Real Decreto sobre prestaciones sanitarias y PET

FIG.1 Corte coronal. Estudio TC. Se visualizan las estructuras anatómicas.

FIG.1 Corte coronal. Estudio TC. Se visualizan las estructuras anatómicas.

01/11/2006

Recientemente se ha publicado el Real Decreto 1030/2006, de 15 de septiembre, por el que se establece la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud y el procedimiento para su actualización. En su apartado 5.2.5 el mencionado Real Decreto estipula que quedan incluidos “la Medicina nuclear diagnóstica y terapéutica, incluida la tomografía por emisión de positrones (PET), y combinada con el TC (PET- TC), en indicaciones oncológicas de acuerdo con las especificaciones de la ficha técnica autorizada del correspondiente radiofármaco”.

La inclusión de la PET-TC en las prestaciones del Sistema Nacional de Salud ha sido el resultado de una larga historia. Dicha técnica ha sido sometida a un amplio proceso de evaluación de su rendimiento por parte de todas las Agencias Internacionales de Evaluación Tecnológica, de tal forma que se trata de la tecnología diagnóstica más amplia y exhaustivamente valorada en su rendimiento.

LA PET EN ESPAÑA

En nuestro país, la implantación de la PET en el Servicio Nacional de Salud (SNS) se inició en junio de 2002 mediante la utilización del llamado protocolo de uso tutelado de la PET (UT-PET). Simultáneamente, la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias (AETS) del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, inició un estudio en las 10 indicaciones sometidas a uso tutelado en las que ya existía evidencia en la bibliografía internacional, incluidos los distintos informes de las Agencias de Evaluación, acerca de la utilidad de la PET: en una serie de indicaciones oncológicas: recurrencia de melanoma maligno, cáncer colorrectal, de cabeza y cuello y tiroides; caracterización de nódulo pulmonar solitario (NPS), estadificación inicial cáncer de pulmón no microcítico, diagnóstico diferencial entre recidiva/radionecrosis en sistema nervioso central, estadificación, reestadificación y valoración de masa residual de linfomas.

FIG. 2 Mismo corte. Estudio PET. Se observa la actividad funcional.

FIG. 2 Mismo corte. Estudio PET. Se observa la actividad funcional.

El método consistió en un estudio multicéntrico de seguimiento prospectivo de casos sometidos a PET, con un mínimo de 35 pacientes por indicación, en dos años. El objetivo de dicho estudio, que incluyó el análisis de más de 4.000 casos, era servir a los gestores de las Administraciones Sanitarias en la regulación de la PET analizando su eficacia y efectividad respecto a los métodos diagnósticos convencionales y su impacto clínico y terapéutico en las indicaciones mencionadas.

LA CONVENIENCIA DE LA PET

Tras un trabajo complejo y exhaustivo, la AETS concluyó que en la mayoría de los pacientes a los que se les realizaba una PET se obtenía información complementaria, se modificaba el tratamiento y se evitaban pruebas invasivas y terapias innecesarias, mostrándose la técnica útil, precisa y rentable clínicamente. Por tanto, el estudio aconsejaba a los gestores sanitarios que también sería muy conveniente autorizar la inclusión de otras indicaciones oncológicas para ser sometidas a PET, especialmente el cáncer de mama y de testículo. Como consecuencia, se ha logrado la inclusión de la mencionada tecnología en el reciente Real Decreto de la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud.

EL HOSPITAL NISA 9 DE OCTUBRE, PIONERO

En el Hospital Nisa 9 de Octubre hemos sido pioneros en la utilización tanto de la Tomografía de Emisión de Positrones (PET), como en la de la PET-TC. Así introdujimos la PET durante el año 2000 y la PET-TC en el transcurso del año 2004. El Servicio de Medicina Nuclear del mencionado hospital fue el primero en la Comunidad Valenciana y uno de los primeros en el Estado Español en disponer de la mencionada exploración.

FIG. 3 Imagen fusionada PET-TC. Se objetiva de forma simultánea la información morfo-funcional.

FIG. 3 Imagen fusionada PET-TC. Se objetiva de forma simultánea la información morfo-funcional.

Es por tanto para nosotros un motivo de satisfacción el comprobar como esta apuesta tecnológica que realizamos en su día se consolida como un instrumento imprescindible para el estudio de la patología oncológica y así se reconoce por parte del Ministerio de Sanidad y Consumo al introducirse como novedad en el catálogo de prestaciones del Servicio Nacional de Salud.

UNA REVOLUCIÓN DIAGNÓSTICA

La aparición de la Tomografía por Emisión de Positrones (PET) supuso una revolución en el campo del diagnóstico por imagen. Y es que la exploración PET abría paso al diagnóstico funcional: se hacía posible ver cambios funcionales, bioquímicos o moleculares que se producen en el organismo como consecuencia de determinadas enfermedades, la más importante de ellas, por su gravedad y necesario diagnóstico precoz, el cáncer.

PET una revolución diagnóstica Hospital Nisa 9 de OctubreEstos cambios funcionales, visibles a través de la PET, preceden generalmente a los cambios anatómicos y morfológicos -visibles en otras técnicas de diagnóstico por imagen- característicos de las lesiones tumorales, lo que permitió avanzar notablemente en el diagnóstico precoz no sólo del cáncer, sino también de otras patologías del campo de la neuropsiquiatría y de la cardiología.

En 2004, las capacidades de la exploración PET se optimizaron con su aplicación combinada con la TC. Una vez más, y como ya ocurrierra con la PET, el Hospital Nisa 9 de Octubre se anticipaba y era uno de los primeros de España en facilitar a sus pacientes los beneficios de la nueva técnica.