La historia de Gonzalo: la UCI Pediátrica y el equipo de Cirugía Pediátrica tratan con éxito una atresia esofágica

Equipo. La coordinación de los equipos de UCI Pediátrica y Cirugía y Anestesia Pediátricas fue determinante para la recuperación de Gonzalo. En la imagen, de izquierda a derecha: Dr. Soult, Dra. Millán, Dr. Hernández y Dr.Ontanilla.

Equipo. La coordinación de los equipos de UCI Pediátrica y Cirugía y Anestesia Pediátricas fue determinante para la recuperación de Gonzalo. En la imagen, de izquierda a derecha: Dr. Soult, Dra. Millán, Dr. Hernández y Dr.Ontanilla.

01/10/2007

Nació el dos de julio en el Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe. A las pocas horas, los profesionales que le atendieron ya sabían que la vida de Gonzalo pasaba por una complicada intervención quirúrgica: padecía una atresia de esófago. La actuación fue inmediata, la coordinación entre profesionales impecable. Dos semanas después, el pequeño abandonaba el hospital.

La atresia de esófago con fístula traqueo-esofágica es una patología neonatal muy grave cuyo tratamiento requiere la participación de un equipo profesional multidisciplinario con un alto grado de especialización, así como unas infraestructuras y equipamientos de última generación.

La UCI Pediátrica y Neonatal del Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe, dirigida por el Dr. Soult, y el equipo de Cirugía y Anestesia Pediátricas –Dres. Millán, Hernández y Ontanilla– han atendido con éxito el primer caso de esta patología grave diagnosticado en dicho hospital.

HISTORIA DE GONZALO

La historia de Gonzalo comienza el día 2 de Julio de 2007, fecha en la que nace en el Hospital Nisa Sevilla-Aljarafe. Su nacimiento ya fue problemático, nació por cesárea por síndrome de pérdida de bienestar fetal y tuvo que ser reanimado en quirófano, precisando intubación endotraqueal y ventilación mecánica, motivo por el cual fue ingresado en UCI Pediátrica y Neonatal. Es atendido en todo momento por el equipo de pediatras y enfermeros dirigido por el Dr. Soult. El mismo día de su nacimiento le diagnostican una atresia de esófago con fístula traqueo-esofágica; patología muy grave que requiere una intervención quirúrgica urgente, ya que es incompatible con la vida. El equipo de Cirugía Pediátrica del hospital, Dra. Millán López y Dr. Hernández Orgaz, deciden su intervención quirúrgica, que se realiza al día siguiente, con la participación del Dr. Ontanilla López, anestesista pediátrico del hospital. Se le realizó una toracotomía postero-lateral por el 4º espacio intercostal, disección extrapleural de bolsones esofágicos con ligadura de fístula traqueo-esofágica distal y anastomosis termino-terminal de ambos cabos esofágicos. La intervención fue muy dificultosa por la amplitud de la fístula, que impedía la correcta ventilación del neonato. El postoperatorio cursó favorablemente. Precisó ventilación mecánica desde el nacimiento hasta las 24 horas del postoperatorio. Se administró nutrición parenteral total durante varios días postoperatorios. Posteriormente, tras comprobar mediante radiología un adecuado paso de contraste a través de la anastomosis, sin dehiscencia de suturas, se inició nutrición enteral por sonda, que toleró. En días sucesivos se inició nutrición oral. A los 15 días de vida recibió el alta, tomando alimentación oral y sin precisar medicación.

Actualmente es controlado en consultas externas de Pediatría por el Dr. Soult y en consultas de Cirugía Pediátrica por la Dra. Millán y el Dr. Hernández, sin presentar complicaciones de su patología. En un futuro, si la anastomosis presentara algún tipo de estenosis, habría que realizarle dilataciones esofágicas.

ATRESIA DE ESÓFAGO

Bebé UCILa atresia de esófago es una malformación congénita que se caracteriza por la falta de continuidad de un segmento esofágico, que con frecuencia se asocia a una fístula traqueo-esofágica. Su incidencia es de un caso por cada 3.000 a 4.000 recién nacidos vivos. Alrededor del 50% de estos niños presentan otras malformaciones, entre las más frecuentes están las cardíacas, genitourinarias, ortopédicas y otras malformaciones gastrointestinales. El tratamiento es siempre quirúrgico, aunque requiere una adecuada estabilización previa del recién nacido. La intervención, bajo anestesia general, consiste en unir los cabos esofágicos separados y eliminar la fístula cuando exista. Los cuidados postoperatorios en una Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos son imprescindibles y en buena medida se vinculan a la supervivencia del niño.

La primera descripción de la atresia de esófago la realizó Durston en 1670, pero no es hasta 1939 cuando Leven y Ladd logran su tratamiento con éxito por primera vez, mediante varios tiempos quirúrgicos. El 15 de Marzo de 1942 el cirujano Cameron Haight realizó la primera reparación con éxito, en un único tiempo quirúrgico, de una atresia de esófago con fístula traqueoesofágica. Los avances, sobre todo en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales, además de los avances en las técnicas diagnósticas y en los cuidados quirúrgicos y anestésicos, han ocasionado que actualmente la tasa de supervivencia sea del 85-90%, aunque disminuye dramáticamente cuando coinciden alguna de las siguientes circunstancias: bajo peso al nacimiento, cardiopatías congénitas mayores, anomalías congénitas asociadas severas y dependencia al respirador o distancia grande (“long gap”) entre ambos cabos esofágicos. Las complicaciones pueden ser muy variadas y frecuentes, destacando entre ellas las precoces: dehiscencia de la anastomosis, estenosis de la anastomosis, refistulización traqueoesofágica… y las tardías, que incluyen el reflujo gastroesofágico, tracheomalacia, alteraciones de la peristáltica esofágica y problemas respiratorios.

En definitiva, el tratamiento adecuado de este tipo de patología, de muy alto riesgo, implica un alto grado de especialización de todo un equipo multidisciplinario: pediatras, cirujanos, anestesistas, personal de enfermería… así como una infraestructura hospitalaria y un equipamiento de soporte muy vanguardistas.

Por este motivo, comenta el Dr. Soult, “en Andalucía no se ha realizado antes este tipo de intervenciones en el ámbito de la medicina privada; por lo que el equipo de UCI Pediátrica y Neonatal, junto con el equipo de Cirugía y Anestesia Pediátricas del hospital, consideramos que es un éxito muy importante de la sanidad privada andaluza”.