Robin Williams, un paciente con patología dual

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08/09/2014

La muerte de Robin Williams es algo que nos toca de cerca. Ha sido un personaje con un carisma especial, o al menos es lo que transmitía en sus películas. Uno se encariña con el personaje de una película, y llega a hacerlo suyo, a sufrir con él, a alegrarse con el final feliz, cosa que no sucedió con el actor, la persona, el paciente que padecía lo que nosotros intentamos explicar permanentemente, el paciente con PATOLOGÍA DUAL.

Nos toca de cerca la pérdida de Robin, porque es muy difícil entender la intensidad del sufrimiento que padecía, para tomar una decisión de esa magnitud. Por lo que se sabe, padecía un trastorno depresivo grave, que intentaba enmascarar con el abuso y una grave adicción al alcohol, cocaína y otras drogas. Seguramente, tal situación obedecía a diferentes acontecimientos personales sufridos a lo largo de un periodo prolongado de su vida, como fueron sus dos divorcios, las pérdidas económicas y de status, y el diagnóstico de un trastorno neurológico parkinsoniano. Ni todo el cariño, afecto, reconocimiento y buenos momentos que nos ha hecho pasar a millones de personas delante de la televisión fueron suficientes para vencer la desesperación y la soledad, preso de las adicciones, sumido en las depresiones y sin poder ver ninguna la luz en las tinieblas.

Esta situación es el paradigma que viven los pacientes que tratamos en la Clínica de Desintoxicación y Patología Dual del Hospital Nisa Aguas Vivas cada día. La patología dual, una de las enfermedades que, si una persona tiene el coraje de pedir ayuda de forma realista y honesta, y cumple con las pautas del tratamiento asesorado por los profesionales adecuados, mejor evolucionan de todas. Y ahí comienza el nuevo camino, el de la libertad y la tranquilidad, que seguramente al actor le estaban faltando, y probablemente creyó que, dejando este mundo, al menos podría descansar y vencer ese intenso sufrimiento. Una pena, Robin, a tantos nos llenaste de sonrisas la infancia con “Mork… Nanu-nanu”.

Ojalá su “huida” sirva al resto de personas para realizar una profunda reflexión, y que tomen conciencia sobre la importancia que tiene dejarse ayudar, acompañar y comprender por lo que están pasando con la finalidad de que cada día haya menos casos como el de Robin Williams que lamentar.

Gracias, Robin, por las emociones, las lágrimas y las sonrisas que supiste provocarnos con tus representaciones. Este último acto nos hace llorar, pero no olvidarte, siempre estarás en nuestros corazones. Hasta siempre… Nos veremos “más allá de los sueños”.

Dra. Alejandra González d’Huicque. Psiquiatra. Directora Terapéutica.
Clínica de Desintoxicación y Patología Dual del Hospital Nisa Aguas Vivas