Probada eficacia del PET con Fluorine en la detección de metástasis óseas

DRES. R. SOPENA Y C. MARTÍNEZ / MEDICINA NUCLEAR DEL HOSPITAL NISA 9 DE OCTUBRE

01/10/2011

El Servicio de Medicina Nuclear del Hospital Nisa 9 de Octubre, en un proceso de mejora constante, continúa realizando innovaciones tanto en el campo de la medicina nuclear como en el campo de la Tomografía por Emisión de Positrones (PET).

Fig. 1ª: Scintimun es una exploración altamente fiable para el estudio de la infección ósea y tiene un impacto positivo en la decisión terapéutica.

Fig. 1ª: Scintimun es una exploración altamente fiable para el estudio de la infección ósea y tiene un impacto positivo en la decisión terapéutica.

En el campo de la medicina nuclear convencional, hemos puesto en marcha una nueva técnica para la detección de la infección en patología ósea (Scintimun). Esta técnica tiene un gran interés para descartar o confirmar la existencia de infección en las prótesis. Los granulocitos (células sanguíneas de la serie blanca) migran hacia los lugares donde se produce la infección. La exploración se realiza mediante la utilización de anticuerpos monoclonales murinos que marcan los granulocitos activados que se depositan en los lugares de infección. Las imágenes se obtienen en una fase precoz (3 horas) y tardía (24 horas). La combinación de los datos de ambos estudios permite realizar un diagnóstico preciso. Scintimun es una exploración altamente fiable para el estudio de la infección ósea y tiene un impacto positivo en la decisión terapéutica. Esta exploración mejora los estándares actuales (Galio) utilizados en medicina nuclear. En la Fig. 1ª mostramos un ejemplo de esta exploración. La administración de anticuerpos monoclonales murinos puede conducir al desarrollo de Anticuerpos Humanos Anti-Ratón (Human Anti-Mouse Antibodies (HAMA), por lo que antes de realizar esta exploración debe realizarse una valoración del paciente para conocer la posible exposición previa a anticuerpos monoclonales murinos.

DETECTAR METÁSTASIS ÓSEAS

Una de las exploraciones de la medicina nuclear convencional más frecuentemente demandadas es la gammagrafía ósea (rastreo óseo). Las indicaciones de este estudio guardan relación con la sospecha de afectación ósea. En el caso de pacientes oncológicos, la gammagrafía ósea se utiliza para confirmar o descartar la posible existencia de metástasis óseas. Esta exploración se realiza mediante la utilización de difosfonatos marcados con 99mTc. Estos compuestos se depositan en los cristales de hidroxiapatita de la matriz ósea y nos permiten descartar alteraciones que cursan con una muy pequeña alteración de la misma. Esta exploración es muy sensible para detectar afectación ósea ya que con lesiones que produzcan una desmineralización del 5% ya es positiva; sin embargo, por el contrario, la gammagrafía ósea es inespecífica ya que no nos permite conocer cuál es su causa.

En la actualidad, la Tomografía de Emisión de Positrones nos permite disponer de una nueva exploración que mejora el rendimiento diagnóstico obtenido mediante la gammagrafía ósea. El compuesto utilizado es el 18F-Fluoruro de Sodio (Fluorine). Este producto muestra una mayor estabilidad “in vivo” y unas características cinéticas superiores a los difosfonatos, por lo que el depósito del mismo en el hueso es más “intenso”; este hecho nos permite visualizar lesiones de débil fijación. Por otro lado, los equipos PET tienen la capacidad de detectar lesiones mucho más pequeñas que las gammacámaras de medicina nuclear, lo que también contribuye a una mejora en la detectabilidad de las lesiones. Por otra parte, el equipo PET tiene la posibilidad de realizar un estudio TAC de la zona sospechosa obteniendo imágenes fusionadas PET/TAC, con lo que además podemos aumentar la especificidad de la exploración al obtener de forma simultánea información morfológica y metabólica. La valoración del estudio con Fluorine se realiza de forma similar al de la gammagrafía ósea convencional por lo que los médicos nucleares ya disponemos de una amplia experiencia.

La utilización del Fluorine también nos permite realizar la exploración a los treinta minutos de la inyección del producto sin necesitar las tres horas de espera que precisan los difosfonatos. Respecto a la dosis de radiación recibida por el paciente, hay que señalar que es similar en ambas exploraciones.

En los últimos años existe una amplia experiencia internacional que prueba el mayor rendimiento diagnóstico del Fluorine (PET) respecto a los difosfonatos (gammagrafía ósea) en el estudio de los pacientes oncológicos con sospecha de afectación metastásica). Estos mismos hallazgos también se han obtenido en el estudio de múltiples patologías óseas benignas. A nuestro juicio, debido a todas las consideraciones mencionadas, habría que sustituir la gammagrafía ósea con difosfonatos por el PET con Fluorine.