Pedro cumple dos años

01/04/2014

Cada año nacen en España cuatro mil niños con problemas de corazón. Pedro fue uno de ellos. Con tan sólo 20 semanas de gestación su futuro se anticipaba complicado e incompatible con la vida. Recientemente ha cumplido dos años.

“Jamás podía mi cabeza llegar a imaginar que existiese gente como vosotros. Profesionales como vosotros. Personas como vosotros”

“Jamás podía mi cabeza llegar a imaginar que existiese gente como vosotros. Profesionales como vosotros. Personas como vosotros”

Ésta es la historia de Pedro. Sus padres han querido contarla en muestra de agradecimiento por el trato recibido en el Hospital Nisa Pardo de Aravaca, centro en el que nació y fue tratado de su cardiopatía congénita.

PEDRO

El 22 de febrero de 2014, Beltrán y Pedro cumplieron dos años. Unas semanas más tarde, el 13 de Marzo de 2014, hizo un año de la tercera cirugía de Pedrito, Peter, Pit… no sé ya las formas en la que, con tanto amor, le llamáis.

No sé cuántas veces he empezado a redactar esta carta en estos dos años… muchísimas. Y siempre que termino de escribir hago lo mismo. La rompo. ¿Sabéis por qué? En ninguna soy capaz de plasmar en palabras todos los sentimientos que tengo. A veces pienso que el castellano, siendo la lengua más rica en vocabulario del mundo, se queda muy corto para lo que quiero expresar. Son muchas las palabras que aparecen en mi cabeza cada vez que me siento a escribir: cariño, amor, afecto, apoyo, emoción, respeto, admiración, consuelo, amistad, seguridad, aprendizaje, profesionalidad, dedicación, vocación, empeño, sacrificio, sangre fría, saber estar, humanidad, corazón… en fin, todo aquello que hemos recibido y sentido de todos y cada uno de vosotros. Y en especial, de cómo habéis tratado, tratáis y tratareis a nuestro hijo Pedro.

Jamás podía mi cabeza llegar a imaginar que existiese gente como vosotros. Profesionales como vosotros. Personas como vosotros.

Todo empezó una dura tarde durante la realización de la Eco de las 20 semanas de nuestro tercer embarazo, esta vez gemelar. Todavía estábamos asimilando la noticia de nuestros futuros mellizos (que se sumaban a Nicolás y a Alonso, por cierto, todos nacidos en Nisa Pardo de Aravaca) cuando nos dijeron que uno de nuestros pequeños tenía un problema de corazón. A Pedro le diagnosticaron una Cardiopatía Congénita Compleja que, junto con otras anomalías adicionales, hacían su futuro muy complicado e incompatible con la vida.

Aún recuerdo ese día y se me ponen los pelos de punta. Fue una noticia muy dura. Por aquel entonces ya teníamos una relación muy cercana con Nisa y de manera especial con nuestra pediatra, la Dra. Mª Jesús Pascual. Con Chus. Ahora madrina de Pedro, amiga incontestable y pilar fundamental de esta carrera de fondo que está corriendo Pedro.

Ya lo teníamos de antes, pero a partir de aquel momento todo fue a más. Encontramos en Chus no sólo el apoyo médico y profesional. No sólo el apoyo a unos padres perdidos y superados por todo aquello. Encontramos un apoyo incondicional a nivel personal fuera de toda medida.

Enseguida nos puso en contacto con el equipo de Cardiología Infantil del Hospital, representado en la figura del Dr. Mario Cazzaniga. Nuestro Mario, también absolutamente fundamental en todo esto. Siempre positivo, siempre contagiando energía y fuerza, siempre pausado y cerebral. Manejando con Chus los tiempos de toda esa información que nos llegaba y que teníamos que asimilar y entender. Siempre coordinados, siempre dispuestos a estar con nosotros y a resolver todo lo que nos inquietase o no entendiésemos las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año. Y esto es literal, no es la típica frase.

Pasó el embarazo, meses de dura preparación para un posible final no deseado de nuestro hijo. Y llegó el día.

Un 22 de Febrero de 2012, absolutamente cotidiano, que trajo al mundo a Beltrán y a Pedro a nuestras vidas y a la de sus hermanos. Desde el primer minuto Pedro se agarró a la vida con una determinación, una fuerza, y unas ganas de vivir absolutamente conmovedoras. Nos rompió los esquemas día a día, minuto a minuto.

Unas ganas de vivir que encontraron continuidad en todos vosotros. En Chus, en Mario, en el equipazo de la UCI Pediátrica, y en las manos privilegiadas de un ser divino. En las manos mágicas de su cirujano, el Dr. Rubén Greco. Para mí, las manos de Dios. Seguro que la vida le devolverá todo lo que está dando día a día a tantos niños.

Hace poco leía en El Mundo una noticia a cerca de una cirugía cardiaca a un bebé, y estaba escrita en términos de vanguardia, de excelencia, absolutamente pionera y casi como si fuera de ciencia ficción. Hablaba de extracorpórea, de congelación, de técnica, etc… Todo lo que escribieron de aquel equipo médico, me hizo sentir mucha rabia. Todo aquello lo habíais hecho ya con Pedro en tres cirugías diferentes, en menos de un año y medio. Tres operaciones que, normalmente, requieren una edad del paciente mayor de la que tiene Pedro. Y hechas mucho antes de leer esta noticia. Merecéis tanto o más que ellos ese reconocimiento profesional.

Tres cirugías durísimas que Pedro pasó con tres post-operatorios nada fáciles. Todos complicados y difíciles, a pesar de sus enormes ganas de vivir. En todas y cada una de esas operaciones el equipazo de la UCI Pediátrica de Nisa ha dado lo mejor de sí mismos. Volcados con Pedro a tope. Y no sólo con Pedro. También volcados en hacer más fácil, para nosotros los padres, esas semanas tan difíciles de permanencia en la UCI. Siempre contagiando alegría, siempre transmitiendo cariño y apoyo en los muchos momentos difíciles que hemos pasado allí. No hay nadie de esta UCI que no haya pasado momentos delicados con Pedro.

Y siempre con una profesionalidad y una determinación de absoluta excelencia propia de los equipos más expertos a nivel mundial. No tenéis nada que envidiar a ninguna UCI del mundo, más bien lo contrario.

Todo el cariño, los cuidados y atenciones que ha recibido, recibe y recibirá Pedro de todos vosotros son huellas imborrables para él y para nosotros. Gente joven, pero repito, con una profesionalidad y un corazón de valor incalculable. Un activo de la UCI que debéis cuidar como si fuera oro puro. No cambies nunca.

Patri, Arantxa, Miriam, Lola, Laura, Patricia, Elena, Marta, Francia, Pilar, Ángel… todos y cada uno de los que componéis este equipazo, habéis sido fundamentales e imprescindibles para que hoy Pedro pueda cumplir dos años llenos de felicidad y de vida. Y lo seguiréis siendo en el futuro.

Rafa, Nines, Raquel Gascón, Sara, etc… todos los pediatras que formáis parte de la UCI, también sois responsables de haber llegado hasta aquí.

Pero esto no se queda aquí, a Pedro le quedan todavía batallas por librar en esta carrera de fondo en la que está luchando día a día. Pero cuando unos padres saben que detrás de todo hay un Hospital como Nisa Pardo de Aravaca, con un equipazo de médicos y enfermeros como sois vosotros, sabes que todo irá bien.

De todo corazón. Gracias a todos sin excepción. Perdón si me dejé a alguien, a estas alturas de carta, me cuesta contener mis emociones.

No hay día que no dé gracias a Dios por haberos puesto en el camino de Pedro. Y en especial doy gracias por haber conocido Chus, su madrina y nuestra amiga.

Sólo una última cosa. No soy persona de pedir nada a nadie, pero voy a hacer una excepción. Le pido a la Gerencia del Hospital Nisa Pardo de Aravaca que, por favor luche por todos y cada uno de los profesionales que componen este equipazo. Todas las empresas buscan la excelencia. Nisa ya la tiene con todos ellos. Es su marca de calidad. Hacen a Nisa muy grande.

Y a todos vosotros, no cambiéis. Sé que no lo haréis porque uno nace, no se hace.