Mammi: mini PET para estudiar el cáncer de mama

01/06/2009

DRES. R. SOPENA Y C. MARTÍNEZ / MEDICINA NUCLEAR HOSPITALES NISA 9 DE OCTUBRE

Fig. 1ª.- Equipo MAMMI. Obsérvese sus reducidas dimensiones.

Fig. 1ª.- Equipo MAMMI. Obsérvese sus reducidas dimensiones.

En el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Nisa 9 de Octubre se están realizando las primeras pruebas experimentales de un innovador equipo denominado MAMMI desarrollado por la empresa Oncovision y el Instituto de Física Corpuscular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IFIC-CSIC).

MAMMI es el acrónimo de Mamography with Molecular Imaging. Se trata de un detector que utiliza la conocida tecnología PET (Positron Emission Tomography) para el estudio específico del cáncer de mama.

El equipo ha sido construido bajo las normas de seguridad eléctrica europeas. Así, las pruebas de seguridad realizadas en un laboratorio acreditado han dado una respuesta positiva. El detector es un anillo que se acopla al pecho de la mujer que se coloca tumbada en posición prona y a continuación realiza un escaneo del mismo en tan solo 15 minutos (Fig 1ª y 2ª).

El fundamento de la utilización de la PET en el cáncer de mama se fundamenta en que mediante esta tecnología es posible determinar donde se encuentran las células tumorales. Para ello, se administra una dosis muy pequeña de glucosa radioactiva que se localizará en aquellos lugares donde se produzca un aumento del consumo de la misma.

Dado que las células tumorales consumen una gran cantidad de energía y como la fuente fundamental de obtención de la misma es la glucosa, mediante esta exploración podemos detectar con facilidad las lesiones tumorales. La capacidad de un equipo PET para detectar una lesión se basa en la combinación de dos factores: el tamaño de la misma y la cantidad de glucosa que consuma la lesión. Estos dos parámetros se conocen como resolución y sensibilidad.

Fig. 2ª.- Anillo detector con soporte para la introducción de la mama.

Fig. 2ª.- Anillo detector con soporte para la introducción de la mama.

En el servicio de medicina nuclear del Hospital Nisa 9 de Octubre hemos realizado una serie de experimentos para valorar la resolución y la sensibilidad del equipo MAMMI frente a los PET convencionales. Así, para comprobar el tamaño mínimo que debe tener una lesión para poder ser detectada por este equipo, hemos diseñado un simulador plástico de la mama en cuyo interior se han colocado bolas de distinto tamaño.

De esta manera hemos podido demostrar como con MAMMI se han logrado detectar bolas de hasta 2 milímetros, mientras que con los PET convencionales es dificultoso visualizar las menores de 5 mm. Por otra parte, utilizando distintas cantidades de glucosa colocadas en el interior de las bolas, hemos observado como la sensibilidad de detección de MAMMI es también mucho mayor (Fig 3ª).

MAMMI presenta innumerables ventajas frente a los clásicos equipos PET para el estudio de las lesiones mamarias. En primer lugar, se trata de un aparato portátil y de unas dimensiones reducidas. Además, realiza la exploración en un tiempo corto, permite visualizar lesiones de menor tamaño que con los PET convencionales y además, al acoplarse el detector al pecho de la mujer, las lesiones se sitúan mucho mas cercanas al detector por lo que también pueden ser observadas aquellas que tienen un menor consumo de glucosa. Sin embargo, MAMMI no tiene la capacidad de rastrear el cuerpo entero, por lo que no es posible valorar en el cancer de mama la posible afectación ganglionar ni la diseminación de la enfermedad, es decir las metástasis.

Dado que MAMMI puede ser ubicado junto a los equipos PET o PET-TAC, si en la experimentación clínica se obtienen los mismos resultados que hemos comprobado con el simulador, MAMMI tendrá unas aplicaciones específicas en el estudio de las lesiones mamarias dudosas, para seleccionar la toma de biopsia y también para comprobar como responden las lesiones a los distintos tratamientos.

Mediante una única exploración, utilizando la misma dosis de glucosa podemos emplear el equipo MAMMI para realizar la valoración específica de la mama y a continuación, mediante el PET o PET-TAC, realizar un barrido de cuerpo entero con objeto de disponer de toda la información, tanto de la enfermedad local de la mama como de la posible extensión de la misma.

Fig. 3ª.- Simulador de mama. Las dos imágenes de la derecha corresponden a la detección de lesiones en el plano coronal y transverso. La bola de menor tamaño visualizada tiene un diámetro de 2mm.

Fig. 3ª.- Simulador de mama. Las dos imágenes de la derecha corresponden a la detección de lesiones en el plano coronal y transverso. La bola de menor tamaño visualizada tiene un diámetro de 2mm.