Perder el miedo para vivir mejor

01/04/2009

No mata, pero puede menoscabar seriamente la calidad de vida. La hernia discal es una de las causas más frecuentes de lumbago y ciática. Cuando fármacos y tratamientos posturales no solucionan el problema, la cirugía puede acabar con él. Sin embargo, el miedo a pasar por quirófano explica, en muchos casos, lo injustificable: años de dolor y sufrimiento.

NeurocirugíaEl disco intervertebral está situado entre dos cuerpos vertebrales y su salida de esta situación se denomina hernia. La cantidad de disco que sobresale a modo de rebaba condiciona que la dinámica vertebral sea congruente o no. La dirección hacia donde sale el disco produce diferentes síntomas. Lumbalgia si la salida del disco es central y ciática si la salida es hacia un lado.

Analgésicos, reposo y relajantes musculares constituyen un primer tratamiento para la hernia discal. En ocasiones, el problema queda lejos de solucionarse y llega a comprometer seriamente la calidad de vida de quien la padece. El Dr. Bordes, neurocirujano con una dilatada experiencia en patología discal, aclara las dudas más comunes en torno a hernia discal y la conveniencia de una intervención quirúrgica tras fracasar tratamientos previos. “La cirugía está indicada para personas que incluso ven afectada su vida social por su problema de espalda. No pueden, por ejemplo, hacer cosas tan sencillas como ir de compras o coger en brazos a un bebé”. En estos casos, la cirugía es la gran redentora frente a un dolor crónico e invalidante.

PRÓTESIS MÓVILES

La aparición de prótesis dinámicas supuso una auténtica revolución en la cirugía de patología de disco. Y es que, hasta su llegada, la cirugía lograba mitigar el dolor, pero el precio a pagar era alto: la pérdida de movilidad en la columna. Hoy, sin embargo, explica el Dr. Bordes, “hay múltiples sistemas -DYNESYS, COFLEX, etc.- que, gracias a novedosos sistemas de sujeción, acaban con el dolor sin comprometer el movimiento. Existen también sistemas rígidos, como el MESA, con variaciones técnicas que permiten la intervención con cirugía mínimamente invasiva”.

El Dr. Bordes lleva más de diez años utilizando prótesis dinámicas para optimizar el resultado de sus intervenciones.

Experiencia. El Dr. Bordes comenzó a emplear las prótesis dinámicas en cirugía de raquis en 1998. La aparición de estas prótesis supuso un gran avance en tanto en cuanto evitaba la pérdida de movilidad en la columna.

Experiencia. El Dr. Bordes comenzó a emplear las prótesis dinámicas en cirugía de raquis en 1998. La aparición de estas prótesis supuso un gran avance en tanto en cuanto evitaba la pérdida de movilidad en la columna.

DESCONOCIMIENTO DE LA CIRUGÍA

El miedo a pasar por el quirófano lleva, en ocasiones, a la resignación frente al dolor. “Sólo el desconocimiento del alcance que hoy en día tiene la cirugía de raquis explicaría el tormento de quien acepta convivir diariamente con el dolor crónico”, afirma el Dr. Bordes.

La intervención quirúrgica de una hernia discal puede realizarse en cualquier momento (siempre y cuando el problema no derive en serias complicaciones neurológicas, en cuyo caso la cirugía cobra carácter de urgencia). En este sentido, el Dr. Bordes apunta la conveniencia de “abordar el problema cuanto antes para optar por un tipo de cirugía menos invasiva”. El tiempo quirúrgico de estas intervenciones no sobrepasa las dos horas; en cuanto a la recuperación, no suele extenderse más de cuatro semanas, si bien, apunta el Dr. Bordes, “se hace necesaria una re educación de paciente: postural, ergonómica, de actividad física, etc.”.

“Cuando un profesional recomienda una técnica está en condiciones de asegurar un buen resultado, que, en cualquier caso, siempre mejorará el estado anterior a la cirugía”, asegura, para los más escépticos el Dr. Bordes. En este sentido, destaca la extraordinaria situación de la neurocirugía en Valencia. “La sociedad valenciana puede estar tranquila; cualquiera de los especialistas que trabajan en esta ciudad gozan de una capacitación del más alto nivel”.

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