¿Qué hay de verdad en la droga caníbal?

AUGUSTO ZAFRA / UNIDAD HOSPITALARIA DE DESINTOXICACIÓN DEL HOSPITAL NISA AGUAS VIVAS (VALENCIA)

La denominada ‘droga caníbal’ tiene apariencia de sales de baño.

La denominada ‘droga caníbal’ tiene apariencia de sales de baño.

21/07/2014

Desde hace un par de semanas, los medios de comunicación no han dejado de hablar de la denominada droga caníbal, una sustancia ilegal que, a tenor de los titulares y de los efectos proclamados a los cuatro vientos por testigos, hace que el que la consume desarrolle un impulso irrefrenable por devorar la carne de sus congéneres.

Sin embargo, y aun admitiendo la espectacularidad de las informaciones, los especialistas debemos hacer un ejercicio de responsabilidad y aclarar, de manera tajante, que no existe ninguna droga que convierta a una persona en caníbal, independientemente de lo mucho que sea capaz de aumentar su nivel de agresividad.

La Metilendioxipirovalerona (MDPV) es una sustancia con propiedades farmacológicas similares a otras drogas como los psicoestimulantes, que desde hace años se comercializa sin control por internet y cuya codificación por parte de los profesionales sanitarios quedaría encuadrado dentro del grupo de las drogas emergentes. Ivory wave (ola de marfil), vanilla sky (cielo de vainilla) o white lightning (relámpago blanco) son los nombres utilizados en el argot callejero para definir a esta sustancia con el objetivo de fomentar su consumo y provocar un abuso por parte de los más jóvenes.

La MDVP como droga psicoactiva, al igual que la cocaína, las anfetaminas o el éxtasis, puede provocar problemas de adicción y dependencia grave. Sus efectos más frecuentes son desinhibición, euforia, hiperalerta, insomnio y excitación psicomotriz. En situaciones concretas que tienen que ver con la frecuencia y la intesidad del consumo, y más aún con la vulnerabilidad intrínseca de la persona, el frenesí bioquímico que provoca a nivel cerebral puede desembocar en síntomas orgánicos y mentales mayor gravedad: hipertermia maligna, arritmias, psicosis alucinatorias, paranoias y pensamientos suicidas que requieren un abordaje psiquiatrico intensivo, muchas veces en régimen de ingreso. 

¿Y por qué caníbal?

La MDVP es capaz de provocar episodios de agresividad de elevada aparatosidad y episodios de extrema violencia al igual que otras sustancias psicoestimulantes del grupo de las anfetaminas y el éxtasis, o incluso la cocaína o el alcohol cuando existe una importante intoxicación aguda. Éstos estados pueden asociarse a mordiscos o desgarros mediante dentelladas aunque no se le puede atribuir esta característica como específica de la MDVP. Por ello, utilizar el término «droga canibal» o «droga del ataque zombie» para definir al MDVP obedece a circunstancias mediáticas con el objetivo de dar publicidad, generar alarma social y dotar de una exclusividad a este estupefaciente que no corresponde con la realidad. 

La cultura del desenfreno y la fiesta nocturna a menudo busca sensaciones extremas y traspasar los límites de la diversión sana y saludable en el que el consumo de drogas legales (alcohol) o ilegales (cocaína, cannabis, opiáceos, anfetaminas…) compiten con las llamadas «drogas emergentes» (setas alucinógenas, ketamina, GHB, Popper, shabú, salvia, Khat, estramonio, krokodil, nexus, 4-MTA…) que se pueden conseguir por internet sin una legislación definida y con escasos filtros de control dando lugar a una fácil accesibilidad de cualquier persona que posea unos mínimos conocimientos como internauta.

Desde la Clinica de Desintoxicación del Hospital Nisa Aguas Vivas estamos especialmente sensibilizados respecto a temas actuales sobre las adicciones y la patología dual con el objetivo de prevenir, informar y concienciar a pacientes y familiares. Las noticias no contrastadas y las leyendas urbanas sobre los efectos de las drogas contribuye a dar una publicidad de impacto errónea que puede aumentar la posibilidad de abuso por parte de la juventud como población vulnerable y cuyas consecuencias a futuro pueden resultar nefastas.