Los ejercicios aeróbicos reducen un tercio el riesgo de padecer cardiopatía isquémica

6/4/18

Todos sabemos que practicar ejercicio regularmente es beneficioso para la salud. De hecho, la reducción del riesgo para padecer un infarto de miocardio es de un 38% en los individuos que realizan algún tipo de actividad física con relación a los sedentarios.

En el día mundial de la actividad física, el Servicio de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime insiste en los amplios beneficios que aporta la actividad física realizada de forma regular, tanto en la esfera cardiovascular como en la salud  psicofísica en general. En palabras de Fernando Dicenta, Responsable de Cardiología del Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime, “los beneficios que aporta el ejercicio físico realizado de forma regular son muy amplios englobando tanto el punto de vista cardiovascular como el psicosocial  y sin olvidar -añade- que en adición y para implementar una buena prevención primaria, han de suprimirse factores de riesgo mayores como el tabaquismo, el perfil lipídico desfavorable o la hipertensión arterial”. El Hospital Vithas Nisa Rey Don Jaime pertenece al grupo sanitario Vithas que cuenta en España con 19 hospitales y 27 centros médicos

Ejercicios aeróbicos

Las caminatas, el trote ligero, la natación o el ciclismo permiten que el organismo use el oxígeno de manera más eficiente y brinde máximos beneficios al sistema cardiovascular. Tal como explica el Dr. Dicenta “un mínimo de 20 minutos de ejercicio cardiovascular, tres o cuatro días por semana es suficiente para mantener una buena condición física, pero evidentemente –puntualiza– la intensidad con el que se realice depende de la edad y de la capacidad funcional previa“.

Un programa de ejercicio cardiovascular válido sería comenzar con 10 minutos de precalentamiento, para ir aumentando la frecuencia cardiaca. Del precalentamiento se pasa a la práctica durante 20 minutos o más de algún ejercicio cardiovascular hasta lograr la frecuencia cardiaca de entrenamiento en la zona de frecuencias submáximas.

Este programa de ejercicios también incluye a las personas que han sufrido una patología cardíaca previa ya que como explica el Dr. Dicenta “el ejercicio físico moderado y supervisado es un pilar básico de todos los programas de rehabilitación cardíaca, mejorando la calidad de vida y el pronóstico de las personas en prevención secundaria”. “Sin lugar a duda, –concluye-, yo recomiendo un reconocimiento clínico y pruebas complementarias para descartar patología cardiovascular subyacente en todas las personas que se inicien en la práctica deportiva con vistas a una intensidad elevada

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