Prever el Alzheimer años antes de que aparezca

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26/03/2014

En 1906 Alois Alzheimer describió una nueva enfermedad que producía pérdida de memoria, desorientación y alucinaciones. Alzheimer describió la presencia de placas de amiloide -un péptido o molécula formada por la unión de distintos aminoácidos- en la sustancia gris del cerebro de estos enfermos, y las asoció  a la degeneración de las estructuras neuronales.

Recientemente, el Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Nisa 9 de Octubre sometió a un paciente a un PET cerebral para estudio de las placas de amiloide. Es la primera vez que un centro hospitalario europeo realiza esta exploración, fuera de ensayo clínico, y tras ser acreditada su eficacia por distintos estudios clínicos. La exploración dura quince minutos, aproximadamente, y no precisa preparación alguna por parte del paciente, siendo una técnica segura y no invasiva.

DESPEJAR LA SOSPECHA

Mediante la administración por vía intravenosa de un isótopo, esta exploración es capaz de mostrar imágenes de los depósitos de amiloide que den respuesta a una sospecha fundada de enfermedad de Alzheimer. “La prueba debe solicitarla un especialista en demencias -neurólogos o geriatras, principalmente- ante síntomas incipientes de la enfermedad (generalmente una alteración de la memoria para hechos recientes) y deber ir acompañada de una exploración neuropsicológica indicativa”, explica el Dr. Antonio del Olmo, neurólogo experto en demencias del Hospital Nisa 9 de Octubre.

Con todo, la presencia de placas amiloide no conduce irremediablemente a un diagnóstico de padecer Alzheimer, sino que apoya y orienta al clínico en la sospecha. “Los resultados deben ser informados por médicos nucleares con licencias específicas para informar este tipo de exploraciones”, apostilla el Dr. Pablo Sopena. Así, un resultado positivo exige un  análisis exhaustivo, por parte del especialista, un resultado negativo es claro: el Alzheimer no está detrás de incipientes pérdidas de memoria. Pero va más allá: el paciente no padecerá la temida enfermedad en los próximos años.
“La PET de amiloide refleja fielmente lo que se vería en una evaluación post-mortem y que antes sólo se confirmaba en la necropsia”, comenta el Dr. Carlos Martínez,  del Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Nisa 9 de Octubre.

“El fármaco que utilizamos en la PET de amiloide va a marcar aquellos elementos anómalos (placas de amiloide) que se depositan en el cerebro y que impiden que las neuronas se comuniquen entre sí, anticipando información diagnóstica antes de que se produzca muerte neuronal o la pérdida de volumen”, aclara el Dr. Pablo Sopena.

REVOLUCIÓN DIAGNÓSTICA

Hasta la fecha, los distintos estudios diagnósticos de imagen RM y TAC, desvelaban la pérdida de volumen.  Antes que se produzca esta pérdida de volumen, hay una disfunción neuronal que los estudios PET con fluorodesoxiglucosa permiten evaluar. Pero, incluso antes de la disfunción neuronal, se produce en el cerebro un depósito de las placas de amiloide, que puede ser estudiado con PET.

La PET de amiloide es la primera y única herramienta diagnóstica aprobada por la Unión Europea que muestra la presencia o ausencia de placas amiloides, suponiendo una autentica revolución diagnóstica en torno al Alzheimer.