Lentitud en las tareas cotidianas, primer síntoma del parkinson

10/4/18

En la enfermedad de Parkinson (EP), como en cualquier patología neurodegenerativa, el diagnóstico precoz es determinante para preservar en el tiempo la calidad de vida de quien lo padece. En este sentido, cabe destacar que, en contra de la creencia popular, los temblores no son el primer signo de alarma. “Una gran lentitud en la realización de las tareas cotidianas sería el primer síntoma”, explica Joan Ferri, responsable del Servicio de Neurrorehabilitación de los hospitales Vithas Nisa Valencia al Mar, Aguas Vivas, Virgen del Consuelo y Sevilla. Estos hospitales, así como el Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre, pertenecen al Grupo Vithas, que cuenta con 19 hospitales y 27 centros médicos.

Recientemente, desde la Asociación Parkinson Valencia se denunciaba la falta de asistencia de la sanidad pública a los tratamientos terapéuticos del Parkinson. La rehabilitación no se contempla

Alteraciones cerebrales

La enfermedad de Parkinson, es una patología crónica, degenerativa y lentamente progresiva, consecuencia de la degeneración de unas células que se encuentran en una parte del tronco del encéfalo –en el cerebro-  llamada sustancia negra.

Estas células fabrican la dopamina, responsable de transmitir la información para el correcto control de los movimientos. “Cuando hay una marcada reducción del nivel de dopamina, las estructuras que reciben esta sustancia no son estimuladas de manera conveniente y esto se traduce en temblor, rigidez y lentitud de movimientos e inestabilidad postural, entre otros síntomas” explica el Dr. Pablo Sopena, del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre.

Deterioro funcional

La edad media de personas afectadas de Parkinson es de 55 años. Distintos estudios apuntan que tras los primeros cinco años de tratamiento farmacológico, la eficacia de éste empieza a ser intermitente y aparece el deterioro funcional. Es entonces cuando la rehabilitación puede ayudar a controlar el avance de la enfermedad.

El paciente con EP llega a rehabilitación  generalmente derivado de los servicios de reumatología o de traumatología, por un hombro doloroso con rigidez articular o por haber presentado una fractura en una alguna de sus caídas. Es importante saber que los pacientes con EP tienen cinco veces más posibilidades de sufrir fracturas por caídas”, asegura Joan Ferri.

La rehabilitación en pacientes con EP aúna fisioterapeutas –que ayudarán a mejorar la marcha-logopedas –que trabajarán la capacidad de comer y de hablar- y la terapia ocupacional, que pone el foco en devolver a estos pacientes la autonomía en tareas cotidianas como comer, vestirse o asearse.

Importancia de diagnóstico precoz

Algunos de los síntomas de la EP pueden estar asociados a otras enfermedades, lo que en ocasiones puede retrasar el diagnóstico del Parkinson y, por lo tanto, un tratamiento precoz que alcance buenos resultados en el control de la enfermedad.

En el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Vithas Nisa 9 de Octubre los casos de sospecha de Parkinson o pacientes con síndromes parkinsonianos, se pueden someter a varias pruebas no invasivas y de corta duración, y según sea la sospecha clínica permiten  ¨estimar la alteración en el neurotransmisor de dopamina (PET-TC DOPAMINA), la neurodegeneración neuronal (PET-TC FDG) o la pérdida de la inervación simpatíca cardíaca (MIGB cardíaca), estudios que se pueden realizar en combinación, para diagnósticos más precisos y tempranos¨, según explica el Dr. Pablo Sopena.

En una persona-  explica el Dr. Carlos Martínez -con síntomas que pueden hacer sospechar que padezca la enfermedad de Parkinson, como por ejemplo, un temblor esencial, la exploración será normal; mientras que en un paciente con Parkinson las imágenes del estudio desvelarán un defecto en la concentración de dopamina en esas estructuras profundas del cerebro”.