DR. FERNANDO GARCÍA SALA“ La pediatría española es una de las mejores del mundo”

20/2/18

Es referente indiscutible de la pediatría en Valencia. Hijo, hermano y tío de médicos y cirujanos centrados en la atención pediátrica, lleva más de 40 años vigilando la salud de niños y niñas. Recientemente ha sido nombrado Presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP).DR. FERNANDO GARCÍA SALA

El Dr. Fernando García Sala Viguer es pediatra colaborador en el Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre de la compañía Sanitas.

Un estudio reciente realizado entre pacientes pediátricos del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre desveló que una parte importante de las visitas a consulta se debe a febrículas. ¿Nos hemos vuelto más “hipocondríacos”? No recuerdo que mi madre me llevara nunca al pediatra por unas décimas de fiebre…

Probablemente porque tu madre estaría en casa contigo. Pero hoy los padres están fuera trabajando, y ante la imposibilidad de controlar de cerca cómo se encuentra realmente su hijo/a ante el mínimo problema acuden al pediatra.

O directamente al Servicio de Urgencias…

Efectivamente, este servicio se ha acabado entendiendo como un “cajero automático”, que en vez de dinero, dispensa atención inmediata. Las consecuencias son saturaciones desesperantes. Hay mucho que trabajar en cultura de salud en este sentido…

¿Qué otros factores han cambiado la forma de proceder de madres y padres en la consulta del pediatra?

Desde un punto de vista médico, internet ha tenido consecuencias negativas. Cualquiera puede colgar información en internet. Y el problema es que a toda se da credibilidad sin filtrarla.

Esta tendencia suele traducirse en alarmas innecesarias. Frente a un diagnóstico, acto seguido se recurre a internet como fuente de documentación, y se tiene así acceso a los “escenarios” más aciagos. Yo siempre les digo a padres y madres que “ya saltaremos la ola cuando llegue”. Anticiparse no conduce a nada.

¿Cómo la teoría de que las vacunas tienen efectos secundarios?

Por ejemplo, sí. Esta afirmación, a todas luces falsa, partió de un artículo publicado por un pediatra británico que relacionó las vacunas con el autismo. Quince años después se evidenció que todo era un fraude y se le denunció.

De hecho, junto con la potabilización del agua, la vacunación ha sido el segundo gran avance en salud, que evita cada año millones de fallecimientos.

Otro de los mitos fuerte en internet y otros medios de comunicación es la contraindicación de la leche de vaca…

La mejor leche en la primera etapa de vida es la leche materna. Por los anticuerpos que reciben de la madre. Los bebés que toman leche de su madre padecen menos bronquiolitis, diarreas, neumonías, y las infecciones suelen ser menos graves.

A partir de los dos años, es importante que tomen leche de vaca o de otro mamífero. Principalmente por la calidad y cantidad de proteínas que contienen.

Sí es cierto que en casos de intolerancia o malas digestiones se puede combinar con otro tipo de leche, pero no es aconsejable eliminarla por completo. Estamos encontrando casos de raquitismo y otras deficiencias por este motivo.

Sí es cierto, también, que las proteínas de la leche pueden resultar alergénicas y, en este sentido, producir problemas respiratorios. Pero su alcance no suele ser remarcable, y las consecuencias de quitarle la leche a un niño/a sin un diagnóstico previo pueden ser peores.

En la infancia y adolescencia, las recomendaciones actuales son de tomar dos vasos de leche al día, es decir medio litro de leche. Con ello cubrimos las necesidades para su crecimiento pero si no llegamos tampoco es una tragedia ya que mediante otros alimentos podremos cubrir su deficiencia.

En países a la cabeza del desarrollo mundial en muchos aspectos, la atención pediátrica es, sin embargo, una asignatura pendiente. ¿Qué lugar ocupa España en la atención médica de niños y niñas?

Efectivamente, en Reino Unido, por ejemplo, la atención primaria de niños y niñas está en manos de médicos de familia.

En este sentido, nuestra pediatría es una de las mejores del mundo ya que se realiza un seguimiento desde el nacimiento hasta los catorce años, aunque nos gustaría que la edad pediátrica llegara hasta los 18 años. El pediatra controla desde la vacunación, pasando por la alimentación, cuidados generales…y se pautan controles de salud programados que se traduce en un seguimiento exhaustivo del paciente.

¿Se han producido cambios importantes en el mapa de patologías pediátricas, o en la edad en la que afectan?

Por supuesto. Estamos viendo muchísimos casos de trastornos del sueño en lactantes y niños de hasta dos años.

Curioso siendo una patología asociada por defecto a edades avanzadas…

Las explicaciones todavía no son concluyentes. Pero podría estar en el hecho de que padres y/o madres pasan poco tiempo con sus bebés. Y cuando llegan a casa buscan suplir esa carencia con un tiempo y actividad con ellos que no es compatible con la higiene del sueño que precisan.

Por otro lado, estamos viendo muchísimos casos de adicción a dispositivos móviles, que se llevan por delante las relaciones sociales, magnifican el alcance de posibles casos de acoso escolar, afectan a la calidad del sueño, porque los chavales se meten los dispositivos en la habita
ción… yo idearía un inhibidor de móviles para las casas para que los padres tuvieran un control sobre esos dispositivos. Sería muy beneficioso.

¿Qué objetivos se plantea a corto plazo como Presidente de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria?

Uno de ellos es, y tras lograr la aprobación del calendario vacunal único para todas las comunidades autónomas, la inclusión de la vacuna del rotavirus y del meningococo B. La trascendencia de estas vacunas es altísima. Un niño o niña vacunado contra el rotavirus, por ejemplo, podría padecer una diarrea por un rotavirus, pero nunca desarrollar una enfermedad grave.

Otro de nuestros objetivos es poder ampliar la edad pediátrica hasta los 18 años. Ahora mismo, los chicos y chicas de entre 15 y 18 se encuentran un poco en tierra de nadie. Y la adolescencia es una etapa con patologías muy importantes y necesidades muy específicas, entre otras, la atención psicológica.

Finalmente nos preocupa la situación laboral tanto del pediatra que ejerce la medicina pública como la privada ya que en muchos casos se encuentra sobresaturado y con unas condiciones laborales precarias. Desde la SEPEAP vamos a intentar luchar para mejorar sus condiciones que a la postre redundarán en el bienestar del niño.

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