Qué hacer ante problemas de incontinencia urinaria

incontinencia-urinaria29/09/2017

La incontinencia urinaria se define como la “pérdida de orina involuntaria”. Durante muchos años, esto ha sido fuente de incomodidad, inquietud y vergüenza, pero desde hace poco tiempo la medicina y la rehabilitación han tomado cartas en el asunto para buscar una solución, aunque antes de llegar a ello debemos dejar claros algunos conceptos básicos.

Lo primero que hay que saber es que esta alteración puede afectar tanto a hombres como a mujeres, aunque debido a la anatomía, estas últimas son más propensas a sufrirla, esto es especialmente cierto en mujeres que han pasado por un periodo de embarazo y parto, o si tienen una edad más avanzada.

La razón más común por la que se producen estos escapes de orina es por una alteración en el suelo pélvico, esto es, una serie de músculos dispuestos en varias capas que rodean la parte baja de la pelvis y engloban los órganos de evacuación y sexuales. Estos músculos, al igual que los que nos permiten estar de pie durante horas, están hechos para trabajar de forma constante, adaptándose a las posturas y las diferentes presiones que vienen ocasionadas por las labores del día a día.

Y aquí es donde empiezan los problemas. Si no se mantiene un cuidado adecuado y correcto de estos músculos, pueden ocurrir multitud de patologías relacionadas con el deseo miccional o la incapacidad para contener la orina. Para simplificar estableceremos dos casos:

Incontinencia urinaria de esfuerzo

Esta patología ocurre cuando los músculos se han vuelto demasiado débiles como para soportar las presiones y la carga del cuerpo, al estar debilitados, la vejiga es incapaz de contener la orina dentro de sí misma, y eso provoca al principio pequeños escapes y goteos, en especial al realizar esfuerzos importantes, ciertos ejercicios o al reír. Si no es tratado adecuadamente, los escapes pasan a ser cada vez más grandes y esto genera una serie de dificultades y limitaciones en las labores de la persona afectada: Empiezan a dejar de hacer ciertos ejercicios, salen menos de casa debido a la inseguridad, les afecta mucho en la esfera psicosocial…Y si no se trata, cada vez la carga se hace más dura y difícil de llevar y se general lesiones y problemas secundarios peligrosos.

Incontinencia urinaria de urgencia

Esta versión de la patología puede considerarse en cierto modo “opuesta”, en lugar de tener músculos demasiado débiles para realizar su función, tenemos músculos que están demasiado activos y han entrado en un bucle, siendo incapaces de relajarse. Esto provoca una actividad excesiva de la vejiga, que tiende a vaciarse cuando no está llena, provocando que se sufra un fuerte deseo de orinar mucho más a menudo de lo normal, lo cual conlleva a tener fugas de orina episódicas cada vez más frecuentes, sobre todo ante estímulos como lavarse las manos, beber agua, ver agua corriendo, etc…, provocando que el paciente tenga que estar constantemente pendiente de la ingesta de líquidos o de tener un baño cerca, con las incomodidades que ello conlleva.

Uno de los elementos más comunes en la clínica es encontrar pacientes que sufren una combinación de estas dos patologías al mismo tiempo. Asimismo, en función de la causa, hay un mayor o menor número de componentes orgánicos alterados.

Ahora bien, sufrimos esta patología, o bien estamos preocupados y queremos evitar sufrirla en el futuro.

¿Qué debemos hacer?

El primer paso es realizar un diagnóstico adecuado y conciso, por ello, la Unidad Multidisciplinar de Suelo Pélvico del Hospital Vithas Nisa Virgen del Consuelo dispone de un equipo de varios profesionales de la salud especializados en suelo pélvico para poder enfocar el problema y elaborar un plan de tratamiento de forma rápida y e caz.

La causa puede ser multifactorial y de gran variabilidad, como hemos dicho, es muy común la presencia de una alteración de los músculos del suelo pélvico, y corregirlo requiere de un proceso de rehabilitación y entrenamiento funcional para romper los bucles que se han formado en el organismo.

El aparato por excelencia para este tipo de trabajo es el biofeedback: una herramienta que muestra en tiempo real cómo funcionan los músculos del paciente, de forma que podemos enseñarle a realizar las acciones y los ejercicios necesarios para reeducar su suelo pélvico y recuperar su salud.

Si bien, en primer lugar, se aconseja emplear un tratamiento conservador, como puede ser rehabilitación o fármacos, existen diversos métodos de trabajo en función de la causa y la gravedad del caso en cuestión, incluyendo una variedad de técnicas quirúrgicas. Independientemente del tratamiento, este trabajo debe complementarse con un entrenamiento constante de la musculatura abdominopélvica, así como un aprendizaje de pautas y cuidados que se debe seguir a lo largo del proceso de recuperación para lograr el mayor porcentaje posible de éxito. En este aspecto, es muy aconsejable disponer de un entrenador o guía que pueda proporcionar al paciente nuevo en la materia una supervisión adecuada durante el proceso de recuperación.

En definitiva:

La incontinencia urinaria debe dejar de ser un tabú en la consulta médica, ya que es una patología que puede ocasionar graves problemas si no se controla antes de que aparezcan los primeros síntomas.

A cualquier mujer que tenga intención de iniciarse en la maternidad le conviene realizarse una revisión previa del suelo pélvico, y preparar su musculatura antes del proceso, para así poder reducir las consecuencias y el tiempo de recuperación tras el embarazo.

Esta patología debe ser tratada mediante un equipo multidisciplinar de médicos, anestesiólogos, fisioterapeutas, preparadores físicos, enfermeros y psicólogos, en especial si el problema lleva años presente y sin un tratamiento adecuado, pues este es el único modo de lograr una recuperación lo más eficiente posible en todas las dimensiones del paciente.

El proceso de recuperación requiere dedicación, paciencia y constancia; la salud no se compra, se gana.

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