Plantarle cara al cáncer

01/09/2009

“Para mí fue como si la vida de pronto se parase y todo perdiera el sentido de repente”. Recibido el mazazo del diagnóstico, Inés Moreno decidió plantarle cara a la enfermedad. Hoy coordina los encuentros para enfermos de cáncer que se celebran en el Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

Plantarle cara al cáncer“Sólo alguien que ha tenido el mismo diagnóstico puede comprender toda la revolución que ello acarrea en tu mente y en tu corazón”, afirma desde la experiencia Inés.

Convencido de que, frente al cáncer, se obtienen mejores resultados cuando se complementan los mejores tratamientos de la medicina científico-técnica -cirugía, quimioterapia y radioterapia- con otros recursos terapéuticos, el Dr. Valero (oncólogo) decidió impulsar en Sevilla unos encuentros entre enfermos de cáncer que les permitieran participar en su propio proceso curativo y disfrutar de una mayor calidad de vida.

Y así, en febrero de este año el Hospital Nisa Sevilla Aljarafe se convertía en punto de reunión para los “Encuentros para crecer juntos”. Allí, una media de treinta pacientes oncológicos se dan cita para aprender sobre el uso y la aplicación de una serie de herramientas psicoterapéuticas que influyen positivamente en su calidad de vida.

“El objetivo”, explica el Dr. Valero, “es ayudar a estas personas a conocerse mejor, a adoptar una actitud activa en la curación de su enfermedad y a capacitarles para que usen nuevas habilidades que les permiten encauzar positivamente sus pensamientos, encontrar sosiego mental, equilibrio emocional y alegría, así como aprender a vivir con atención plena cada instante”.

El proceso psíquico por el que pasa un enfermo de cáncer ha sido muy analizado por oncólogos y psicólogos, de modo que se puede establecer un esquema que empezaría con las respuestas negativas ante el diagnóstico para después acabar asumiéndolo; después se llegaría a una etapa de relativa calma al iniciar el tratamiento tras la cual existen dos opciones: quedar atrapado en las respuestas negativas iniciales y dejarse llevar por las circunstancias como sujetos pasivos, o, por el contrario, apostar por una respuesta positiva que pasa por un replanteamiento de la vida llevada hasta el momento. Es en este punto, donde el intercambio de experiencias, el acopio de información o las posibles soluciones ante determinadas emociones que aportan las terapias de grupo pueden hacer una importante labor.

Los doctores Valero y Velázquez coordinan los grupos de terapia.

Los doctores Valero y Velázquez coordinan los grupos de terapia.

“Allí abres tu corazón y aprendes a mirar el dolor, a relativizarlo todo y a encontrar dentro de ti una fuerza que no sabías que existiera; empiezas a vivir momentos de auténtica serenidad y te sientes arropado”, relata Inés.

Además del Dr. Valero, trabajan en los “encuentros para crecer juntos” los doctores Julio Velázquez, Ángel Escudero, la psicóloga Ruth Bórnez y Clotilde Montes, quien junto con Inés Moreno gestiona y coordina las reuniones.

“No somos libres para elegir los acontecimientos de nuestra vida, pero sí podemos elegir cómo enfrentarnos a ellos”. Fue el primer consejo que recibió Inés Montero tras saberse enferma de cáncer. Ella y sus compañeros han convertido tan sabia recomendación en el leitmotiv de los “encuentros para crecer juntos” que, cada quince días, se celebran en el Hospital Nisa Sevilla Aljarafe.

LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN TRAS EL DIAGNÓSTICO

Existen distintas posturas en torno a la idea de si la actitud frente al cáncer puede llegar a influir o no en el desarrollo de la enfermedad. Al margen de esta disyuntiva, lo bien cierto es que nadie vinculado de una u otra forma a la oncología pone en duda la importancia que cobra adoptar determinadas actitudes y contar con el respaldo de otros para allanar el difícil camino que queda por delante tras el diagnóstico. Desde la Asociación Española contra el Cáncer se destaca el papel de la comunicación como herramienta imprescindible y se apuntan las siguientes recomendaciones para facilitar la comunicación con los demás:

  • Comparta sus miedos y preocupaciones. Por difícil que a veces resulte, mantenerlos en secreto no los elimina ni evita que las personas que le rodean se preocupen por usted. Comparta su alegría y esperanza, pero también su tristeza, impotencia y temor. No permita que el sentimiento de soledad se convierta en un problema más.
  • Hable con franqueza y sinceridad sobre lo que le molesta, incomoda o asusta.
  • Pida ayuda. Exprese lo que le gusta, le ayuda o necesita de los demás. No espere que lo adivinen.
  • Cuente con las personas cercanas a la hora de tomar decisiones. Aunque será usted quien decida, hablar con sus familiares le puede facilitar el proceso.
  • Decida lo que quiere hacer, aunque los demás no estén de acuerdo. Explíqueles sus razones y por qué lo quiere así.
  • No tenga miedo de llorar si lo necesita. Elija a la persona y el momento en que desea hacerlo. El llanto ayuda a liberar tensión.
  • La comunicación no es la solución a todos los problemas, pero sí le ayudará a resolver muchos de ellos.
  • Una buena comunicación con los demás favorece la aparición de sentimientos positivos, ayuda a reducir la sobrecarga emocional y facilita que los demás puedan proporcionarle el apoyo que necesita.

secciones: oncología, psicología