la mirada de Llorenç
La mirada de Llorenç
Llorenç Martínez es periodista. En 2008 sufrió un Ictus.
Hoy, gracias a la Fundación Hospitales Nisa forma parte del Departamento de Comunicación de Nisa.

Removiendo conciencias a base de blog

rafa_buades31/08/2017

L’Abdet, con unos cincuenta habitantes, se enclava en un paisaje montañoso, abrupto e imponente, a menos de 30 kilómetros de distancia hasta la playa, con apenas cinco calles empinadas y nevados inviernos con sabor a leña. Allí vive Rafa Buades, paciente del Centro de Daño Cerebral Vithas Nisa Vinalopó, donde vierte en su blog vivencias personales tras su accidente cerebral, aunque también remueve las conciencias de vecinos y lectores para que no permitan que su pueblo desaparezca.

Pero retrocedamos hasta el principio. En plenas fiestas patronales de esta pedanía, dependiente de Confrides, comarca de la Marina Baixa (Alicante), Rafa (53 años) conoció a Enri, una chica de Alcoi cuyos padres eran nacidos en l’Abdet, y se enamoraron al instante. Al poco tiempo se casaron, nació su hija y se establecieron en Callosa d’en Sarrià, muy cerca de Benidorm, puesto que el trabajo de Buades, encargado en un almacén de frutas y verduras, radicaba en esta ciudad turística.

“Era por la noche y me gustaba, aunque eran muchas horas”, rememora. Un 25 de septiembre de 2010, Rafa se despertó por la mañana para ir al baño. Había cogido un día libre para asistir a la boda de su cuñada, aunque días antes había percibido tres mareos en su jornada laboral, sin importancia aparente: “Cuando salí del aseo caí en el sofá y mi cuñada me oyó. Yo no podía mantenerme de pie y ella creía que estaba borracho, entonces llamó a un primo para llevarme al Hospital Virgen de los Lirios”, en Alcoi.

Le ingresaron todo el fin de semana y le dieron el alta el lunes, con un ictus leve “y con ninguna secuela”, aunque a partir de entonces le hacían análisis todas las semanas. Dos meses después, mientras estaba en un bar con los amigos, notó aquellos mareos anteriores y le llevaron enseguida al hospital. Allí le internaron y tras un fuerte dolor de cabeza perdió la consciencia al anochecer. A los 21 días despertó del coma, con pasajes claroscuros, entre sueño y realidad.

“Sólo podía mover los párpados, pero poco a poco recuperé la movilidad de la mano”, recuerda, aunque esta vez el segundo ictus de Rafa fue una patada al estómago: “Los de la UCI le decían a mi mujer que no sobreviviría”. Sin embargo, resistió el envite y, en febrero del 2011, lo destinaron al Hospital Vithas Nisa Aguas Vivas, en Carcaixent, un centro de neurorrehabilitación integral.

“Nunca había oído hablar del Servicio de Daño Cerebral. Me dejó impresionado el cariño con que se nos trataba a los pacientes”, constata. Dice Rafa que entró en camilla, asustado y con ganas de recuperarse, pero no era consciente del problema real al que se enfrentaba. En el centro recibía fisioterapia, terapia cognitiva, terapia ocupacional y logopedia: “Y me inculcaban paciencia y me concienciaban de las secuelas que tenía”.

CAMBIO DE VIDA

En 2012, le derivaron al nuevo Centro de Daño Cerebral Vithas Nisa Vinalopó, en Elche, para continuar su rehabilitación ambulatoria. Rafa pensó que su ilusión de toda la vida era vivir siempre en l’Abdet. Dicho y hecho, reformaron su casa de cabo a rabo para adaptarlo a su discapacidad.

Enrique antes prefería vivir cerca de la ciudad, ha cambiado de parecer y se ha adaptado al estilo rural. El pueblo también tiene ciertas ventajas, como que siempre pasan furgonetas a entregarles la compra semanal a su casa, amén de la ambulancia que va entre semana a llevar al paciente a su terapia en Elche.

Han pasado siete años desde que Rafa empezó su andadura en terapia. Ahora va un día a la semana y solo tiene fisioterapia en el gimnasio y logopedia. Pero continúa sin poder hablar ni tragar –padece disfagia severa-, sentado en su silla de ruedas eléctrica mientras que su parte izquierda del cuerpo también está atrofiada, como su pierna derecha. “Y no puedo llorar aunque quiera hacerlo. Pero acudir a Elche me sienta bien. Aunque ahora ya no mejoro, me mantengo”, afirma.

No obstante, sus terapeutas opinan que el paciente ni mucho menos está estancado: “Aunque los primeros avances se produjeron en el momento más agudo en su estancia en Hospital Vithas Nisa Aguas Vivas, en Elche sigue consolidando pequeños avances que facilitan algo más su día a día. Actualmente se está trabajando flexibilización, equilibrio, trabajo de la marcha en el que ha aumentado su perímetro y realiza mayor distancia sin aparición de fatiga”. Y en rehabilitación descubrió una pasión oculta hasta entonces.

EL BLOG DE RAFA

“Dado que Rafa tiene mucha dificultad para expresarse oralmente, pudiendo solo emitir algunos sonidos, se pensó que escribiese a ordenador algunas experiencias suyas para poder comunicarse y trasmitir todo lo que necesitase o desease”, evocan desde el centro. Posteriormente, a la logopeda Emilia Ocaña se le ocurrió que el paciente podría publicar estos textos en un blog (http://rabubu.blogspot.com). En octubre de 2014 inició su aventura, y lleva ya mucho trecho recorrido.

“Me ayuda mucho a trasmitir mis ideas, temas que necesito expresar, comunicar o reivindicar”, afirma el paciente. Los logopedas le ayudan a corregir los pequeños errores y publica semanalmente uno o varios artículos: “Rafa es un excelente escritor con mucho que trasmitir. Ojalá hubiese más gente como él que se atreviese a expresar su opinión y el punto de vista sobre su patología”. Sus familiares y amigos están encantados con su web y le dicen que no lo deje nunca, “que alguien tiene que denunciar las injusticias”. Los temas que trata en su blog son variados, aunque se centran en su problemática del ictus y la vida que hace en l’Abdet: las fiestas patronales, el futuro del campo, las rutas turísticas de su comarca, su pasión por la caza (con ayuda de sus amigos ha ido varias veces al coto), hasta ha ideado un sistema para paliar el cambio climático consistente en disminuir los incendios provocados por negligencia.

Pero sobre todo ha puesto en alerta el descenso paulatino que sufre l’Abdet, “un pueblo sin futuro”, titula en su web: “Las instituciones no se responsabilizan, y el consistorio no quiere saber nada. Nos tienen bastante abandonados”. La solución, dice, pasa por el turismo para crear empleo.

“Aprovecharía el auge del barranquismo, apoyaría la cría de abejas, haría publicidad a los deportes de riesgo -escalada, montañismo, carreras- o senderismo. Hay cuevas y simas para la práctica de la espeleología y una cascada digna de ver. Además, tenemos un trinquet de pilota grossa, el más antiguo de Europa, datado en 1772”, enumera. Mientras tanto, aparte de las viejas aficiones –dicen que es un hacha para buscar setas y espárragos en la montaña-, va cultivando otras nuevas, como manifestar sus propios pensamientos desde las redes sociales o también su afición a la pintura.

“Es un paciente diez”, corroboran los rehabilitadores: “Lo mejor es su actitud, siempre positivo, esforzándose al máximo por su buena e inmejorable disposición”. Como reflexiona Rafa en su blog: “Algunas veces me pregunto, ¿por qué me ha ocurrido esto a mí? Y la respuesta que más me gusta es que me he quedado para regalar una sonrisa a los demás”