisadas, y finalmente por medio de salidas autónomas.

Cuando se considera que se han alcanzado los objetivos terapéuticos se inicia un plan de prealta con salidas al domicilio, o, en su caso, iniciando el contacto con un recurso alternativo (miniresidencias, pisos tutelados…), y vinculando al paciente con los profesionales de referencia de su área (Centro de Salud Mental, Psiquiatra, etc.). De esta forma se produce una adaptación progresiva a la vida fuera del centro con el apoyo tanto de los profesionales del centro como los del área correspondiente, lo que permite realizar un alta progresiva con una mejor adaptación.

¿Qué papel desempeña la familia en todo este proceso?

Uno de los factores de buen pronóstico en la enfermedad mental es el apoyo familiar. Por ello siempre que es posible, se involucra a la familia en el proceso de rehabilitación psicosocial del paciente, y particularmente en este programa de pre-alta, a través de entrevistas que mantenemos desde  los departamentos de psiquiatría, psicología y trabajo social. Con ellos se hace la determinación de objetivos y se les da información sobre la enfermedad de su familiar, herramientas para el mejor manejo y convivencia en casa y apoyo para afrontar este proceso.

En el plan de atención, además de los aspectos terapéuticos, médicos y psiquiátricos, hay otros aspectos fundamentales que trabajar como son la autonomía y la reinserción tanto laboral como social. ¿Cuál es el más difícil y por qué?

Para cada paciente se establecen los talleres y terapias más adecuadas para favorecer la recuperación o adquisición de las habilidades personales y sociales necesarias para el funcionamiento del paciente en la comunidad. Nuestro trabajo es asegurar el bienestar, la calidad de vida de los pacientes y sus familiares, consiguiendo un mayor grado de autonomía del residente.

Las terapias ocupacionales para la reinserción a la vida comunitaria como aseo personal, cocina, trabajos para la comunidad, fisioterapia, gestión de los gastos, etc., así como las terapias ocupacionales de música, prensa, jardinería, etc. ayudan al reconocimiento de la enfermedad y recuperación y rehabilitación para normalizar la vida del residente en el momento del alta.

Lo más difícil es la desestigmatización de la enfermedad mental en la sociedad. Aun queda muchísimo camino por recorrer para que la sociedad y las empresas entiendan que en muchos casos una persona con enfermedad mental puede desempeñar su trabajo de manera normalizada. Esto hace que, a pesar de trabajar esa reinserción, a pesar de haber logrado los objetivos, cuando un paciente se va de alta no encuentre ese continuo terapéutico que supone conseguir una verdadera incorporación a la comunidad desde todos los puntos de vista, el personal y el laboral.

Casta lleva más de cincuenta años especializada en la atención de personas con enfermedad mental. ¿Cómo han evolucionado los tratamientos en estos años?

Progresivamente va cambiando la perspectiva desde una medicina en la que el médico tendía a tomar las decisiones hacia una atención basada en la autonomía informada del paciente. Por otra parte se integran los tratamientos en equipos multidisciplinares, trabajando de forma coordinada desde todas las áreas de atención. Y respecto a los tratamientos farmacológicos, se busca la mayor eficacia y eficiencia con los mínimos efectos secundarios, poniendo el foco en la funcionalidad del paciente y no únicamente en el control de los síntomas.

A una patología tan sensible a cambios contextuales como la mental, ¿cómo le afecta una crisis que trasciende ya el ámbito meramente económico?

En relación con el contexto de crisis económica aumentan los trastornos adaptativos y ansioso-depresivos relacionados con la situación vital,  así como los intentos de suicidio. Es posible que también se vean afectadas las personas con patologías psiquiátricas graves, tanto por encontrar un mayor estrés en su contexto familiar como por las dificultades de acceso a los recursos asistenciales.

¿Qué valor añadido para el paciente puede aportar la unión de un grupo hospitalario (Nisa) con un equipo especializado en el tratamiento de personas con enfermedad mental  (Casta)?

La unión tiene sobre todo ventajas para el paciente, que será el más beneficiado. Como decía antes, el tratamiento de personas con enfermedad mental requiere de una atención multidisciplinar. El tratamiento prolongado con psicofármacos y los efectos de la patología en la persona, requiere en muchas ocasiones una atención médica especializada. La unidad está integrada dentro del Hospital de Nisa, lo que ofrece al paciente la atención sin necesidad de traslados, de cambio de ubicación, etc.

La Unidad ofrece por primera vez en Valencia un dispositivo privado para el tratamiento de la sintomatología aguda y la rehabilitación de pacientes adultos con trastornos mentales graves que requieren una atención en régimen de hospitalización.

Tiene como objetivos fundamentales una mayor recuperación que la lograda durante el ingreso en una planta de psiquiatría de un hospital de agudos y llevar a cabo una perfecta rehabilitación psiquiátrica y maximizar su reinserción en el medio del que provenía.

La combinación de oferta pública-privada mejora la cobertura de servicios para los habitantes de la región. Con la apertura de nuestra unidad hospitalaria los psiquiatras tendrán la opción de derivar a sus pacientes a un centro en la zona y así mantener al paciente cerca de su entorno familiar y favorece su seguimiento en el desarrollo de la enfermedad.